Con una muy buena respuesta, esta semana se dio cierre a las convocatorias de la SARQ 2026 (a desarrollarse entre el 7 y 12 de setiembre) para las convocatorias del Concurso de Proyectos Finales de Carrera y para propuestas para la Exposición “Art Déco en el Uruguay”. Más de cincuenta colegas respondieron a ambas convocatorias, postulándose mas de cien trabajos en ambas categorías.
Permanece abierta hasta el lunes 10 de agosto la convocatoria para la presentación de Trabajos Profesionales, convocatoria que invita a compartir proyectos, iniciativas y experiencias que constituyan buenas prácticas para la arquitectura contemporánea.
La SARQ 2026 propone durante una semana un espacio de encuentro para acercarse a la arquitectura desde diferentes perspectivas y formatos. La programación incluirá charlas y actividades académicas, recorridos urbanos, visitas a obras abiertas, presentaciones de trabajos profesionales y proyectos finales de carrera, además de la exposición dedicada al Art Déco, entre otras propuestas.
Próximamente se anunciará más información sobre el acto de lanzamiento oficial de la SARQ 2026 (instancia que tendrá lugar el próximo 20 de agosto) así como las actividades que formarán parte de esta nueva edición.
La invitación queda abierta a arquitectos, estudiantes, profesionales y público interesado en compartir, conocer y reflexionar sobre la arquitectura y la ciudad.
La Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU) solicitó ser recibida por la Comisión de Planeamiento Urbano, Vivienda, Obras y Servicios de la Junta Departamental de Montevideo para presentar sus consideraciones sobre la propuesta para el desarrollo de un Programa de Actuación Integrada (PAI) Complementario al oeste del Bañado de Carrasco.
La solicitud se acompaña de un informe elaborado por la Comisión Asesora de Urbanismo de SAU, aprobado por la Comisión Directiva, que plantea una serie de consideraciones generales sobre la gestión territorial, los instrumentos de ordenamiento vigentes y la necesidad de una planificación previa para el área.
Entre los principales puntos señalados, SAU sostiene que antes de considerar nuevas expansiones del suelo urbano debe priorizarse la densificación y utilización más intensiva del suelo ya urbanizado, evitando promover procesos de expansión cuya necesidad no haya sido demostrada.
El informe también destaca que los instrumentos de ordenamiento territorial actualmente vigentes —entre ellos las Directrices Departamentales de Montevideo y las Estrategias Regionales de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible para el Área Metropolitana— establecen criterios específicos para el entorno del Bañado de Carrasco, orientados a preservar sus condiciones ambientales y paisajísticas y mantener una baja ocupación del suelo.
En este marco, SAU considera pertinente la elaboración previa de un Plan Parcial para sectores territoriales de esta complejidad, como instrumento capaz de establecer criterios de ordenamiento detallado y coordinar las determinaciones que posteriormente puedan regular los Programas de Actuación Integrada. El informe cuestiona, en ese sentido, la declaración anticipada de interés departamental de una propuesta que no se encuentre enmarcada en un proceso participativo de planificación previo.
De esta manera, la Sociedad señala la magnitud del cambio de densidad planteado: de aproximadamente 75 viviendas previstas en el marco de los planes vigentes a la posibilidad de superar las 3.000 unidades. Para SAU, una transformación de esta escala requiere una fundamentación que demuestre fehacientemente su necesidad y que contemple sus implicancias territoriales, ambientales y urbanas.
Finalmente, el informe diferencia la promoción y construcción en suelo urbano del desarrollo y fraccionamiento de suelo rural para nueva urbanización, señalando que el cambio de categoría de suelo genera un incremento significativo de su valor de mercado que debe ser considerado desde una perspectiva de interés general.
Con esta posición, SAU reafirma su compromiso con el ordenamiento territorial, la planificación y el uso ambientalmente sustentable de los recursos, y plantea la importancia de fortalecer los procesos de previsión y planificación territorial antes de habilitar transformaciones de esta magnitud.
La Sociedad espera profundizar estos planteos en la instancia de intercambio solicitada ante la Comisión de Planeamiento Urbano, Vivienda, Obras y Servicios de la Junta Departamental de Montevideo.
Consideraciones que deberíamos tener en cuenta los arquitectos sobre el panorama de la IA en 2026.

Dos variantes del mismo baño, enviadas por una de mis clientas por WhatsApp. Los renders los generó ella misma con inteligencia artificial.
Hace algunos meses que los arquitectos empezamos a recibir algo que jamás nos había pasado: los clientes comenzaron a traer sus propios renders de los espacios que quieren crear. Wow. Eso puede sentirse como una cachetada o como la misma gloria, según la percepción de quien lo recibe. Y no son sólo imágenes: también esquemas, despieces, opciones de materialidades, variantes del mismo espacio. No hablo de capturas de Pinterest ni de referencias de otro proyecto encontrado en internet, son imágenes generadas por ellos mismos con inteligencia artificial.
Este suceso puede parecer pequeño, pero en realidad es un cambio enorme. Durante décadas la representación fue territorio exclusivo del arquitecto: nosotros teníamos las herramientas, el software y el conocimiento para llevarla a cabo. La imagen era nuestra forma de que el cliente entendiera a la perfección el proyecto y, seamos honestos, buena parte de nuestro argumento de venta. Eso acaba de cambiar para siempre.
Cómo llegamos hasta acá?
Pongamos pausa y analicemos brevemente qué sucedió desde noviembre de 2022, cuando la empresa estadounidense OpenAI lanzó ChatGPT: el primer chatbot masivo, con una velocidad de adopción que no había tenido ninguna aplicación antes en la historia. Cien millones de usuarios en dos meses.
Lo que vino después fue vertiginoso. En 2023 llegó GPT-4 y con él un salto real en capacidad de razonamiento; los generadores de imagen, que habían explotado unos meses antes que ChatGPT, alcanzaron el fotorrealismo, y a fin de ese año aparecieron los primeros asistentes personalizados, que permitían entrenar una IA en un tema específico. En 2024 la conversación se volvió multimodal, los modelos empezaron a ver, escuchar y hablar en tiempo real, y despegó el video generado. En 2025 dejaron de limitarse a responder y comenzaron a ejecutar: agentes capaces de encadenar tareas y trabajar de forma autónoma.

Probé el mismo prompt con el mismo modelo en tres años diferentes; esto fue lo que sucedió. Prompt: casa minimalista de color blanco, ubicada en un entorno natural de Punta del Este.
Durante todo ese recorrido fui probando estas herramientas de manera intermitente. En aquel entonces elaboraba presupuestos de obra para Estados Unidos y alguna me resultó útil para los cálculos, pero nada de lo que lograba me parecía extraordinario. Seguía siendo, en el fondo, una caja de texto donde uno pide algo y copia la respuesta.
Eso cambió a comienzos de este año, cuando aparecieron herramientas que ya no eran un chat: sistemas capaces de tomar un encargo completo, trabajar sobre nuestros propios archivos, encadenar tareas y devolver el trabajo hecho. Ahí, para mí, cambió todo. Un chatbot optimiza lo que ya hacés; un sistema redefine cómo trabajás.
La inteligencia artificial dejó de ser una novedad para volverse infraestructura. En julio, el Royal Institute of British Architects publicó su tercer informe anual sobre el tema: el 74% de los estudios británicos ya la usa en la mayoría de sus proyectos, contra el 41% de hace dos años. En mayo, el papa León XIV dedicó su primera encíclica, Magnifica Humanitas, ciento diez páginas, enteramente a la inteligencia artificial y su efecto sobre la persona humana. Se puede coincidir o no con su mirada, deliberadamente cautelar, pero el gesto dice algo sobre la magnitud de lo que atravesamos: la Iglesia no escribe encíclicas sobre modas pasajeras.
Escribir mails con ChatGPT o generar un par de imágenes ya no es innovar: es el nuevo estándar. El piso, no el techo. La pregunta pertinente es otra, y es bastante más incómoda.

Salas de dibujo antes del CAD. Cada una de estas mudanzas costó años, equipamiento y una enorme dosis de paciencia.
La curva de aprendizaje más corta que nos tocó
Nuestra profesión ya atravesó dos mudanzas tecnológicas profundas. Del papel al CAD: aprender un programa completamente nuevo, lleno de comandos, capas y técnicas; no me imagino estar en los zapatos de aquellos primeros arquitectos que tuvieron que atravesar un cambio tan radical. Luego de algunos años apareció el BIM: modelar en vez de dibujar, pensar en objetos con información, entender de otra manera la coordinación entre disciplinas. Cada transición costó años, dinero y una cuota nada menor de frustración. Máquinas específicas, licencias imposibles, instalaciones que caducan otra vez.
Ahora comparemos con lo que exige la inteligencia artificial: entrar a una página web y escribir en español lo que uno quiere. No hay que instalar nada, no hace falta una computadora potente, funciona desde el mismo smartphone que ya tenemos y todas poseen versión gratuita.
Es, por lejos, la barrera de entrada más baja de cualquier tecnología que haya atravesado nuestra profesión. Y sin embargo es la que más resistencia genera. Vale la pena preguntarse por qué.
Por primera vez las máquinas nos entienden
Creo que la respuesta es esta: es la primera vez en la historia que somos comprendidos por una máquina.
No ejecutamos comandos. Le hablamos y nos entiende. Y nos responde, propone alternativas que no habíamos considerado, cuestiona una decisión, sugiere un camino que no se nos había ocurrido. Por primera vez algo que no es humano participa de la conversación proyectual con ideas propias.
Y lo mejor de todo: si no sabemos algo, se lo preguntamos. ¿Imaginan si le hubiéramos podido preguntar al CAD cada vez que no sabíamos cómo se hacía algo? Nos habríamos ahorrado muchísimas horas de tutoriales en YouTube.
