El 2 y el 3 de agosto, profesionales y estudiantes avanzados de arquitectura se dieron cita en el hotel Hyatt Centric para aprovechar este importante evento de capacitación. En sus dos ediciones, la charla de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay llenó la sala con interesados en conocer más sobre patologías estructurales.

El arquitecto Duilio Amándola explicó cómo detectar e identificar estas patologías desarrollando un proceso de investigación ordenado y exhaustivo que puede llegar a demandar, en algunos casos, examinar materiales bajo el microscopio y costos bastante elevados. «Si uno trabaja este tema de modo sistemático y acumula la información, efectivamente puede sacarle partido a estos problemas que se nos presentan. Algunos de ellos son bastante frecuentes y ya hemos detectado estadísticamente dónde está su foco», expresó. Luego de presentar un grupo de casos de patologías que se reiteran con asiduidad destacó que «estos aspectos de carácter cuasi-estructural o que tienen que ver con lo que se llama ruina, no nos exime de responsabilidad o sea que ante un accidente de estas características estamos en riesgo», haciendo referencia a la promulgación de la Ley N° 19.726 de 2018 por la cual se modifica el artículo 1.844 del Código Civil y se derogan los artículos 35 y 36 de la Ley 1.816 del año 1885. Esta nueva ley conocida como Ley de Responsabilidad Decenal es la que, hasta su modificación, adjudicaba a arquitectos, ingenieros y constructores responsabilidad sobre los problemas de las construcciones hasta 10 años después de su fundación.

En la segunda parte, el arquitecto Ramiro Chaer puso el foco en lo importante de ser minuciosos en el desarrollo del proyecto y todas sus etapas de ejecución, describiendo dos casos en los que la ausencia de los arquitectos en algunos momentos clave, o la falta de entendimiento de los dibujos por parte de los constructores generaron problemas que fue necesario corregir. Además aportó cifras alarmantes sobre la relación directa y exponencial que existe entre los costos de corregir las patologías estructurales y el momento del proyecto en el que esos problemas se generan: cuanto más tarde se corrija el error, más dificultoso y caro resulta. Las estadísticas europeas señalan (Calavera, 1995) que el proyecto es el responsable del 35-45% de los problemas en construcción. A este respecto de Sitter (Rostman, 1992) ha introducido al llamada Ley de los cincos, postulando que un dólar gastado en fase de diseño elimina costes de 5 dólares en la fase de construcción, de 25 dólares en labores de reparación y mantenimiento (en los primeros 3 años) y de 125 en rehabilitación. El profesional advirtió que «al final siempre, nosotros como arquitectos, como directores de obra, tenemos una cuota de responsabilidad importante. (…) Debemos suponer que siempre se pueden hacer las cosas mal y ver qué está a nuestro alcance para evitar ese tipo de situaciones».

En la oratoria de cierre, la arquitecta Sofía Sáez presentó un estudio de caso sobre las humedades en la arquitectura. Explicó que las decisiones técnicas que se toman en el proyecto ejecutivo así como la fiscalización incorrecta en ciertos momentos o hitos de la obra, pueden llevar a la generación de patologías edilicias durante el uso y mantenimiento del inmueble: «La sumatoria de varios factores, como son el tipo de solución de obra tradicional elegida, el sistema de estructura independiente con distintas propiedades físicas y térmicas que el resto del cerramiento, la costumbres de uso de los inmuebles, las técnicas de climatización artificial, la elevada presencia de humedad relativa en el aire de nuestro país, entre otros tantos, posibilitan un escenario ideal para la manifestación de cierta sintomatología». Al margen de afectar negativamente a la cuestión estética y aportar al deterioro de los revestimientos y materiales en general, agregó que estas deficiencias son negativas para la salud del usuario porque contribuyen a una mala calidad del aire interior que se vuelve propenso a contener micotoxinas procedentes de hongos. Estos organismos pueden provocar desde simples alergias y problemas respiratorios, hasta infecciones más graves.

Para más información sobre esta charla pueden escribir a consultas@sau.org.uy.