El pasado 21 de octubre (de acuerdo a lo previsto por el Art. 4 del Reglamento General de SAU) culminó el plazo reglamentario para la presentación de listas, siendo:
- Dos postulaciones a la Presidencia (listas 101 y 102)
- Dos listas para la conformación de su Comisión Directiva (lista 1 y 2)
- Dos listas para la conformación de Colegio de Asesores (201 y 202)
- Lista para Colegio de Jurados.
- Lista única de conformación para Comisión Fiscal.
- Lista única de conformación para Tribunal de Ética.
¿Quiénes conforman las listas registradas?
Presidencia (período 2026– 2028) | Lista 101:
- ALMA VARELA MARTÍNEZ
Comisión Directiva (período 2026– 2028) | Lista 1:
- Alma Varela
- Christian Kutscher
- Patricia Flores
- Gerardo Rodríguez
- Paula Durán
- Camila Cedrés
- Mara Moya
- Felipe De los Santos
- Fernanda Goyos
- Carla Di Stasio
- Patricia Goldaracena
- Fernando Martínez
- Stephanie García
- Laura Moya
- Roberto Rodríguez
- Francisco Gómez
- Nicolás Albieni
- Cecilia Mc Alister
- Álvar Álvarez
- Fabiana Castillo
- Marcos Castaings
- Inés Correa
- Natalia Reyes
- Alejandra Vila
- Néstor Pereira
- Silvia Stawsky
- Susana Martínez
- Juan Arellano
- Hugo Ferreira
- Leticia Giorello
- Mauricio Menoni
- Eduardo Egozcue
- Rodrigo Carámbula
- Ignacio Ferrari
- Liliana Carmona
- Rosario Etchebarne
- Isabel Viana
- José Luis Olivera
- Mercedes Espasandín
- Stella Zuccolini
Colegio de Asesores (período 2026– 2028) | Lista 201:
- César Azambuya
- Fernando Beduchaud
- Laura Moya
- Marcos Castaings
- Santiago Pons
- Fernanda Goyos
- Gabriela Detomasi
- Richard Díaz
- Patricia Flores
- Patricia Goldaracena
- Andrés Risso
- Gerardo Rodríguez
- Luis Gallardi
- Lucía Facio
- Pablo Laurino
Presidencia (período 2026– 2028) | Lista 102:
- HÉCTOR BERIO LUCAS
Comisión Directiva (período 2026– 2028) | Lista 2:
- Stella Zuccolini
- Héctor Berio
- Daniel Christoff
- Juan Montans
- Iael Gambini
- Matilde Jorge
- Elena Riccetto
- Osvaldo Sabaño
- Leonardo Altmann
- Luis Santellán
- Carolina Gil
- Diego Ferrando
- Andrés Cabrera
- Mónica Lloret
- Hugo Ferreira
- Daniel Giménez
- Álvaro Cayón
- Leonardo Gómez
- Juan Arellano
- Marcelo Gualano
- Gastón Bruno
- Andrés Nogués
- Serrana Cabrera
- Roberto Villarmarzo
- Juan Pablo Tuja
- Lucía Bogliaccini
- Matías Coello
- Daniel Calzada
- Sonia Prieto
- Mariana Cecilio
- Gonzalo Rodríguez
- Virginia Carrero
- Virginia Ruíz
- Mariana Misol
- Matías Fagúndez
- Juan Articardi
- Diego Babat
- Fernando Pereira
- José Luis Olivera
- Álvaro López
Colegio de Asesores (período 2026– 2028) | Lista 202
- Inés Artecona
- Lucía Bogliaccini
- Mariana Cecilio
- Laura Cesio
- Ramiro Chaer
- Daniel Christoff
- Marcelo Danza
- Diego Ferrando
- Pablo Frontini
- Gonzalo Núñez
- Javier Olascoaga
- Virginia Ruíz
- Daniella Urrutia
- Roberto Villarmarzo
- Constance Zurmendi
Colegio de Jurados (período 2026- 2028) | Lista única
- APOLO, Juan
- ARTICARDI, Juan
- BAUSERO, Cristina
- BERVEJILLO, Federico
- BRUZZONE, Alejandra
- CASTAINGS, Marcos
- CASTILLO, Fabiana
- DANZA, Marcelo
- FACIO, Lucía
- FERRANDO, Diego
- GOLDARACENA, Patricia
- GOYOS, Fernanda
- KUTSCHER, Christian
- NÚÑEZ, Gonzalo
- PONS, Santiago
- RISSO, Andrés
- RUIZ, Virginia
- URRUTIA, Daniella
- ZURMENDI, Constance
Comisión Fiscal (período 2026-2028) | Lista única:
- Ana Fernández
- Sofía Sáez
- Fernando Franca
- Javier Sande
- Ana Bico
Tribunal de Ética (período 2026- 2030) | Lista única:
- Duilio Amándola
- Miguel A, Odriozola
- José Luis Oliver
- Cristina Pastro
- Angela Perdomo
- Carlos Etchegoimberry
Sobre las elecciones
La Comisión Directiva de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay, en conjunto con su Comisión Electoral, resolvió fijar el acto eleccionario para el próximo miércoles 3 de diciembre de 2026 de 9:00 a 21:00h.