Eso toca el ego, y con razón. Nuestra identidad profesional se construyó sobre la idea de que la creatividad y el criterio eran atributos exclusivamente humanos, y más específicamente nuestros, adquiridos con años de facultad y de obra. Cuando una herramienta propone diez variantes de una planta en veinte segundos, algo se sacude ahí adentro.
Hay otra manera de mirar ese sacudón. La IA no te quita el trabajo: te deja hacer cualquier trabajo. Hoy un programador puede dirigir un render y un arquitecto puede escribir código. Pero empezar algo no es lo mismo que ser especialista en algo: el acabado sigue necesitando oficio, y el nuestro está entre los que más años cuestan construir.
Conviene entonces separar dos cosas que solemos mezclar: el miedo a perder identidad y la resistencia a delegar tareas. La primera es una preocupación legítima que hay que atender con precisión. La segunda, muchas veces, es la primera disfrazada.
AI First
De esa distinción salió el criterio que hoy uso para ordenar el trabajo, y que me parece el aporte más concreto que puedo dejar acá.
Cada vez que entra un proceso nuevo al estudio, la primera pregunta no es cómo lo resuelvo, sino: ¿qué parte de esto puede resolver la IA? Y enseguida la gemela, que es la importante: ¿qué parte no quiero delegar, y por qué?
Esa segunda pregunta es la que protege la identidad del estudio. Obliga a explicitar qué es realmente insustituible en nuestro trabajo, y a descubrir, casi siempre, que es menos de lo que suponíamos y más valioso de lo que creíamos. Lo insustituible no es la planilla de aberturas. Es el criterio con que se decide.
Y ahí aparece algo de fondo que conviene decir en voz alta: si una máquina puede dibujar los planos y resolver los cálculos, entonces la función del arquitecto nunca estuvo del todo ahí. El valor no desapareció: se mudó al criterio. Saber qué querés, dar el contexto correcto y saber qué preguntar; dirigir, redirigir y verificar lo que vuelve. Los planos y las planillas siempre fueron el vehículo, no el destino. Quizás la inteligencia artificial vino a devolvernos a ese lugar, donde el valor está en cómo vemos y qué decidimos y no en cuántas horas tardamos en documentarlo. Y quizás siempre debió ser así.
Cambia también la manera de pedir. El modelo mental que mejor me funcionó: dejar de usar un programa y empezar a delegar en alguien capaz, un colaborador que entra al estudio con quince años de experiencia. No se le dicta el paso a paso; se le da el objetivo, el contexto y el criterio de calidad. Se delegan resultados, no ideas sueltas.
Aplicado así, el alcance se corre mucho más allá de la imagen. El render es la punta del iceberg. Con el mismo enfoque se ordenan las propuestas y honorarios, la gestión financiera del estudio, la comunicación con clientes, la documentación de procesos, las presentaciones, la estrategia de crecimiento. Se pueden encadenar tareas hasta resolver procesos enteros de principio a fin.
Con una condición que no se negocia: nada sale del estudio sin revisión humana previa. Ninguna pieza, sea un plano, un presupuesto o un texto para un cliente, se entrega sin que un arquitecto la haya leído, corregido y hecho suya. La inteligencia artificial propone, acelera y ordena; la decisión final nunca es enteramente suya. El criterio propio y el sentido común siguen siendo la base de todo, y la firma que respalda el trabajo es nuestra.
No es magia: es contexto
Entraste a ChatGPT, le pediste algo suelto para tu obra, el resultado fue un desastre y concluiste que la inteligencia artificial es una porquería. ¿Te suena? Me animo a decir que sí. Y la respuesta es casi siempre la misma: faltó lo más importante, el bendito contexto. La calidad de lo que la máquina devuelve es espejo de la calidad del encargo.
El contexto es todo aquello que la máquina no puede saber si nosotros no se lo damos. El padrón y su normativa, la orientación del terreno, el presupuesto real del cliente, el sistema constructivo con el que trabajamos, los criterios del estudio, cómo resolvimos ese mismo problema en las últimas cinco obras. Sin contexto, un modelo responde con el promedio del mundo. Con contexto, responde sobre nuestro proyecto.
Por eso el diferencial no está en la herramienta, que es la misma para todos: misma información más misma herramienta da el mismo resultado para cualquiera. El diferencial está en lo que cada uno puede darle: años de práctica, criterios propios, documentos, presupuestos, obras hechas, la forma particular en que un estudio resuelve las cosas. Nuestro conocimiento acumulado, que a veces vivimos como una carga difícil de transmitir, es hoy la materia prima más valiosa que tenemos. Y no se ordena una sola vez: el contexto es un jardín que se cuida todos los días, y esa carpeta del estudio, bien armada, es un activo.
Y hay una forma de contexto que todavía casi no usamos: pedirle que piense desde alguien. ¿Qué sería revisar una planta discutiéndola con Le Corbusier? ¿Diseñar un jardín teniendo presente la trayectoria de Burle Marx? ¿Pensar el sistema de un edificio como lo pensaría Jean Nouvel? Hoy podemos pedirle a un modelo que adopte un rol y razone desde un cuerpo de obra específico, o desde la mirada de un especialista en estructuras, en acústica o en costos. No para copiar a nadie, sino para tener enfrente una perspectiva entrenada que discuta la nuestra. Tener esa posibilidad al alcance de la mano y no aprovecharla es, como mínimo, un desperdicio.
Hacé de tu estudio un sistema
El malentendido más común es este: aprender IA no es coleccionar prompts ni probar herramientas sueltas. Es construir un sistema que funcione dentro del flujo real de trabajo de tu estudio, con inteligencia artificial como núcleo, con tus clientes y tus tiempos reales.
Eso exige aprender a formular preguntas, a dar contexto, a verificar lo que devuelve, a detectar qué información está tomando y cuál le falta. Es una habilidad profesional nueva y, como toda habilidad, se entrena. Con una advertencia: no te cases con la herramienta. Las aplicaciones que hoy aprendemos van a cambiar y van a salir otras parecidas. Las herramientas cambian cada semana; el criterio queda.
La enorme mayoría de las empresas ya adoptó alguna herramienta de IA; apenas una fracción la tiene funcionando en serio. Casi todos compraron la entrada; casi nadie entró. Eso es una ventana de oportunidad concreta, y las ventanas se cierran. El orden importa: primero saberlo. Después pensarlo: cómo se ve tu estudio en seis meses con la IA adentro. Recién entonces probarlo, con un proceso real corriendo, por chico que sea.
El estudio que viene no se sostiene a fuerza de esfuerzo individual. Trabaja con sistemas.
Los clientes ya llegan con imágenes. La pregunta es con qué llegamos nosotros.
Nuestra profesión sobrevivió a la mesa de dibujo, al CAD y al BIM, y cada vez salió con más herramientas para hacer mejor lo que sabe hacer. Esta vez no es distinto, salvo por un detalle: nunca tuvimos algo tan potente al alcance de la mano, ni tan poco tiempo para aprender a usarlo. Lo que hagamos con eso en los próximos años va a definir qué clase de arquitectos vamos a ser. Y esa, por suerte, sigue siendo una decisión enteramente nuestra.
Texto escrito por: Arq. Maria Camila Sityá
MÜTÜÖ · studio.canalmutuo.com
Fuentes consultadas
Parte I – Informe: Asamblea General y Congreso Mundial de la Unión Internacional de Arquitectos (UIA) / Barcelona 2026
El Congreso Mundial celebrado en Barcelona entre el 28 de junio y el 2 de julio de 2026, constituyó uno de los encuentros internacionales más importantes de la disciplina en los últimos años. Más de 10.000 participantes provenientes de alrededor de 130 países se reunieron para debatir los desafíos contemporáneos de la arquitectura bajo el lema «Becoming. Architectures for a Planet in Transition».
Paralelamente del 2 al 5 de julio, la Asamblea General de la UIA llevó adelante la renovación de sus autoridades y definió la conducción institucional para el período 2026-2029.
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El Congreso Mundial de Arquitectos
Barcelona organizó un Congreso deliberadamente distinto de los tradicionales encuentros disciplinarios de este tipo que constituyó un observatorio privilegiado para comprender una transformación que la disciplina viene experimentando desde hace varios años.
Las actividades se desarrollaron simultáneamente en diversos espacios de la ciudad, combinando conferencias magistrales, debates, exposiciones, talleres, recorridos urbanos y foros abiertos destinados también al público general. El objetivo fue transformar el Congreso en una experiencia urbana antes que en una sucesión convencional de ponencias.
El programa fue organizado alrededor de seis grandes líneas de investigación: Becoming More-than-human, Becoming Circular, Becoming Embodied, Becoming Interdependent, Becoming Hyper-conscious y Becoming Attuned.
Estas líneas no funcionaron como áreas temáticas independientes sino como perspectivas complementarias para abordar la transformación contemporánea del ambiente construido.
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Los principales ejes del debate
Una característica distintiva del Congreso fue la ausencia de una teoría arquitectónica dominante. En lugar de promover una nueva corriente formal o estilística, el Congreso propuso una agenda de problemas compartidos. Entre los temas más recurrentes pueden señalarse: la transición ecológica; el cambio climático; la economía circular; la reutilización del patrimonio construido; la biodiversidad; la justicia espacial; la vivienda; la resiliencia urbana; la inteligencia artificial; las nuevas tecnologías aplicadas al diseño; las relaciones entre arquitectura y territorio.
En casi todas las sesiones apareció una idea común: la arquitectura ya no puede pensarse como una disciplina aislada sino como parte de sistemas ambientales, sociales y tecnológicos cada vez más complejos.
