Compartimos las palabras de Mercedes González, tallista de cerámica, sobre la exposición de Tino Manta el pasado martes 28/7:
Es un verdadero placer presentar esta exposición.
Tino llega a esta muestra después de un largo recorrido. Ha sabido captar de cada uno de los talleres a donde ha asistido, técnicas y modos de trabajo que luego utilizó con maestría para llegar hoy a mostrar este interesantísimo trabajo.
Arquitecto de profesión, su obra ha mantenido una identidad muy clara. Hay un tema que atraviesa toda su producción: la construcción del espacio. Sus piezas están compuestas por tramos que se cruzan, se interceptan y delimitan ámbitos que parecen posibles de habitar. Son obras que remiten inevitablemente a la arquitectura, pero no como edificios terminados, sino como proyectos, como maquetas de esculturas monumentales destinadas a los espacios públicos.
En medio de los grandes planos aparece siempre la figura humana. No como protagonista sino como una huella. A veces dibujada, a veces apenas insinuada con un leve relieve o una hendidura sobre la superficie. Es una referencia silenciosa que establece la escala y recuerda que toda arquitectura, toda construcción, existe en relación al ser humano. Llama también la atención la ausencia casi absoluta de la curva.