Se encuentran habilitados para votar en la elección los socios titulares y vitalicios que no hayan sido suspendidos en sus derechos, condición que también rige para quienes se postulen a cargos electivos.
Podrán votar presentando su Cédula de Identidad vigente.
¿Cómo votar desde el interior?
Según el Art. 4 del Reglamento General de SAU, los socios del interior que deseen ejercer el voto de forma individual deberán remitir por correo con la antelación suficiente para que el mismo sea recibido en Sede Central (Gonzalo Ramirez 2030) antes de la fecha y hora límite.
Deberán colocar un sobre con el voto anónimo dentro de otro sobre con la siguiente información: nombre, CI y número de socio.
Se deberá enviar, en un tercer sobre aparte, la palabra “ELECTOR” remitido a:
SAU, Gonzalo Ramírez 2030, Montevideo
Enlaces de interés:
En el marco de la Asamblea de Medio Término de la Federación Panamericana de Asociaciones de Arquitectos (FPAA), realizada en octubre en Mendoza, Argentina, se presentó la Declaración de Mendoza: Arquitectura, hábitat y resiliencia ante el cambio climático, una iniciativa propuesta por el presidente de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU), Arq. Alberto Leira.
El documento pone el foco en la emergencia climática y en la responsabilidad de la arquitectura y el urbanismo frente a sus impactos sobre el territorio y la vida de las personas. A partir del reconocimiento de fenómenos cada vez más severos —como sequías prolongadas, olas de calor, lluvias intensas e inundaciones—, la declaración plantea la necesidad de traducir los compromisos ambientales en acciones concretas de planificación territorial, diseño arquitectónico y adaptación climática.
Cinco ejes para avanzar hacia un hábitat resiliente
La declaración reafirma y profundiza cinco líneas estratégicas que orientan el trabajo de la FPAA y sus asociaciones miembro:
- Vivienda y hábitat sostenibles: garantizar el derecho a una vivienda digna y a la ciudad, promoviendo entornos inclusivos, accesibles y equitativos, especialmente en comunidades vulnerables.
- Planificación territorial y resiliencia climática: impulsar una planificación integral que respete los ciclos naturales, proteja los recursos hídricos, incorpore la perspectiva de género y reduzca los riesgos asociados a eventos climáticos extremos.
- Patrimonio, identidad y cultura: proteger y revalorizar el patrimonio arquitectónico y los paisajes culturales, integrando la memoria y los saberes locales e indígenas en las estrategias de adaptación climática.
- Innovación y formación profesional: fortalecer la capacitación continua, la investigación en arquitectura bioclimática y el desarrollo de técnicas constructivas sostenibles, reafirmando el compromiso ético de la profesión con el bien común.
- Transición ecológica y energética: avanzar en la descarbonización del sector, la eficiencia energética, la economía circular, la arquitectura regenerativa y la rehabilitación de las construcciones existentes, reduciendo el impacto ambiental de las ciudades.
Un compromiso compartido para las Américas
La Declaración de Mendoza da continuidad a los compromisos asumidos por la FPAA en 2025, en el camino hacia la COP30, celebrada en Belém, Brasil, y busca consolidar una agenda panamericana permanente frente a las emergencias ambientales y climáticas.
En su llamado a la acción, la Federación convoca a las asociaciones profesionales, las autoridades de distintos niveles y el sector privado a fortalecer las normativas de protección ambiental, promover la inversión en infraestructura verde y profundizar el trabajo conjunto para construir territorios más seguros, saludables y sostenibles.
Con esta iniciativa, la SAU, a través de la propuesta de su presidente, contribuye a impulsar una reflexión compartida sobre el papel de la arquitectura ante la crisis climática. El documento reafirma que la adaptación y la mitigación deben contemplar especialmente a las poblaciones más vulnerables y garantizar el acceso a un hábitat digno para todas las personas.
Podés acceder a la Declaración de Mendoza a través de este link
En el marco del Día del Patrimonio, la sede de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU) en Salto fue escenario de una actividad que puso en valor la memoria arquitectónica de la ciudad. La jornada reunió dos iniciativas: la entrega del premio PEGUA y la selección de una obra como postal de la arquitectura salteña, ambas con un mismo protagonista: el altar construido para la visita del papa Juan Pablo II en 1988.
El reconocimiento del premio PEGUA surgió de una propuesta de los socios de SAU en Salto, quienes postularon instituciones o empresas vinculadas a obras de especial valor patrimonial. Tras la votación, el reconocimiento fue otorgado al arquitecto Gustavo Peirano, quien junto a su padre, Alfredo Peirano, estuvo a cargo del diseño y la construcción del altar que recibió al Papa durante su visita a la ciudad.
Durante la presentación, Gustavo Peirano compartió la génesis del proyecto y relató las gestiones y el trabajo que hicieron posible su construcción. La obra, que tuvo un significado especial para Salto, fue incendiada años después. Actualmente, una cruz señala el lugar donde se encontraba el altar.
La historia de esta construcción volvió a cobrar protagonismo al ser seleccionada también como postal de la arquitectura salteña, bajo el concepto Raíces, definido para el Día del Patrimonio de este año. En este caso, la referencia a las raíces no remite a las raíces indígenas, sino a los materiales empleados en la obra: madera y paja. La elección pone en valor una arquitectura que partió de materiales propios de la comunidad y buscó trascenderlos a través de una propuesta singular, profundamente ligada a la memoria colectiva de la ciudad.