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Algunas tendencias emergentes
Del edificio al sistema: Uno de los desplazamientos conceptuales más notorios consiste en abandonar la consideración del edificio como objeto autónomo para entenderlo como parte de redes ecológicas, energéticas, económicas y sociales.
La arquitectura aparece cada vez más como articulación de sistemas.
La condición More-than-human: Esta noción propone superar la visión antropocéntrica del proyecto arquitectónico. El ambiente construido comienza a concebirse como un espacio de convivencia entre personas, biodiversidad, agua, suelo, vegetación y clima.
Circularidad: La economía circular dejó de presentarse como una alternativa para convertirse prácticamente en un nuevo paradigma operativo. Rehabilitar, transformar y reutilizar se consideran acciones tan importantes como proyectar nuevas obras.
Inteligencia artificial: La IA estuvo presente de manera transversal durante todo el Congreso. Sin embargo, el énfasis no estuvo puesto en la producción automática de imágenes sino en simulación; análisis territorial; modelización; gestión de información y apoyo a la toma de decisiones. El interrogante ya no parece ser si la inteligencia artificial sustituirá al arquitecto, sino cuál será el nuevo papel profesional frente a estas herramientas.
La arquitectura como responsabilidad pública: Las intervenciones en general, insistieron en que el proyecto arquitectónico debe responder simultáneamente a cuestiones ambientales, sociales y culturales. En consecuencia, la arquitectura parece recuperar una dimensión política más amplia que la mera producción edilicia.
Caso destacado: Forensic Architecture y la arquitectura como evidencia
Una de las presentaciones que concentró mayor tensión política fue la de Forensic Architecture, la agencia de investigación espacial dirigida por Eyal Weizman, que presentó su investigación “A Cartography of Genocide” sobre la conducta militar israelí en Gaza desde octubre de 2023, donde se muestra otra idea de arquitectura:
- la arquitectura como evidencia;
- la arquitectura como investigación;
- la arquitectura como prueba jurídica.
La participación tuvo un fuerte valor simbólico: Weizman había sido invitado al Congreso de la UIA en Berlín en 2002, pero la Asociación de Arquitectos de Israel canceló su participación a último momento, calificando su investigación —realizada junto a Rafi Segal— de “propaganda unilateral”.
Veinticuatro años después, su presencia en Barcelona y la ovación que recibió una de sus intervenciones se contaron entre los momentos de mayor intensidad política del Congreso, y muestran hasta qué punto la arquitectura crítica ganó legitimidad institucional dentro de la propia UIA.
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La Asamblea General de la UIA
La Asamblea General desarrolló las actividades estatutarias correspondientes al cierre del período 2023-2026 y procedió a la elección de las nuevas autoridades internacionales.
El acontecimiento institucional más significativo fue la elección del arquitecto chino Zhang Li como Presidente de la Unión Internacional de Arquitectos para el período 2026-2029, sucediendo a la arquitecta suiza Regina Gonthier. La elección consolida un proceso de creciente protagonismo asiático dentro de la organización y refleja el desplazamiento del centro de gravedad de la producción urbana mundial hacia esa región.
La Asamblea también renovó los integrantes del Consejo y las Vicepresidencias regionales, reafirmando el funcionamiento de los distintos Programas de Trabajo y Comisiones, responsables del desarrollo temático permanente de la organización. También solicitó que a futuro se verifique el compromiso y el profesionalismo de los candidatos sugeridos por los países miembros para la renovación de las comisiones y grupos de trabajo.
En términos políticos, la elección representa una continuidad institucional acompañada por una mayor diversidad geográfica en la conducción de la Unión.
Parte II – Ensayo: Barcelona 2026: ¿un cambio de paradigma?
Es difícil evaluar un congreso mundial inmediatamente después de su realización. Las conferencias pasan, las declaraciones se olvidan y muchas conclusiones terminan diluyéndose en las publicaciones posteriores. Sin embargo, algunos encuentros dejan la sensación de que algo ha comenzado a desplazarse. Este Congreso parece pertenecer a esa categoría.
No porque haya inaugurado una nueva corriente arquitectónica ni porque haya propuesto un manifiesto comparable a los del Movimiento Moderno o a los debates posmodernos. Su importancia reside en otro aspecto: la arquitectura dejó de presentarse como el centro del discurso para situarse deliberadamente dentro de un sistema mucho más amplio de relaciones. Esa fue la verdadera novedad del Congreso.
En numerosas presentaciones el edificio perdió protagonismo frente a sistemas ambientales, políticas públicas, procesos sociales o tecnologías de gestión. Ese desplazamiento resulta comprensible e incluso necesario. Ya no predomina la búsqueda de un lenguaje formal común, como ocurrió durante buena parte del siglo XX.
El debate contemporáneo se desplaza hacia la gestión de la incertidumbre, la adaptación climática, la inteligencia artificial, la reutilización de recursos y la construcción de nuevas formas de convivencia. En ese contexto, el congreso parece confirmar que el campo disciplinar continúa expandiéndose. No obstante, continúa pendiente una discusión fundamental acerca del lugar donde sigue produciéndose la decisión arquitectónica. En otras palabras, si todo proyecto depende hoy de múltiples condicionantes externos — económicos, tecnológicos, ambientales y políticos— ¿cuál sigue siendo el aporte específico del arquitecto?
Durante buena parte del siglo XX la disciplina discutió cómo proyectar. Barcelona 2026 discutió, sobre todo, desde dónde proyectar.
Del objeto al sistema
Las seis líneas temáticas del Congreso comparten un mismo supuesto: el edificio ya no constituye la unidad principal del pensamiento arquitectónico. En su lugar aparecen conceptos como ecosistema, metabolismo urbano, resiliencia, biodiversidad, economía circular, inteligencia artificial, datos, gobernanza o adaptación climática.
La arquitectura deja de entenderse como producción de objetos para convertirse en una práctica de articulación entre múltiples sistemas. No se trata solamente de diseñar mejores edificios. Se trata de comprender procesos más complejos, donde esos edificios se insertan.
La ampliación del campo disciplinar
Desde esta perspectiva, Barcelona reafirma una transformación que viene desarrollándose desde hace algunos años. El arquitecto ya no trabaja únicamente sobre la forma construida. Interviene sobre ciclos de materiales, estrategias energéticas, información digital, participación ciudadana, movilidad, gestión territorial y políticas públicas.
El proyecto deja de ser exclusivamente un ejercicio de composición para convertirse en una forma de coordinación entre actores, escalas y temporalidades diversas. Esta ampliación resulta vital y necesaria. Las crisis climáticas, las desigualdades urbanas y la irrupción de la inteligencia artificial exigen herramientas que exceden ampliamente los límites tradicionales de la profesión. Sin embargo, toda expansión también plantea un riesgo…
La paradoja de Barcelona
Cuanto más se amplía el campo de la arquitectura, más difícil resulta reconocer aquello que le pertenece específicamente. Muchos debates del Congreso podrían haber tenido lugar en foros de urbanismo, ecología, ciencias ambientales, ingeniería o políticas públicas. La interdisciplinariedad constituye uno de los mayores logros de nuestro tiempo, pero también obliga a preguntarse cuál sigue siendo el núcleo irreductible de la disciplina.
En otras palabras: si la arquitectura es ahora todo, ¿qué continúa siendo arquitectura? La pregunta no apareció formulada de manera explícita durante el Congreso, pero recorrió silenciosamente muchas de sus discusiones. Precisamente por eso constituye, probablemente, la cuestión disciplinar más importante que Barcelona deja abierta.
La inteligencia artificial como síntoma
La presencia transversal de la inteligencia artificial resulta ilustrativa. En pocos años la discusión pasó de preguntarse si la IA sería capaz de producir arquitectura a preguntarse cómo reorganizará el trabajo profesional. Las herramientas actuales generan alternativas, optimizan variables, simulan comportamientos, producen imágenes y procesan enormes cantidades de información. Pero ninguna de ellas responde una cuestión esencial: ¿qué alternativa debe elegirse y por qué? La decisión continúa siendo un acto cultural, político y disciplinar. Precisamente allí parece residir uno de los desafíos del futuro.
Un cambio de paradigma… ¿o un cambio de escenario?
Quizás todavía sea prematuro hablar de un nuevo paradigma en sentido estricto. Los grandes cambios disciplinarios suelen reconocerse retrospectivamente. Sin embargo, Barcelona sí parece marcar el final de una etapa.
Durante décadas la arquitectura debatió principalmente sobre lenguaje, forma, tipología, representación o tecnología constructiva. Hoy el centro del debate se ha desplazado hacia las condiciones mismas en las que la arquitectura puede producirse.
La cuestión ya no es solamente qué construir, sino cómo actuar dentro de sistemas crecientemente condicionados por variables económicas, ambientales, tecnológicas y políticas. En ese sentido, más que un cambio de paradigma, Barcelona podría representar un cambio de escenario… y todo cambio de escenario obliga también a redefinir el papel de sus protagonistas.
Una cuestión abierta
Como ya se señaló, tal vez el principal legado del Congreso no resida en las respuestas que ofreció, sino en las preguntas que dejó planteadas:
- ¿Cómo mantener la autonomía intelectual de la arquitectura en un mundo gobernado por plataformas, algoritmos, indicadores ambientales y lógicas financieras?
- ¿Cómo evitar que el proyecto arquitectónico termine reducido a una simple optimización técnica?
- ¿Cómo conservar la capacidad crítica sin renunciar a la colaboración interdisciplinaria?
- ¿Cómo explicar que un Congreso tan atento a las dimensiones ecológicas, sociales y tecnológicas haya dedicado tan escasa atención al papel del capital financiero e inmobiliario en la producción contemporánea de la ciudad?
Responder estas preguntas probablemente constituya una de las tareas centrales de la próxima década. Por ahora, Barcelona 2026 sólo reafirma con claridad que la arquitectura está cambiando, permaneciendo en interrogación lo que emerge de ese cambio. El desafío ya no consiste en recuperar un protagonismo perdido, sino en reconstruir una autonomía crítica capaz de actuar dentro de procesos que la disciplina ya no controla por sí sola.
En todo caso, la respuesta no está en delimitar un territorio sino en preservar un gesto: mientras alguien deba decidir —entre variables que ya no controla del todo— qué forma darle a un espacio y con qué consecuencias, ahí seguirá habiendo arquitectura. No donde se produzcan más datos, más imágenes o más simulaciones, sino donde alguien deba asumir la responsabilidad crítica de decidir entre ellas.
Gustavo Vera Ocampo
veraocampo@me.com
A solicitud de colegas que se encuentran trabajando en sus postulaciones, la Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU) comunica la extensión del plazo para la convocatoria a Presentación de Trabajos.
Las personas interesadas podrán enviar sus propuestas hasta el lunes 10 de agosto a las 23:59 h.
Esta extensión busca brindar unos días adicionales para quienes se encuentran finalizando sus trabajos y aún no han podido completar la postulación.
Invitamos a aprovechar esta última prórroga y presentar los trabajos dentro del nuevo plazo establecido.
Sobre la convocatoria
La convocatoria invita a compartir proyectos, iniciativas y experiencias que constituyan buenas prácticas para la arquitectura contemporánea.
Los trabajos podrán inscribirse en tres grandes ejes temáticos:
- Arquitectura, territorio y comunidad
- Nuevas prácticas y modos de ejercicio profesional
- Obra, proyecto y producción arquitectónica
La iniciativa busca reflejar la diversidad de campos en los que hoy se desempeñan arquitectas y arquitectos, incorporando experiencias vinculadas al impacto social, la gestión cultural, las políticas públicas, la innovación tecnológica y la producción arquitectónica en distintas escalas.
Las bases y condiciones están disponibles en el siguiente link.
Compartimos las palabras de Mercedes González, tallista de cerámica, sobre la exposición de Tino Manta el pasado martes 28/7:
Es un verdadero placer presentar esta exposición.
Tino llega a esta muestra después de un largo recorrido. Ha sabido captar de cada uno de los talleres a donde ha asistido, técnicas y modos de trabajo que luego utilizó con maestría para llegar hoy a mostrar este interesantísimo trabajo.
Arquitecto de profesión, su obra ha mantenido una identidad muy clara. Hay un tema que atraviesa toda su producción: la construcción del espacio. Sus piezas están compuestas por tramos que se cruzan, se interceptan y delimitan ámbitos que parecen posibles de habitar. Son obras que remiten inevitablemente a la arquitectura, pero no como edificios terminados, sino como proyectos, como maquetas de esculturas monumentales destinadas a los espacios públicos.
En medio de los grandes planos aparece siempre la figura humana. No como protagonista sino como una huella. A veces dibujada, a veces apenas insinuada con un leve relieve o una hendidura sobre la superficie. Es una referencia silenciosa que establece la escala y recuerda que toda arquitectura, toda construcción, existe en relación al ser humano. Llama también la atención la ausencia casi absoluta de la curva.
En esta obra no hay concesiones a lo orgánico. Predomina lo recto, el plano, el ángulo; un lenguaje austero y preciso que refleja la mirada de quien dedicó su vida a pensar el espacio desde la arquitectura y hoy encuentra en la cerámica un nuevo territorio para seguir explorándolo.
Esta exposición es la continuidad de una misma búsqueda pero expresada con material. Una búsqueda que demuestra que la creación no reconoce edad ni modas, que la curiosidad y el deseo de construir nuevos mundos pueden acompañarnos toda la vida.
Los invito a recorrer estas piezas con esa mirada: no solo son objetos de arte cerámico, sino espacios imaginados, como pequeñas obras arquitectónicas que invitan a pensar la relación entre la materia, el espacio y la presencia humana.
Mercedes González, tallerista de cerámica.
La exposición está disponible en la Sede central SAU (Av. Gonzalo Ramírez 2030) lunes a viernes de 10:00 a 18:00 hs.
Las obras de Tino Manta están actualmente a la venta, por compras y consultas comunicarse con la administración: 24119556



Desde la Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU) lamentamos profundamente el fallecimiento del colega Ramón Gutiérrez el pasado 23 de julio a sus 86 años. A modo de homenaje, compartimos las palabras de Willy Rey Ashfield y Daniel de León.
Palabras de Willy Rey
Me cuesta mucho recordar al gran académico, a su enorme trayectoria, a su producción bibliográfica y a las tantas y diferentes líneas generadas en materia de investigación histórica y teórica. La cercana muerte ha llenado mi recuerdo de otras instancias, de emociones y momentos compartidos, de valiosas discusiones, de consejos y hasta de ciertos desacuerdos. Porque en Ramón la vida adquiría sentido cuando estaba consagrada al estudio, al análisis detenido, a la difusión de ideas, a la producción de eventos, a la escritura; pero también a la polémica, sana y humanista.
Fue uno de los grandes actores de la historiografía iberoamericana de todos los tiempos, no sólo por lo que produjo en términos narrativos y documentales sino por el legado crítico, la formación aportada a distintas generaciones de docentes y por haber conformado un archivo casi único en el estudio de la arquitectura y la ciudad latinoamericana.
Ramón tuvo una vida dedicada a la investigación y a la enseñanza, pero también a una vasta producción cultural que incluyó exposiciones -algunas de ellas verdaderamente históricas-, libros y revistas, conferencias, simposios y congresos. Los SAL (Seminarios de Arquitectura Latinoamericana), con sus premios a reconocidas figuras de nuestra profesión encontraron en él un eje vertebrador, permitiendo a su vez una verdadera puesta en valor de distintas arquitecturas. Son muchos los nombres que estos seminarios permitieron difundir y hacer conocer, más allá del ámbito de las escuelas y facultades universitarias; bueno es recordar que la enorme figura del ingeniero Eladio Dieste encontró en los SAL uno de sus primeros y más importantes espacios para el reconocimiento internacional de su obra.
Nuestra historiografía continental ha sido, a partir de su producción histórico-crítica, mucho más ancha y extensa, más densa y profunda, no sólo por las importantes batallas ganadas en materia de ideas -la defensa del barroco latinoamericano como eje innovador y no como simple manifestación periférica, es una de ellas-, o por las nuevas líneas investigadas en materia de obras, autores, proyectos y archivos, sino también por su permanente promoción y estímulo a las nuevas generaciones capaces de continuar, ampliar y enriquecer el estado del arte. Completé mi formación de posgrado gracias a Ramón, conociendo de primera mano su vocación humanista y su capacidad para abrir puertas a distintos investigadores latinoamericanos y españoles, preocupándose siempre por su estadía académica, orientándolos en sus líneas de trabajo y facilitando la llegada a los más diversos archivos públicos y privados.
Fue, sin duda, un intelectual apreciado y valorado en ambas orillas del Atlántico; ha sido por eso que universidades de ambos continentes le rindieron gran tributo, reconociéndole como doctor honoris causa en muy distintas oportunidades. Este año, la Universidad de Buenos Aires -la UBA- le comunicó que le haría entrega de este mismo título, y que lo celebraría en el próximo mes de agosto. Apenas unos días antes, sin embargo, lo encontró la muerte en su escritorio, en pleno trabajo. Nunca la esperó; ni siquiera la consideró demasiado, porque Ramón era definitivamente incansable.
Adiós gran amigo; hasta siempre.
William Rey Ashfield
Palabras de Daniel de León
Con profundo pesar hemos recibido la noticia del fallecimiento del arquitecto Ramón Gutiérrez.
En enero de 2025, el CEDODAL publicaba su libro Desde adentro. La construcción de la historiografía de la arquitectura colonial americana. En la introducción de esa obra, Ramón Gutiérrez escribía:
“Tengo ya 85 años y los últimos 60 los he dedicado a la Historia de la Arquitectura y el Urbanismo. Soy por lo tanto un testigo y un protagonista de este tema, del cual hoy pretendo ser un cronista.”
Ramón fue mucho más que un testigo, un protagonista o un cronista. Fue un maestro de varias generaciones, un investigador incansable, un escritor prolífico y un impulsor de equipos de trabajo que trascendieron fronteras. Quienes tuvimos el privilegio de conocerlo sabemos que su capacidad para convocar personas no se sustentaba únicamente en su inmenso prestigio académico, sino también en una profunda convicción acerca del valor de la colaboración, ejercida con generosidad, rigor intelectual y una permanente vocación de servicio.
Su legado queda plasmado en una producción excepcional de artículos, libros, investigaciones, exposiciones y proyectos que transformaron el estudio de la arquitectura y el urbanismo en Iberoamérica, pero también en la formación y el estímulo de innumerables discípulos y colegas.
A su compañera de toda la vida, Graciela María Viñuales, y a sus hijos Martín, Rodrigo y Alejo, les hacemos llegar nuestro más sentido pésame, acompañándolos con afecto en este momento de profundo dolor.
Daniel de León
El próximo 10 de agosto, a las 18:30 h, invitamos a nuestros socios y socias a compartir un café en la sede de SAU (Av. Gonzalo Ramírez 2030), en una jornada de encuentro, bienvenida y celebración.
Ser socio significa formar parte de una comunidad que crece y se fortalece gracias al compromiso y la confianza de quienes la integran. Por eso, queremos aprovechar esta instancia para agradecer ese acompañamiento y, al mismo tiempo, dar la bienvenida a una nueva generación de profesionales que se incorpora a nuestra institución.