La actividad contó con dos elementos que permitieron acercarse a la historia material del proyecto: una maqueta del altar y una pieza de hierro que sobrevivió al incendio. Este elemento sostenía los cuatro palos de 23 metros de altura que formaban parte de la estructura, traídos desde Artigas en un traslado que fue emblemático para la época. Rescatada por la Curia después del incendio, la pieza estuvo presente en el encuentro como testimonio material de una obra que, aunque ya no existe en su forma original, permanece en la memoria de Salto.
Así, el premio PEGUA y la postal de la arquitectura salteña reconocieron una misma obra desde distintas perspectivas: su valor arquitectónico y patrimonial, pero también su capacidad de representar una historia compartida. Una oportunidad para recuperar los relatos que forman parte de la identidad de la ciudad y reflexionar sobre cómo la arquitectura puede convertirse en memoria colectiva.
Kaira Looro es un concurso internacional de arquitectura humanitaria organizado por Balouo Salo, una organización sin fines de lucro que promueve proyectos destinados a mejorar las condiciones de vida de comunidades vulnerables de África, especialmente en Senegal. El certamen busca impulsar propuestas arquitectónicas sostenibles, sensibles al contexto cultural y ambiental, y capaces de contribuir al desarrollo social de las comunidades.
En la edición 2026, el concurso propuso el diseño de un Centro Comunitario en una zona rural del sur de Senegal, concebido como un espacio de encuentro, inclusión social, educación y desarrollo cultural. La convocatoria reunió 875 proyectos provenientes de más de 120 países, consolidando su alcance y proyección internacional.
El objetivo era proyectar un edificio capaz de convertirse en el núcleo de la vida colectiva, favoreciendo la participación de los habitantes y fortaleciendo la identidad y la cohesión de la comunidad.
El desafío no consistía únicamente en resolver un programa arquitectónico, sino en proponer una intervención humanitaria sostenible, inclusiva y viable, que pudiera construirse mediante técnicas sencillas, sin maquinaria pesada ni mano de obra altamente especializada.
El proyecto desarrollado por los arquitectos Gustavo Fuentes, Carlos Pesce y Víctor Iraola obtuvo una mención especial, como reconocimiento a una propuesta que aborda la arquitectura comunitaria desde la integración entre espacio, cultura y sostenibilidad.
El proyecto completo puede visualizarse en el siguiente enlace web: https://www.kairalooro.com/competition-2026-community-center/winningproject_mentions2026.html
La situación de las personas que viven sin un techo pone en evidencia uno de los desafíos más urgentes de nuestras ciudades: garantizar el acceso a una vivienda digna y a condiciones adecuadas de habitabilidad.
Tener un techo es mucho más que contar con un lugar donde resguardarse. La vivienda constituye una condición fundamental para el desarrollo de la vida cotidiana, el cuidado, la salud y la integración social. Sin embargo, el acceso a una solución habitacional adecuada continúa siendo un desafío que interpela a la sociedad uruguaya y exige respuestas sostenidas.
En el marco del Mes Sin Techo, resulta necesario poner el foco no solo en las personas que viven a la intemperie, sino también en las distintas situaciones de vulnerabilidad habitacional: quienes residen en alojamientos precarios, en condiciones de hacinamiento o sin acceso adecuado a servicios e infraestructura básica.
Estas realidades evidencian que el problema de la vivienda no puede abordarse únicamente desde la construcción de nuevas unidades habitacionales. También requiere políticas públicas integrales, planificación territorial, acceso a servicios, recuperación del parque habitacional existente y estrategias que contemplen las diversas necesidades de la población.
Desde la arquitectura y el urbanismo, pensar estas respuestas implica reconocer que el hábitat se construye tanto a partir de los espacios privados como de su relación con el entorno, los equipamientos, la movilidad y los espacios públicos. La calidad del hábitat depende, en definitiva, de las condiciones que hacen posible desarrollar una vida digna y participar plenamente de la ciudad.
Desde la Sociedad de Arquitectos del Uruguay entendemos que abordar la problemática de las personas sin techo requiere el compromiso y la articulación de distintos actores. Como institución que reúne a profesionales de la arquitectura, estamos a disposición para aportar nuestra experiencia y conocimiento en materia de vivienda, hábitat y planificación territorial, y contribuir, junto a los organismos públicos y las organizaciones sociales, a la búsqueda de soluciones concretas y sostenibles.
Garantizar el acceso a una vivienda digna es un desafío que nos involucra como sociedad. Desde la arquitectura y el urbanismo, también tenemos un papel que cumplir en la construcción de respuestas que pongan en el centro a las personas y su derecho a habitar la ciudad en condiciones dignas.
La Sociedad de Arquitectos del Uruguay se prepara para su próximo acto eleccionario, que tendrá lugar el miércoles 3 de diciembre de 2026 de 9:00h a 21:00h. A dos semanas del primer vencimiento, se recuerda que el próximo miércoles 21 de octubre finaliza el plazo para la presentación y registro de listas de candidatos/as.
Las listas podrán presentarse en el horario de 12:00 a 21:00 h, en la Sede Central de SAU (Gonzalo Ramírez 2030).