Durante el encuentro se realizará la entrega de licencias ZWCAD (compatible con AutoCAD) a arquitectos y arquitectas que hayan egresado durante el último año y que hayan ingresado a SAU desde el 1.º de enero de 2026, cumpliendo ambas condiciones.
Además, como forma de reconocer la fidelidad y el acompañamiento de nuestros socios y socias, realizaremos un gran sorteo con importantes premios, gracias al apoyo de las empresas que se sumaron a esta propuesta y que acompañan a SAU en el desarrollo de nuevas iniciativas.
Listado de premios a sortear
- UFESA: 2 molinillos de café.
- OZARK: 3 vales de $5.000 de descuento en compras.
- UNIT: 2 becas para el curso Gestión de Calidad y Sistemas Integrados.
- Cabito Alojamiento – La Paloma: 1 estadía de 2 noches.
- Hotel Casa Grande – José Ignacio: 1 estadía de 1 noche.
- Atlántico Boutique Hotel – Punta del Este: 1 estadía de 1 noche.
- Soñar Colchones: 1 colchón modelo Florida, de 140 × 190 × 26 cm.
- Memory: 3 cursos de capacitación Memory Educa | Software Memory, para quienes cuenten con entre 61 y 120 recibos de sueldo electrónicos mensuales.
- Smart Hotel Montevideo: 1 estadía de 1 noche.
Los sorteos se realizarán por categorías, de manera de contemplar a todo el padrón de SAU.
La jornada será también una oportunidad para encontrarnos, compartir un rato ameno y celebrar el compromiso de quienes forman parte de nuestra comunidad.
Los esperamos para compartir este encuentro y celebrar juntos.
Con profundo pesar hemos recibido la noticia del fallecimiento del arquitecto Ramón Gutiérrez.
En enero de 2025, el CEDODAL publicaba su libro Desde adentro. La construcción de la historiografía de la arquitectura colonial americana. En la introducción de esa obra, Ramón Gutiérrez escribía:
“Tengo ya 85 años y los últimos 60 los he dedicado a la Historia de la Arquitectura y el Urbanismo. Soy por lo tanto un testigo y un protagonista de este tema, del cual hoy pretendo ser un cronista.”
Ramón fue mucho más que un testigo, un protagonista o un cronista. Fue un maestro de varias generaciones, un investigador incansable, un escritor prolífico y un impulsor de equipos de trabajo que trascendieron fronteras.
Quienes tuvimos el privilegio de conocerlo sabemos que su capacidad para convocar personas no se sustentaba únicamente en su inmenso prestigio académico, sino también en una profunda convicción acerca del valor de la colaboración, ejercida con generosidad, rigor intelectual y una permanente vocación de servicio.
Su legado queda plasmado en una producción excepcional de artículos, libros, investigaciones, exposiciones y proyectos que transformaron el estudio de la arquitectura y el urbanismo en Iberoamérica, pero también en la formación y el estímulo de innumerables discípulos y colegas.
A su compañera de toda la vida, Graciela María Viñuales, y a sus hijos Martín, Rodrigo y Alejo, les hacemos llegar nuestro más sentido pésame, acompañándolos con afecto en este momento de profundo dolor
La Sociedad de Arquitectos del Uruguay continúa promoviendo la formación y actualización profesional con una nueva agenda de cursos que se desarrollará durante los meses de agosto y setiembre. Las propuestas abordan temáticas vinculadas a la negociación, los sistemas constructivos, la tasación inmobiliaria, la seguridad contra incendios y las instalaciones sanitarias, ofreciendo herramientas prácticas para fortalecer el ejercicio profesional y responder a los desafíos actuales.
Taller Básico de Negociación: Las Herramientas del Harvard Negotiation
Del 11 al 20 de agosto se desarrollará este taller, dictado por el Lic. Marcelo Barzelli Falero, que presenta un marco de trabajo basado en la metodología del Harvard Negotiation Project. La capacitación brinda herramientas para mejorar la negociación, la comunicación y la resolución de conflictos en el ámbito profesional y organizacional. Las inscripciones ya se encuentran abiertas.
Steel Framing
Del 1.º al 7 de setiembre se dictará el curso Steel Framing, a cargo del Arq. Gabriel Boccarato y Mario Bellón. La propuesta profundiza en el conocimiento del sistema constructivo, sus componentes y comportamiento estructural, térmico y acústico, incorporando buenas prácticas y casos reales de aplicación. Las inscripciones ya se encuentran abiertas.
Tasación de Bienes Inmuebles Urbanos – 2.ª edición
Del 15 al 25 de setiembre tendrá lugar la segunda edición del curso Tasación de Bienes Inmuebles Urbanos, dictado por el Arq. Jorge de Vita. La capacitación brinda herramientas para la valoración de inmuebles urbanos y su aplicación en los ámbitos público y privado, fortaleciendo la formación de arquitectas y arquitectos en esta especialidad. Las inscripciones ya se encuentran abiertas.
Gestión Integral de Proyectos Contra Incendios – 2.ª edición
Los días 19 y 26 de setiembre, los arquitectos Enrique Batalla y Federico Román dictarán la segunda edición de este curso, orientado a la gestión integral de proyectos contra incendios conforme a la normativa vigente. Incluye el uso del sistema APIA y material práctico para el desarrollo y certificación de proyectos. Las inscripciones ya se encuentran abiertas.
Patologías Estructurales 2: Casos Comunes y Casos Patrimoniales
Del 22 al 30 de setiembre, el Arq. Ramiro Chaer desarrollará este curso enfocado en el diagnóstico y tratamiento de patologías estructurales en edificaciones contemporáneas y patrimoniales. La propuesta combina criterios técnicos con el análisis de casos reales para fortalecer las capacidades de intervención profesional. Las inscripciones ya se encuentran abiertas.
Sanitaria para Arquitectos
Del 28 de setiembre al 23 de octubre, el Arq. Gerardo Rodríguez dictará el curso Sanitaria para Arquitectos, orientado a capacitar a los profesionales para el diseño y la gestión de instalaciones sanitarias, así como en los procedimientos requeridos para su tramitación ante las intendencias. Las inscripciones ya se encuentran abiertas.
La Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU) anunciará próximamente la apertura de una nueva convocatoria nacional dirigida a arquitectas, arquitectos y colectivos de arquitectura para participar en una exposición que formará parte de la Semana de la Arquitectura del Uruguay (SARQ) 2026. La iniciativa se enmarca en la conmemoración de los 100 años de la llegada y expansión del Art Decó en nuestro país y propone generar nuevas miradas sobre este valioso patrimonio arquitectónico.
La muestra, que se desarrollará en la Fundación BROU a partir de setiembre de 2026, buscará reunir producciones visuales contemporáneas inspiradas en el Art Decó uruguayo, promoviendo el diálogo entre el patrimonio arquitectónico, las prácticas proyectuales y los lenguajes visuales actuales. La propuesta formará parte de la programación de la segunda edición de la Semana de la Arquitectura del Uruguay, organizada por la SAU con el apoyo institucional de FADU, ORT y UCU.
La convocatoria invitará a explorar el legado del Art Decó desde perspectivas contemporáneas, a través de diversos formatos y registros visuales que contribuyan a reflexionar sobre su vigencia en la cultura, la memoria y la construcción de nuestras ciudades. Las obras seleccionadas integrarán una exposición curada especialmente para la ocasión, junto a un conjunto de materiales desarrollados por la Comisión de Patrimonio de la SAU.
En los próximos días se darán a conocer las condiciones de participación y el cronograma de la convocatoria. Se invita a toda la comunidad profesional a mantenerse atenta a los canales de comunicación de la SAU, donde se difundirá toda la información necesaria para aportar y ser parte de esta iniciativa en el marco de la SARQ 2026.
El pasado 1 de julio culminó una nueva edición del Curso de Competencias para la Práctica Profesional Actual, una instancia de formación que la Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU) impulsa desde hace más de 30 años con el objetivo de acompañar y brindar herramientas a las y los colegas que se incorporan al ejercicio profesional.
En un contexto de permanente transformación, esta edición tuvo como propósito ampliar y actualizar sus contenidos, incorporando nuevos enfoques y perfiles de abordaje, con la intención de consolidar el curso como una herramienta de actualización, fortalecimiento y desarrollo de las capacidades técnicas del colectivo de arquitectas y arquitectos de todo el país.
La concreción de esta propuesta fue posible, una vez más, gracias al compromiso y la participación de un amplio conjunto de profesionales, docentes y especialistas de diversas áreas que, desde distintos ámbitos —asesores de la SAU, técnicos de organismos públicos nacionales y departamentales, referentes y expertos en temáticas específicas— contribuyen año a año al enriquecimiento y actualización de sus contenidos.
El curso brinda herramientas vinculadas a diversos aspectos fundamentales para el ejercicio contemporáneo de la arquitectura, abordando temáticas técnicas específicas como las estrategias de intervención sobre obras pre existentes, presupuestación y gestión de obra, medianería, accesibilidad, seguridad en la construcción, medidas de protección contra incendios, gestión de residuos de construcción, regulación de honorarios profesionales, etc.
Estas presentaciones fueron complementadas además, con aportes específicos realizados por colegas de los departamentos técnicos de las empresas Sika y Aluminios del Uruguay,.
Como ya es tradición, el curso también brindó herramientas fundamentales desde las dimensiones jurídica y tributaria del ejercicio profesional, mediante la participación de los asesores legales y contables de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay y se incorporaron, contenidos vinculados al desarrollo de habilidades blandas (Diseñar tu práctica profesional como arquitecto/a: estrategia, comunicación y acción y herramientas para el Diseño del perfil en la plataforma Linkedin).