¿Qué cargos se elegirán?
En las elecciones se definirán los integrantes de:
- Presidencia — período 2026–2028
- Comisión Directiva — 20 titulares y sus respectivos suplentes
- Comisión Fiscal — 3 integrantes y sus respectivos suplentes
- Colegio de Asesores — 15 integrantes
- Colegio de Jurados — 5 integrantes
- Tribunal de Ética — 5 integrantes y sus respectivos suplentes, para el período 2026–2030
El acto eleccionario se realizará el 3 de diciembre, y estarán habilitados/as para votar los socios/as titulares y vitalicios que no hayan sido suspendidos/as en sus derechos.
Para la presentación de listas y la postulación a los distintos cargos rigen las condiciones establecidas en el Reglamento General de SAU, además de las disposiciones correspondientes al Estatuto y al Reglamento de Concursos.
Fechas para tener en cuenta:
📌 21 de octubre — cierre del plazo para presentación y registro de listas.
🗳️ 3 de diciembre — acto eleccionario.
La documentación normativa y la información completa sobre las elecciones se encuentran disponibles en el sitio web de SAU.
Compartimos el enlace al Estatuto, el Reglamento General y el Reglamento de Concursos que rigen las presentes elecciones.
Acercar el patrimonio arquitectónico a las nuevas generaciones es uno de los cometidos de la Comisión de Patrimonio de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU). Con ese propósito, la Comisión promueve instancias de intercambio con centros educativos, colaborando con docentes y estudiantes para incorporar la reflexión sobre el patrimonio a sus propuestas de aprendizaje.
En este marco, el pasado viernes, los arquitectos Juan Montans y Virginia Moreno visitaron el Colegio Corazón de María de Montevideo, invitados por Isaías Amado, docente de Historia del Arte, para compartir una charla con estudiantes de sexto año de las orientaciones Arquitectura, Artístico y Humanístico.
El encuentro tuvo como objetivo introducir a los estudiantes en los conceptos de patrimonio y restauración patrimonial, en el marco de un trabajo final del curso que propone desarrollar un proyecto de intervención en un edificio declarado patrimonial.
Una experiencia que vinculó el aula con la ciudad
Como parte de la preparación para esta actividad, y en una reunión previa con el docente, la Comisión invitó a los estudiantes a participar en la Semana de la Arquitectura (SARQ). Allí visitaron la muestra sobre Art Déco y realizaron recorridos por la avenida 18 de Julio para reconocer las características de este estilo en la ciudad.
A partir de esa experiencia, los estudiantes eligieron el Estadio Centenario como objeto de estudio para su proyecto, abordando sus características arquitectónicas, sus usos y las posibles reformas de cara al Mundial de Fútbol de 2030.
Durante la charla, se propuso una dinámica participativa que permitió reconocer sitios declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO, identificar edificios de la Ciudad Vieja y conocer sus distintos grados de protección según la normativa municipal. A través de ejemplos, preguntas e intercambios, también se debatieron criterios para intervenir en edificios patrimoniales.
La instancia se complementó con la entrega de materiales sobre patrimonio, videos y documentación histórica vinculada al Estadio Centenario, como recursos para profundizar el trabajo de los estudiantes.
Construir conocimiento sobre el patrimonio desde la educación
El encuentro concluyó con el compromiso de la Comisión de continuar acompañando a los estudiantes el próximo año en el desarrollo de sus trabajos sobre patrimonio. Como agradecimiento por la invitación, la CAP-SAU dejó un ejemplar del libro del COR 2023-24 para la biblioteca del colegio.
Esta visita forma parte del trabajo de la Comisión para promover el conocimiento y la valoración del patrimonio arquitectónico desde edades tempranas, generando vínculos con instituciones educativas y apoyando las iniciativas de docentes y maestros. Acercar estas temáticas al ámbito educativo es también una forma de fomentar la reflexión sobre la historia, la identidad y el futuro de los edificios que forman parte de nuestra ciudad.
Una metodología para la reconstrucción de elementos arquitectónicos mediante tecnologías digitales.
En el marco de la Semana de la Arquitectura 2026, Fernando Foglino, Arq. Rodrigo Melazzi, Arq. Andrés Nogueira presentaron una metodología que combina tecnologías digitales y técnicas tradicionales para reconstruir elementos arquitectónicos y escultóricos. La experiencia demuestra cómo el registro tridimensional puede contribuir a recuperar piezas perdidas y ampliar las posibilidades de conservación del patrimonio.
¿Cómo pueden las tecnologías digitales contribuir a conservar aquello que el paso del tiempo deteriora o hace desaparecer? Esta pregunta atraviesa el trabajo de este equipo, quienes presentaron en la mesa de presentación de trabajos profesionales de la Semana de la Arquitectura 2026 (SARQ 2026) una metodología para la reconstrucción de elementos arquitectónicos mediante escaneo 3D, fabricación digital y técnicas tradicionales de restauración.
La experiencia, titulada Del escaneo 3D a la restauración patrimonial. Una metodología para la reconstrucción de elementos arquitectónicos mediante tecnologías digitales, parte del registro preciso de piezas originales para generar modelos tridimensionales que permitan reproducirlas cuando están dañadas o han desaparecido.
Uno de los casos presentados fue la recuperación de elementos ornamentales de la fachada del edificio del Banco de la República Oriental del Uruguay (BROU), obra del arquitecto Julio Vilamajó con relieves escultóricos de Antonio Pena. A partir de los elementos originales que aún se conservaban, fue posible registrar ocho diseños diferentes y fabricar trece reproducciones correspondientes a tres de ellos.
El trabajo se inscribe en una línea de investigación que Foglino desarrolla desde hace más de una década. En 2016, junto con los arquitectos Melazzi y Nogueira, fundó el Archivo Nacional del Patrimonio 3D, una iniciativa orientada a digitalizar monumentos del país y poner los archivos a disposición del público de forma gratuita.
En esta entrevista, Foglino repasa los orígenes de esa experiencia, los desafíos técnicos de la reconstrucción patrimonial y las posibilidades de incorporar el registro tridimensional a las estrategias de conservación en Uruguay.
Entrevista a Fernando Foglino
Tu trabajo combina escaneo 3D, reconstrucción digital y técnicas tradicionales de restauración para recuperar elementos patrimoniales. ¿Cómo surgió esta línea de trabajo y qué desafíos de la conservación del patrimonio los llevaron a desarrollar esta metodología?
El acercamiento a estas técnicas surgió en 2014, como parte de un proyecto artístico que investigaba el origen y la historia de la escultura de José Artigas realizada por Juan Manuel Blanes. El proyecto requirió un escaneo tridimensional y la exploración de técnicas de fabricación digital.
Dos años más tarde, impulsados por la repercusión de aquella experiencia, fundamos junto a los arquitectos Melazzi y Nogueira el Archivo Nacional del Patrimonio 3D, con el propósito de digitalizar los monumentos del país y poner esos archivos a disposición del público de forma gratuita.
Al principio, el proyecto estaba más orientado a reflexionar sobre las representaciones del patrimonio que a su conservación material. Sin embargo, con el tiempo fuimos descubriendo el valor que ese acervo podía tener para otros usos. Desde el comienzo trabajamos con tecnologías de gran precisión, capaces de generar archivos que permiten reproducir formas con exactitud milimétrica.
La posibilidad de utilizar esos registros para recuperar piezas dañadas o desaparecidas fue una consecuencia de esa investigación.
En la ponencia presentaron la experiencia de recuperación de piezas ornamentales del edificio del BROU. ¿Cuál era el problema concreto que había que resolver y cómo fue el proceso de reconstrucción a partir de los elementos originales que todavía se conservaban?
El desafío era recuperar elementos ornamentales de la fachada del edificio del Banco República, una obra de Julio Vilamajó que incorpora relieves escultóricos de Antonio Pena. Se trataba de piezas que forman parte de un sistema decorativo integrado a la arquitectura y cuya pérdida afectaba la lectura del conjunto.
La ventaja era que todavía se conservaban elementos originales que podían servir como referencia. A partir de ellos, las tecnologías digitales permitieron registrar la geometría de ocho diseños diferentes y reconstruirlos mediante modelos tridimensionales. Con esos modelos fabricamos trece reproducciones correspondientes a tres de los diseños.
La metodología combinó tecnologías de fabricación digital con procedimientos tradicionales de reproducción escultórica. Primero preparamos los modelos digitales e imprimimos en 3D un positivo de cada pieza. Luego realizamos un trabajo de posprocesado para obtener una superficie adecuada y, a partir de esos positivos, fabricamos moldes de silicona, capaces de registrar con precisión los detalles y las irregularidades de las formas originales.
Cada molde requiere, además, un contramolde rígido que le dé estabilidad y permita reproducir correctamente la geometría. Finalmente, las piezas se reprodujeron mediante resina estructural reforzada, con los tratamientos y las terminaciones necesarios para resistir las condiciones del exterior y permitir su fijación a la arquitectura.
¿Qué posibilidades abre el escaneo 3D para la conservación del patrimonio arquitectónico? ¿En qué situaciones puede marcar una diferencia significativa?
Una de sus principales virtudes es que permite conservar información sobre un objeto, especialmente cuando ese objeto está expuesto a desaparecer. El escaneo genera un registro que puede utilizarse para estudiar una obra, medirla, compararla, reproducirla o reconstruir partes que se hayan perdido.
Esto resulta especialmente importante en elementos ornamentales, esculturas, molduras y piezas arquitectónicas con geometrías complejas, que son difíciles de documentar mediante fotografías o mediciones convencionales.
El escaneo no reemplaza el conocimiento histórico, arquitectónico ni el criterio del restaurador. Es una herramienta que amplía las posibilidades de esos saberes.
También trabajaron en la reconstrucción de elementos ornamentales vinculados a la Casa Vilamajó y al patrimonio escultórico y monumental. ¿Qué aprendizajes dejaron esas experiencias y qué posibilidades ves para aplicar esta metodología a otras escalas, materiales o tipologías patrimoniales?
El trabajo vinculado a la Casa Vilamajó fue encargado por la Facultad de Arquitectura y consistió en reponer una escultura desaparecida que originalmente formaba parte de la fuente del espacio exterior de la casa. Se trataba del Ángel con delfín, de Giuseppe Lelli (1842-1913), artista florentino.