En lo que refiere al módulo del curso vinculado a la gestión de tramitaciones, la SAU desea reconocer el aporte de técnicos del Banco de Previsión Social, de la Dirección Nacional de Catastro, así como a los equipos técnicos vinculados a la Intendencia de Montevideo y la Intendencia de Canelones, quienes aportaron información amplia y detallada orientada a facilitar y mejorar la gestión de los permisos de construcción.
A este conjunto de agradecimientos y reconocimientos sumamos también a los/as colegas que compartieron sus conocimientos y experiencias en las dos instancias de workshops, el Arq. Conrado Pintos y los Estudios MOLA KUNST, RÍO y ACCA.
La SAU desea expresar públicamente su reconocimiento y agradecimiento a este amplio colectivo de profesionales y técnicos, quienes contribuyeron de forma generosa y comprometida al fortalecimiento de esta importante instancia de capacitación.
La Casa de Saúl Dieste
Existe un patrimonio arquitectónico uruguayo que permanece casi invisible para la historiografía nacional. La tradicional mirada centralista ha llevado a identificar la arquitectura del país con la producción montevideana, relegando a un segundo plano numerosas obras del interior que aguardan aún un estudio sistemático. Salvo contadas excepciones, la investigación académica ha mantenido una deuda con ese legado construido.
Entre esos tesoros silenciosos destaca una vivienda situada en la ciudad de Artigas. Sobre la calle Rincón, entre la avenida Lecueder y la calle Tomás Berreta, una casa introvertida, de volúmenes puros y bóvedas cerámicas parece conservar la huella de una influencia excepcional. Allí, metafóricamente, el Modulor de Le Corbusier caminó bajo los tórridos veranos de Artigas.

Fachada de la casa de Saúl Dieste, 1955, sobre la calle Rincón N°329 de la ciudad de Artigas
Fue en 1955, cuando Saúl Dieste, hermano menor del ingeniero Eladio Dieste, le encargó el proyecto de su vivienda. En esos años Dieste compartía actividad profesional con el ingeniero Eugenio Montañez y los arquitectos Justino Serralta y Carlos Cl, asociados en el estudio de 18 de Julio y Acevedo Díaz, en Montevideo. Ambos arquitectos habían trabajado en el estudio de Le Corbusier, en el número 35 de la Rue de Sèvres de París, circunstancia que convirtió aquella oficina uruguaya en un singular espacio de intercambio entre la tradición lecorbusiana y la sensibilidad constructiva de Eladio Dieste. El resultado fue una de las obras más notables de la arquitectura uruguaya de la década de 1950.
Ante la ausencia de testimonios directos sobre el proceso de diseño, el análisis debe apoyarse en los planos originales conservados en el archivo de la Dirección de Arquitectura de la Intendencia de Artigas y en la propia obra construida. Ambas fuentes permiten reconocer con claridad la influencia de Le Corbusier, filtrada a través de Serralta y Clémot, así como confirmar la utilización de bóvedas de cerámica armada (revocadas) apoyadas en perfiles metálicos, tecnología que Dieste venía desarrollando desde su experiencia junto a Antoni Bonet en la Casa Berlingieri a fines de la década de 1940.

En primer plano y de izquierda a derecha Justino Serralta, Eugenio Montañez, Eladio Dieste y Carlos Clémot cenando junto a sus esposas.
Los planos del proyecto ejecutivo constituyen un primer indicio revelador. Aunque únicamente aparecen las firmas del propietario y de Eladio Dieste, el rótulo identifica a todos los integrantes del estudio, en estricto orden alfabético: «Clémot – Dieste – Montañez – Serralta; Arquitectos – Ingenieros.»

Detalle del plano de la Casa de Saúl Dieste existente en el archivo de la Intendencia de Artigas donde se ve el rótulo con los responsables del proyecto en estricto orden alfabético; Clémot, Dieste, Montañez y Serralta.
Las participaciones de Clémot y Serralta resultan especialmente significativas en el estudio de París. Carlos Clémot colaboró con Le Corbusier entre 1950 y 1952 en el proyecto experimental no construido Rob et Roq, donde el maestro exploraba la utilización sistemática de las bóvedas como solución habitacional turística. Justino Serralta, por su parte, trabajó junto a André Maisonnier en las etapas iniciales de la iglesia de Ronchamp y en el desarrollo del Modulor 2, profundizando el sistema proporcional concebido por Le Corbusier.
Otro aspecto sobresaliente de la Casa de Saúl Dieste es su organización en torno a cuatro patios. El principal de ellos, un cuadrado perfecto, constituye el verdadero centro espacial de la vivienda. En torno a éste se articula toda la distribución, anticipando una tipología que Dieste volvería a desarrollar posteriormente en su propia casa y en la Casa Gómez, también en Artigas.

Planta de la Casa de Saúl Dieste, 1955, Artigas.
No parece aventurado pensar que la influencia de Serralta y Clémot ayudó a consolidar en Dieste una reinterpretación moderna de una de las tipologías domésticas más antiguas y universales: la casa patio. Del mismo modo, la recuperación de la bóveda como elemento arquitectónico enlaza directamente con una de las grandes preocupaciones de Le Corbusier, transmitida a sus colaboradores, antes de encontrar en Dieste una expresión estructural inédita.

Fachada de la Casa de Saúl Dieste, 1955, sobre la calle Rincón No. 329 de la ciudad de Artigas.
El Modulor y la Proporción Áurea
La lógica generadora de la casa parece construirse a partir del Modulor. La medida fundamental del mismo, deducido de la altura de una persona de 1,75m con la mano levantada que llega a 2,26m, es la altura de los pasillos y el arranque de las bóvedas. A su vez, el célebre canon antropométrico de Le Corbusier, profundamente conocido por Serralta, organiza las principales dimensiones del proyecto en planta mediante sucesivas relaciones áureas.

Trazados reguladores de la Casa Dieste, donde se aprecia el uso del Modulor y la Proporción Áurea
Si los 2,26 metros del Modulor se multiplican por el número áureo (1,618), se obtiene 3,66 metros, dimensión que corresponde al ancho del estar-comedor abierto hacia el patio central. Aplicando nuevamente la misma relación, esos 3,66 metros por 1,618 generan 5,91 metros, coincidentes con el lado del patio cuadrado central, concebido como un cuadrado perfecto. La sumatoria de las dimensiones del patio central con el estar comedor conforma un rectángulo áureo. Las pequeñas diferencias entre estos trazados reguladores y la planta definitiva responden a la necesidad de ocupar íntegramente un terreno de apenas diez metros de frente.
Así, más que una simple vivienda, la Casa de Saúl Dieste constituye una extraordinaria síntesis entre geometría, proporción, técnica y tradición arquitectónica. Es, probablemente, uno de los testimonios más elocuentes de la recepción directa del pensamiento de Le Corbusier en el Uruguay y de su reinterpretación a través de la sensibilidad de estos profesionales uruguayos.
Si para los arquitectos rioplatenses la visita a la Casa Curutchet en la ciudad de La Plata, Argentina, constituye un itinerario casi iniciático para comprender la obra de Le Corbusier en América, debería ser igualmente imprescindible peregrinar hasta Artigas y descubrir esta obra excepcional. Allí, lejos de los grandes centros culturales, puede contemplarse una singular trasposición de las ideas nacidas en la Rue de Sèvres al paisaje del norte uruguayo. Allí, por un instante, el Modulor pareció caminar por las calles de Artigas.*
Texto escrito por: Hugo Ferreira Quirós
Con un workshop centrado en los desafíos del ejercicio independiente de la profesión, esta semana finalizó el curso «Competencias para la Práctica Profesional Actual» con una instancia de intercambio que reunió a estudiantes y jóvenes colegas para compartir experiencias, herramientas y aprendizajes.
La jornada contó con la participación de Estudio Río y ACCA Estudio, dos estudios jóvenes que compartieron sus recorridos, aprendizajes y experiencias construyendo una práctica profesional independiente en el contexto uruguayo.
Desde distintas trayectorias, ambos estudios abordaron los desafíos de emprender en la arquitectura: desde conseguir los primeros encargos y ganar visibilidad, hasta consolidar equipos de trabajo, organizar procesos y sostener económicamente el crecimiento del estudio.
Durante su presentación, el Arq. Gonzalo Camargo, la Arq. María Lucía Arce y el Arq. Lucas Cardona (integrantes de ACCA Estudio) repasaron su recorrido desde su creación en 2023, destacando el papel de los concursos como herramienta para vincularse con colegas y abrirse camino en el medio profesional. Compartieron además la evolución de su práctica, desde sus primeros proyectos y reformas hasta la consolidación de un equipo de trabajo y el crecimiento sostenido que hoy les permite desarrollar múltiples encargos en simultáneo.
Por su parte, la Arq. Camila García y la Arq. Maite Echaider (integrantes de Estudio Río) reflexionaron sobre la importancia de construir una práctica profesional basada en la planificación, la comunicación y el diálogo con los clientes. Entre las recomendaciones dirigidas a quienes comienzan su carrera, destacaron la necesidad de gestionar adecuadamente los tiempos de proyecto, explicar con claridad cada etapa del proceso arquitectónico para alinear expectativas y desarrollar la capacidad de sostener la disciplina y atravesar la frustración como parte del ejercicio profesional.
Uno de los ejes comunes de ambas exposiciones fue la importancia de comprender la arquitectura como un servicio, donde la organización, la planificación y la sistematización de los procesos resultan fundamentales para ofrecer un trabajo de calidad y proyectar un crecimiento sostenible.