La reproducción fue posible gracias a una copia de la escultura que posee el Museo de Historia del Arte (MUHAR), que pudimos escanear en 3D utilizando la misma técnica que empleamos con los monumentos. Se logró una copia de gran calidad, a la que se le dio una terminación similar a la del original, con una pátina verdosa. Actualmente, la reproducción integra la colección del Museo Vilamajó y está en exhibición permanente.
Otro trabajo consistió en escanear el barco de cerámica de Antonio Pena. A partir del modelo digital y mediante una reducción de escala, se realizaron piezas en cerámica esmaltada que se entregan como premios a personalidades de la Facultad.
Son ejemplos de los múltiples usos que pueden surgir del registro tridimensional. Podemos pensar en molduras, capiteles, relieves, esculturas, elementos de herrería, piezas cerámicas o componentes de edificios históricos. También en objetos arqueológicos y bienes que, por su fragilidad, no admiten una manipulación frecuente.
Es difícil abarcar todos los usos que han encontrado los modelos de los monumentos desde que los pusimos a disposición del público. Se han utilizado en videojuegos, aplicaciones educativas del Plan Ceibal, películas, trofeos y souvenirs.
Quiero destacar especialmente el uso que hacen de estos modelos los artistas, que amplían el significado de esas representaciones. Un ejemplo fue la intervención de Pablo Uribe, quien colocó las figuras de los caciques charrúas Abayubá y Zapicán en lo alto de la fachada del Palacio Legislativo, en el marco de la Bienal de Montevideo de 2026.
Teniendo en cuenta tu experiencia, ¿qué obstáculos existen hoy en Uruguay para incorporar estas tecnologías de manera más extendida a la conservación del patrimonio? ¿Qué sería necesario para que el relevamiento y la documentación 3D se integraran de forma sistemática a las políticas y prácticas de preservación?
Creo que uno de los principales obstáculos es que todavía tendemos a considerar el registro tridimensional como un recurso excepcional, vinculado a proyectos específicos, y no como una herramienta que debería formar parte de las estrategias habituales de documentación y conservación.
También existen desafíos económicos, tecnológicos y de formación. No alcanza con disponer de un escáner: se necesitan personas formadas en esta especialidad, capaces de registrar correctamente, procesar la información, construir modelos útiles y mantener esos archivos en condiciones de ser consultados y reutilizados en el futuro.
Es necesario establecer criterios de documentación, estándares de calidad, sistemas de almacenamiento y mecanismos que permitan que esa información permanezca accesible a lo largo del tiempo. El patrimonio digital es tan vulnerable como el material que intentamos preservar.
Sería deseable que los relevamientos 3D se incorporaran progresivamente a los protocolos de intervención en bienes patrimoniales. En cuanto a la formación, es muy importante la función que cumple el FabLab MVD, el Laboratorio de Fabricación Digital de la Facultad de Arquitectura.
Después de varios años de trabajo en este campo, ¿cómo imaginan el vínculo entre tecnología y conservación patrimonial en los próximos años? ¿Qué les gustaría que cambiara en la forma en que registramos, cuidamos e intervenimos nuestro patrimonio construido?
El registro tridimensional se suma a otros recursos para construir una memoria material de las cosas. Con el paso del tiempo, esa información puede adquirir un valor que hoy ni siquiera somos capaces de anticipar.
Me interesa especialmente la posibilidad de que estos archivos sean públicos y puedan ser utilizados por investigadores, arquitectos, artistas, estudiantes o cualquier persona interesada.
En la actualidad, muchos arquitectos uruguayos han decidido expandir sus horizontes profesionales más allá de las fronteras de su país, enfrentando diversos desafíos y aprovechando oportunidades únicas en el ámbito internacional. La migración de estos profesionales se debe a una combinación de factores, que incluyen la búsqueda de mejores oportunidades laborales, la necesidad de crecimiento personal y el deseo de vivir en entornos que estimulen su creatividad.
En esta edición, destacamos la experiencia de la Arq. Andrea Raimondo, quién emigró a España a principio de los 2000. Compartimos la entrevistada realizada por el Arq. Daniel Botti:
¿Cuándo y por qué decidiste emigrar?
Emigré en el 2002-2003, en el momento de crisis económica en Uruguay, aunque en mi caso particular no fue el principal aspecto que incidió en la decisión de emigrar. Fue una decisión motivada por razones exclusivamente familiares, por el bienestar del conjunto de la familia (mi pareja, mi hijo de 2 años y yo) y el interés por vivir en Europa.
¿Cuál era tu situación profesional en Uruguay antes de partir?
Hacía 5 años estaba recibida, ya había tenido un par de encargos interesantes de vivienda unifamiliar y había ganado un concurso de proyecto y dirección de obra de ampliación de infraestructura y servicios para una cooperativa de viviendas.
Llegué a dirigir la primera etapa de la obra. En la segunda etapa de obra, que se hizo 10 años después, participé desde el exterior. También estaba vinculada a la Administración Pública por haber salido seleccionada en concurso para Tasador de Obra externo de ATyR BPS. Y estaba como Asesora Técnica del Departamento de Empresas de Construcción trabajando en la misma ATyR BPS.
Ambas tareas las desempeñaba en el momento en que decidí emigrar.