El workshop culminó con un intercambio abierto entre los estudios invitados y el público, en el que se abordaron temas vinculados a la organización interna de los equipos, la distribución de tareas, la gestión del tiempo y las experiencias de emprender siendo jóvenes profesionales. La calidez de las presentaciones y la participación activa de los asistentes marcaron el cierre de una jornada que promovió el aprendizaje colectivo y el fortalecimiento de los vínculos entre las nuevas generaciones de arquitectos
La jornada finalizó con un brindis, gentileza de la empresa Sika.
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La Sociedad de Arquitectos del Uruguay continúa ampliando su propuesta de capacitación con una serie de cursos y actividades dirigidas a profesionales, estudiantes avanzados y técnicos vinculados al sector de la construcción. Durante los próximos meses se desarrollarán instancias enfocadas en la gestión de proyectos, la sostenibilidad, la tecnología aplicada y la resolución de problemáticas constructivas, generando espacios de actualización e intercambio sobre temas de creciente relevancia para el ejercicio profesional.
Cursos
- Gestión del Agua: El próximo 10 de julio se dictará el curso Gestión del Agua dictado por el arquitecto Gerardo Rodríguez, que propone una mirada integral sobre el uso eficiente de los recursos hídricos en la construcción y el desarrollo sustentable. El programa incluye contenidos vinculados al saneamiento, los humedales artificiales, los baños secos, el aprovechamiento de agua de lluvia y otras estrategias orientadas a maximizar el uso responsable del agua en proyectos arquitectónicos y territoriales. Las inscripciones están disponibles en este link.
- Impermeabilizaciones: Por su parte, el arquitecto Héctor Batista estará a cargo del curso Impermeabilizaciones que comienza el 24 de julio, una capacitación enfocada en el diseño y la ejecución de soluciones para la protección de edificaciones frente a la humedad y las filtraciones. La propuesta aborda distintos sistemas, materiales y tecnologías disponibles en el mercado, así como aplicaciones específicas para azoteas, muros, piscinas y estructuras de contención, aportando herramientas para la correcta definición de proyectos y la prevención de patologías constructivas. Las inscripciones están disponibles en este link.
Charlas técnicas
- Patologías en redes sanitarias y pluviales: diagnóstico y soluciones con tecnologías no invasivas. El próximo 9 de julio a las 19:00h comienza la charla a cargo de Grupo TAU. La actividad abordará las principales patologías que afectan instalaciones sanitarias y pluviales, presentando tecnologías de inspección robotizada y métodos de rehabilitación sin zanja (Trenchless) que permiten diagnosticar y resolver fallas con precisión, minimizando demoliciones, costos e interrupciones de uso. A través de casos reales desarrollados en Uruguay, se compartirán herramientas y experiencias de interés para arquitectos proyectistas, directores de obra y profesionales vinculados al mantenimiento, la rehabilitación y la gestión de infraestructura. Las inscripciones están disponibles en este link.
- Nuevo MonteviMap: Capacitación de la IM.
La Sociedad de Arquitectos del Uruguay invita a sus socias y socios a participar de una instancia de capacitación sobre la nueva plataforma MonteviMap el próximo 14 de julio a las 18:30h, desarrollada por la Intendencia de Montevideo como parte de su política de apertura, transparencia y democratización del acceso a la información territorial. Durante la capacitación se presentarán las principales novedades de la plataforma, sus funcionalidades, criterios de uso y las potencialidades que ofrece para el ejercicio profesional, así como para la investigación, la planificación urbana y el desarrollo de proyectos. También se informará sobre la implementación progresiva del CITI-M, que sustituye al anterior Informe de Alineaciones y Parámetros e incorpora información territorial más completa y actualizada vinculada a cada padrón de Montevideo. Las inscripciones están disponibles en este link.
La reciente publicación de la Guía de obras arquitectónicas modernas y contemporáneas del departamento de Colonia constituye un aporte significativo para la difusión y valoración del patrimonio arquitectónico uruguayo. El trabajo reúne obras desarrolladas entre 1940 y 2020, visibilizando una producción que ha recibido menor atención que otros bienes patrimoniales, pero que resulta fundamental para comprender la evolución de la arquitectura nacional.
Conversamos con el arquitecto Miguel Odriozola, autor de la publicación, sobre el proceso de investigación, los criterios de selección de las obras y los desafíos que plantea el reconocimiento y la preservación de la arquitectura moderna y contemporánea como parte del patrimonio cultural.
Después de haber investigado y difundido durante años el patrimonio histórico de Colonia, ¿qué fue lo que te llevó a centrar la mirada en la arquitectura moderna y contemporánea del departamento?
Entiendo la arquitectura moderna y contemporánea como parte del patrimonio cultural, en este caso, del departamento de Colonia, aunque históricamente haya recibido una atención muy inferior a la otorgada al patrimonio arquitectónico y urbano del Barrio Histórico. Ambas constituyen dimensiones complementarias del patrimonio, con valores y desafíos de conservación propios.
La intención de esta guía fue poner en valor un conjunto de obras que evidencian la incorporación de los principios de la modernidad y, posteriormente, realizaciones contemporáneas caracterizadas por una mayor experimentación formal y un diálogo más complejo con el contexto. Si bien predominan las obras urbanas, también se incluyen ejemplos emplazados en ámbitos rurales, con el propósito de mostrar la amplitud territorial de estos procesos.
Este proyecto también responde a un interés personal de larga data. Desde hace más de una década tenía el propósito de difundir la obra de mi padre fuera del Barrio Histórico. A partir de 2018 comencé a desarrollar esa investigación de forma sistemática y, con el tiempo, comprendí que esa producción debía integrarse a un panorama más amplio de la arquitectura moderna y contemporánea del departamento.
En definitiva, la guía parte de una convicción sencilla: aquello que se conoce puede valorarse y, en consecuencia, tiene mayores posibilidades de ser preservado.
¿Cuáles fueron los criterios para seleccionar las obras incluidas en la guía?
La selección respondió, en primer lugar, a la intención de reunir obras representativas de la arquitectura moderna y contemporánea producida en el departamento entre 1940 y 2020. No se buscó establecer un canon de las «mejores» obras, sino construir una muestra significativa que permitiera comprender la diversidad y evolución de la producción arquitectónica durante ese período.
Como sucede en toda publicación de estas características, las limitaciones de espacio y tiempo hicieron necesario establecer un recorte. En consecuencia, algunas obras de indudable interés quedaron fuera de este volumen, con la expectativa de que puedan incorporarse en futuras ediciones.
La investigación permitió además acceder, en numerosos casos, a documentación inédita o poco difundida, cuyo valor justificó ampliar el tratamiento de determinadas obras más allá de lo previsto inicialmente.
La definición final del conjunto fue enriquecida por el intercambio con numerosos colegas. En particular, resultó fundamental la colaboración del arquitecto Gerardo Martínez Peraza. La publicación cuenta además con el prólogo de la Dra. Arq. Laura Alemán, un ensayo crítico del arquitecto Fredy Massad y los aportes y revisiones del arquitecto Álvaro Cayón, además de la colaboración de muchos otros colegas en distintas etapas del trabajo.
¿Qué aspectos crees que representan mejor la identidad arquitectónica de Colonia en los siglos XX y XXI? ¿Podrías sintetizar estos aspectos mencionando 3 ejemplos?
Más que identificar tres obras como representativas de una supuesta identidad arquitectónica, prefiero hablar de tres procesos que considero relevantes.
En primer lugar, la incorporación de los principios de la arquitectura moderna, visible en obras que introdujeron nuevas formas de concebir el espacio, la estructura y la relación con el entorno (claro que hay más).
En segundo término, la continuidad de una producción arquitectónica de calidad que, sin renunciar a la modernidad, incorporó respuestas específicas a las condiciones ambientales, paisajísticas y culturales del departamento.
Finalmente, el desarrollo reciente de una arquitectura contemporánea que explora nuevos lenguajes proyectuales, materiales y tecnologías, manteniendo un diálogo cada vez más consciente con el paisaje y el territorio.
Precisamente, uno de los objetivos de la guía es contribuir a que estas obras pasen a formar parte del imaginario colectivo y sean reconocidas como componentes significativos de la identidad arquitectónica de Colonia.
¿Crees que la arquitectura moderna recibe el mismo reconocimiento patrimonial que la arquitectura histórica?
No. La arquitectura moderna aún no recibe un reconocimiento patrimonial comparable al de la arquitectura histórica. En buena medida, ello responde a que todavía es percibida como demasiado reciente para ser considerada patrimonio. Sin embargo, hace varias décadas que los organismos internacionales y numerosos especialistas sostienen que los valores patrimoniales no dependen exclusivamente de la antigüedad de las obras. La difusión y el conocimiento constituyen herramientas fundamentales para avanzar en ese reconocimiento.
Sobre esta publicación, ¿hay alguna obra o autor que te interese destacar por su calidad o por el escaso conocimiento que existe sobre ellos?
Más que destacar una obra o un autor en particular, me interesa resaltar el conjunto. Muchas de las obras incluidas poseen una notable calidad arquitectónica y, sin embargo, permanecen prácticamente desconocidas para el público general e incluso para parte de quienes estudian la arquitectura nacional. La guía reúne obras de figuras ampliamente reconocidas, como Julio Vilamajó, Miguel Ángel Odriozola Odriozola, Miguel Ángel Otaegui o Leonel Oronoz, junto a otras de arquitectos menos difundidos, cuyo aporte merece igualmente ser conocido y valorado.
¿Qué puede aportar esta guía a profesionales, estudiantes y tomadores de decisiones?
Aspiro a que la guía se convierta en una herramienta útil para profesionales, estudiantes, investigadores y también para quienes intervienen en la planificación y gestión del territorio. El conocimiento constituye el primer paso hacia la valoración, y ésta, a su vez, favorece la conservación. Si la publicación contribuye a ampliar la mirada sobre el patrimonio arquitectónico del departamento y a sensibilizar respecto de la importancia de estas obras, habrá cumplido uno de sus principales objetivos.