¿Por qué elegiste tu destino actual? ¿Qué expectativas tenías sobre cómo se ejerce la arquitectura allí antes de llegar?
Barcelona era una ciudad en la que me sentí muy cómoda cuando la visité con el viaje de Arquitectura. La sentí muy “similar” a Montevideo por la presencia del mar, la escala, etc. Además, tanto yo como mi pareja, teníamos familia viviendo allí. No tenía expectativas al llegar, aunque sí preparé y me traje toda la documentación para solicitar la homologación del título acá en España.
Sobre el reconocimiento de títulos: ¿Cómo fue el proceso de revalidación o habilitación de tu título universitario? ¿Fue un trámite sencillo o encontraste barreras significativas?
Fue un proceso que presentó dificultades y que me llevó en total unos 3 años desde la presentación de la solicitud.
A fines del año 2003 presenté la documentación al Ministerio de Educación. En junio de 2004 me dicen que no demuestro tener el mismo nivel que los arquitectos españoles y me comentan que, por haber estudiado una carrera de más de 5 años, debía realizar una prueba de conjunto que constaba de 4 exámenes y un proyecto final de carrera.
Me pareció falso cuando me dijeron que no tenía el nivel de los arquitectos españoles, así que hice las alegaciones pertinentes. En Uruguay los arquitectos tenemos las mismas facultades que los españoles en lo que respecta a cálculo de estructuras, por ejemplo. Así que les adjunté mi carpeta que aprobé con una calificación de 12 puntos en 1997.
El Ministerio de Educación mantuvo su resolución. Tenía, entonces, que rendir los 4 exámenes: Urbanismo, Construcción, Instalaciones y Estructuras. Había dos convocatorias por año pero yo trabajaba a tiempo completo por lo que debía conciliar el trabajo, el cuidado de mi hijo de 4 años y el estudio.
En la primera convocatoria conseguí aprobar los dos primeros exámenes. Entre esa y la siguiente pude preparar el exámen de Instalaciones y aprobarlo. Ahora tocaba el examen de Estructuras que, junto a un excompañero de facultad de Uruguay que encontré durante uno de los examenes, pedimos reunirnos con el responsable de esa cátedra. Nos explicó que debía exigirnos el mismo nivel que a los arquitectos que se graduaban en la ETSAB, por lo que era imposible conseguir aprobar el examen sin una preparación previa si llevábamos, como en mi caso, casi 10 años sin dedicarnos al cálculo de estructuras.
La Fundación Politécnica de Cataluña, dependiente de la UPC que realiza formaciones de posgrado, a partir de nuestra inquietud, creó un curso de posgrado llamado Nivelación en Cálculo de Estructuras, específico para los arquitectos extranjeros que queríamos homologar el título en España. El posgrado duró unos 4 meses, de setiembre a diciembre de 2005.Una vez terminado, me presento a la convocatoria de enero de 2006 y apruebo.
Ya tenía aprobado los 4 exámenes, eso significaba que podía presentarme al Proyecto Final de Carrera. Lo hice. Sólo éramos 2 arquitectos extranjeros: el responsable del estudio de Toyo Ito en Barcelona, y yo (embarazada de más de 5 meses). Nos daban un programa y visitábamos un terreno en el área metropolitana de Barcelona. Después teníamos 4 días para desarrollar el proyecto durante un “encierro” en un aula de la Escuela de Arquitectura. Era en papel enganchado a la mesa … tuvimos que dibujar a mano en febrero de 2006. No llegué a cumplir las piezas mínimas que me solicitaban y no conseguí aprobar el proyecto. Pero ahora, creo, que tenía claro los mínimos requeridos.
En setiembre de 2006, con mi hija de 2 meses y poco, me volví a presentar. Para entonces éramos 6 arquitectos aspirantes, entre ellos otro uruguayo y yo. Me costó mucho llegar hasta el final del “encierro”. Iba a mi casa solo a dormir y estar un poco con mi hija recién nacida. En realidad poco pude dormir ya que aprovechaba para avanzar la memoria que sabía que era indispensable para justificar el proyecto.
Finalmente, aprobamos solo los dos uruguayos. En enero o febrero de 2007 tuve que ir a Madrid a buscar la homologación y en marzo ya estaba colegiada en el Colegio de Arquitectos de Cataluña.
Ejercicio de la profesión: ¿Necesitas una matrícula o licencia específica para firmar proyectos? ¿Trabajas por tu cuenta o asociado a un estudio local?
Es necesario estar colegiado para poder firmar proyectos de arquitectura.
Siempre trabajé por mi cuenta como arquitecta independiente. Durante el proceso de homologación y hasta unos años después trabajé como empleada en un estudio de arquitectura e interiorismo comercial. Proyectaba y dirigía obra pero sin la responsabilidad de la firma.
Normativa y gestión: ¿Cómo fue el proceso de aprender y entender el nuevo sistema? (Ej: códigos de edificación, sistemas de permisos, relación con los municipios, seguros de obra).
El proceso se me hizo fácil ya que había estudiado Derecho urbanístico español que era un curso requisito para poder homologar el título, además que como colegiada al COAC tenía mucho soporte para cualquier gestión que necesitara hacer.
También en mi trabajo como arquitecta en un estudio local tomé contacto con el Código Técnico de la Edificación y colaboraba en la preparación de las licencias de obra con mi jefe que era un Arquitecto Técnico con mucha experiencia en obra.