¿Tenés alguna reflexión sobre la arquitectura moderna y contemporánea de Colonia a la hora de enfrentar los desafíos del crecimiento urbano, el turismo y la preservación del paisaje cultural del departamento?
La guía no aborda específicamente estas problemáticas, pero la pregunta invita a una reflexión necesaria. Uno de los grandes desafíos contemporáneos consiste en compatibilizar el crecimiento urbano con la preservación del patrimonio construido y del paisaje cultural. En ese sentido, resulta oportuno preguntarnos por qué muchas edificaciones de calidad permanecen vacías o subutilizadas mientras las ciudades continúan expandiéndose sobre nuevos suelos, con los costos económicos, ambientales y sociales que ello implica. Reutilizar y poner en valor el patrimonio existente debería formar parte de una estrategia integral de desarrollo sostenible.
Siempre entendí que investigar es sólo una parte del proceso. El conocimiento adquiere verdadera dimensión patrimonial cuando logra compartirse. Si una obra permanece desconocida, difícilmente pueda ser valorada y, mucho menos, preservada. Por eso considero que la investigación y la difusión son tareas inseparables.
El Art Déco fue una de las expresiones culturales más representativas de la modernidad entre las décadas de 1920 y 1930. Más que un estilo decorativo, constituyó una sensibilidad estética que atravesó la arquitectura, el diseño, la escultura, las artes gráficas, la moda y los objetos de la vida cotidiana. En su lenguaje convergieron tradición y modernidad, artesanía y producción industrial, lujo y cultura de masas.
Su nombre proviene de la Exposition Internationale des Arts Décoratifs et Industriels Modernes, realizada en París en 1925, acontecimiento que consagró internacionalmente esta nueva estética. Arquitectos, diseñadores y artistas de distintas partes del mundo asistieron a la exposición o conocieron sus propuestas a través de revistas y publicaciones especializadas. En Uruguay, por ejemplo, la revista Arquitectura de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay publicó ese mismo año una conferencia del arquitecto Mauricio Cravotto sobre el evento.
El Art Déco se desarrolló en el período de entreguerras, en un contexto marcado por la expansión de las ciudades, el avance de la tecnología y la confianza en el progreso. Frente a las curvas orgánicas del Art Nouveau, el nuevo estilo introdujo una estética basada en la geometría, la línea recta y el orden compositivo. Las formas escalonadas, los ritmos repetidos y las superficies pulidas se convirtieron en rasgos distintivos de una modernidad que buscaba expresar dinamismo, precisión y elegancia.

Hotel «Bristol» | Año 1937
La máquina, la velocidad y la energía del mundo moderno fueron fuentes habituales de inspiración. Al mismo tiempo, el estilo incorporó referencias estilizadas a culturas consideradas exóticas —como Egipto, África o la América precolombina—, integrándolas a un repertorio ornamental que incluía motivos solares, zigzags y formas aerodinámicas.
En arquitectura y artes decorativas, el Art Déco combinó materiales modernos —acero, aluminio y vidrio— con otros tradicionales como mármoles, maderas y lacas, generando contrastes refinados y superficies cuidadosamente trabajadas. Bajorrelieves, vitrales, luminarias, carpinterías y elaboradas piezas de herrería artística formaron parte de un lenguaje donde la decoración se integraba a la composición arquitectónica.
A diferencia de las vanguardias más radicales, el Art Déco no se presentó como un movimiento con manifiestos teóricos estrictos. Más bien fue un “clima de época”, una sensibilidad compartida que acompañó la transición hacia la modernidad urbana e industrial. Su arquitectura mantuvo en muchos casos ciertos principios compositivos heredados del academicismo —como la simetría o la organización tripartita de los edificios—, aunque reinterpretados mediante una estética geométrica y estilizada.
Entre las décadas de 1920 y 1940, el Art Déco se convirtió en uno de los lenguajes más visibles de la modernización arquitectónica. Funcionó como un puente entre el eclecticismo del siglo XIX y las formas racionalistas que dominarían la arquitectura posterior. Al mismo tiempo, se vinculó a nuevas experiencias urbanas asociadas a la electrificación, el cine, la publicidad y la cultura de masas.
En Uruguay, el Art Déco encontró un campo fértil de desarrollo. Su difusión se relacionó tanto con la circulación internacional de ideas como con los procesos locales de transformación urbana. En Montevideo, el estilo acompañó la expansión edilicia y la consolidación de nuevos ejes urbanos, modelando fachadas comerciales, edificios de renta, cines y sedes institucionales. Obras emblemáticas como el Palacio Díaz o el Edificio Lapido muestran la diversidad tipológica y expresiva de este lenguaje.

Palacio Díaz | Año 1935 Palacio Lapido | Año 1936
En las ciudades del interior, el Déco adoptó con frecuencia un carácter más sintético, asociado a programas institucionales y comerciales. Cines-teatro, clubes sociales, edificios municipales y viviendas urbanas incorporaron formas geométricas, remates escalonados y ornamentaciones abstractas que simbolizaban progreso y modernidad.
Así, el Art Déco no fue sólo una moda estética. Fue también la expresión de una época que buscó traducir, en la arquitectura y en los objetos de la vida cotidiana, la confianza en la técnica, el dinamismo de la ciudad moderna y la aspiración de estar en sintonía con el mundo.
Texto escrito por Daniel de León
Bitácoras del COR25 es una nueva columna dedicada a difundir los proyectos presentados en el Concurso de Obra Realizada 2025. A través de esta serie se darán a conocer las obras presentadas desde distintos puntos del país, poniendo en valor la diversidad de proyectos, enfoques y escalas que caracterizan la producción arquitectónica uruguaya.
Librería Fundación de Cultura Universitaria
La intervención se realizó en la planta baja del Edificio Centenario, en el casco histórico de la Ciudad Vieja de Montevideo. Construido en 1929, por De los Campos, Puente y Tournier, es un referente de la arquitectura moderna uruguaya, protegido patrimonialmente y declarado Monumento Histórico Nacional.
Con el tiempo, la planta baja fue alterada mediante intervenciones que modificaron su configuración original: se redujo la altura interior, se anuló la entrada de luz cenital y la ventilación natural, y se produjo un deterioro general de espacialidades y materiales. Frente a ello, el proyecto se planteó como oportunidad para recuperar el carácter espacial y simbólico del edificio y, al mismo tiempo, consolidar su vínculo con el entorno urbano. El objetivo principal fue generar un espacio de acceso público que albergará la nueva sede de la histórica librería y editorial Fundación de Cultura Universitaria, reforzando su presencia cultural en la ciudad.
La propuesta se desarrolló en dos etapas. La primera consistió en el retiro de elementos ajenos al diseño original, lo que permitió redescubrir componentes perdidos como lucernarios, pavimentos y la espacialidad potencial del local. La segunda integró los hallazgos en un diseño final que propone un diálogo respetuoso entre lo antiguo y lo nuevo, donde la arquitectura contemporánea resalta el patrimonio existente y refleja la identidad renovada de FCU.
La organización espacial de la planta baja establece una secuencia que avanza de lo público a lo privado, aprovechando los accesos y la estructura como guías de circulación. Tres conjuntos de estanterías definen el área pública de la librería, envolviendo paramentos y enmarcando aberturas para generar ámbitos de lectura y descanso. Sus formas curvas dialogan con la fachada original y conducen a un recorrido en U que conecta con los espacios internos: oficinas editoriales, sala de reuniones y depósito. Estas áreas cuentan además con un acceso independiente por la calle Ituzaingó, lo que favorece la coexistencia entre funciones públicas y privadas.
El depósito de libros, con una gran capacidad de almacenamiento, se resolvió con un diseño estructural específico que optimiza el espacio sin comprometer la integridad del edificio.
En conjunto, el proyecto revaloriza la arquitectura original y suma soluciones que posibilitan nuevos usos. Lo histórico y lo actual conviven en una propuesta que combina calidez, ligereza y contemporaneidad, devolviendo vitalidad cultural a un edificio emblemático de la Ciudad Vieja.
Período: Julio 2023 – Diciembre 2023 (obra) / junio 2022 (desmantelamientos)
Ubicación: Ciudad Vieja, Montevideo
Programa: Librería y editorial
Cliente: Fundación de Cultura Universitaria
Área: 249 mt2
Autores: Victoria López Ligerini (Anteproyecto, proyecto ejecutivo y dirección de obra)
Equipo de proyecto: Camila Castellano (proyecto y documentación ejecutiva)
Colaboradores: Valentina Freire, Lucía Reolón
Estructura: Daniel Chalina – Estudio Chalina Buenaventura
Sanitaria: Luis Gerez
Térmico: Ingeniería Díaz
Empresa constructora- Etapa desmantelamiento: Toque Construcciones
Empresa constructora – obra: Arquimia SAS
Jefatura de obra: Marcos Geisenblosen
Datos técnicos
Sistema estructural: re acondicionamiento de estructura de vigas, pilares y losas en hormigón armado existentes. Estructura en hierro en depósito.
Cerramientos: carpinterías en aluminio blanco, carpinterías en madera y yeso.
Pavimentos: recuperación de sectores de pavimento original, monolítico hecho en sitio, baldosas monolíticas, hormigón ilustrado.
Cielorrasos: yeso
Instalaciones: instalación contra incendios, aire acondicionado central, audio, cámaras de vigilancia.
Empresas que forman parte de la ejecución: YC Herrería, Eléctrica MEG, Pulidos Martinovic, Alucril, Carpintería Ambiental, Mobilart Equipamientos, Lyte, Serlux.
Fotografía: Marcos Guiponi