¿Extrañás algún aspecto de cómo se gestiona la obra en Uruguay?
La verdad que se puede decir que de la gestión de las obras de Uruguay lo que más extraño son las inspecciones de la Instalación Sanitaria. Acá este aspecto no tiene controles. Todo es responsabilidad del arquitecto firmante por lo que los subcontratistas no necesitan tener una titulación o habilitación específica. Un albañil (“paleta”) puede hacer toda la instalación sin saber nada del Código Técnico.
Esto obliga a los arquitectos a estar muy formados al respecto, mientras que en Uruguay, al ser imprescindibles las inspecciones y al ser los técnicos habilitados profesionales del tema, simplifica la labor del arquitecto.
Sobre tecnología y construcción: Al pasar de Uruguay al nuevo país, ¿notaste un cambio radical en los sistemas constructivos, materiales disponibles o tipo de mano de obra? ¿Cómo te adaptaste a eso?
Hice un posgrado en Restauración Arquitectónica ni bien llegar, y me puse al día en Construcción para aprobar el examen de la Homologación y creo que eso me facilitó la adaptación.
Relación con colegas: ¿Cómo fue el recibimiento en el ámbito profesional? ¿Sientes que hubo cierta resistencia por venir de fuera o más bien una apertura a tu enfoque?
Sobre este aspecto poco tengo a comentar, supongo por desempeñarme de manera independiente. Tampoco me he encontrado con ninguna resistencia con otros agentes de las obras por el hecho de venir de fuera.
Red de apoyo: ¿Ya tenías contactos en el destino o comenzaste de cero? ¿Cómo lograste construir una red de contactos personal y profesional?
Llegué a España con cero contactos.
La red de contactos profesionales que he ido construyendo a lo largo de casi 24 años en España tuvo su inicio en mi trabajo como empleada en el estudio de arquitectura e interiorismo en el que estuve casi 6 años (hasta la crisis de 2008-2009). Sigo trabajando actualmente con muchos de los industriales que conocí durante esos años de empleada.
Esa experiencia laboral fue fundamental para tener mis primeros encargos como arquitecta independiente. Los contactos para mi primer encargo de reforma/ampliación de vivienda unifamiliar importante, así como varios encargos de interiorismo comercial que surgieron a partir de ese primer empleo.
Sobre el idioma y comunicación: Si el destino implica otro idioma (incluso regionalismos del español o portugués con sus matices), ¿cómo manejaste la jerga técnica? ¿Hubo momentos de frustración por no encontrar las palabras precisas en una obra o reunión?
No tuve ningún problema. Enseguida aprendí catalán, lo que facilitó la comunicación con clientes locales. En la obra se habla principalmente castellano dado el origen de la mayoría de trabajadores no especializados. Aunque es verdad que los oficios que requieren más especialización son desempeñados por locales que hablan catalán, aunque están acostumbrados a cambiar de idioma para relacionarse.
Códigos sociales: ¿Hay diferencias notables en la forma de relacionarse en el ámbito laboral? (Ej: puntualidad, jerarquías, distancia profesional vs. cercanía personal típica del uruguayo).
La mayor diferencia que noté, es que aquí cada uno hace “lo que le toca”. No le pidas a un instalador que tiene un taladro en la mano que lo use para colocar un tornillo para otro industrial. De hecho me encontré esta situación dirigiendo una obra de interiorismo comercial, durante mis primeros años en Barcelona. Pero finalmente conseguí que accediera a hacerlo.
¿En qué estás trabajando actualmente? (¿Arquitectura, otras actividades donde tu formación te ayude para su mejor desarrollo?). En caso de que mantengas la actividad de arquitecto, ¿Qué tipo de escala y programas estás desarrollando?
Después de la crisis de 2008, y ya con el título homologado, en el año 2014 comencé a trabajar como profesora para el Departamento de Educación de Cataluña. Primero como sustituta en Edificación y obra civil en la Formación Profesional (tipo UTU) y de Interiorismo en las Escuelas de Arte. Después aprobé oposiciones como profesora de matemáticas para Secundaria y Bachillerato.
En cuanto a la actividad profesional, sigo colegiada en el COAC, pero solo acepto encargos en colaboración con la empresa de un colega uruguayo para obras de mediana y gran entidad.
¿Tu trabajo actual tiene alguna impronta de tu formación en Uruguay? (Ej: uso de la luz, tectónica, relación interior-exterior, o por el contrario te has adaptado completamente al estilo local?).
Creo que ya llevo tantos años acá que no lo sé diferenciar. Sí podría comentar que al llegar a Barcelona no era común ver “cocinas americanas”, así como todas las viviendas contaban con su vestíbulo de acceso, perdiendo mucha área en distribución. Ahora esto ya no se ve y yo ya lo incluía en mis primeros proyectos.
¿Trabajas principalmente para locales, para expatriados o tienes clientes en Uruguay desde la distancia?
Mis clientes siempre han sido locales.
¿Te ves volviendo a Uruguay a ejercer en algún momento? ¿Mantienes vínculos profesionales con el Uruguay (colegas, proyectos puntuales, relación con instituciones)?
Mantengo vínculos muy vivos con Uruguay, pero no me veo volviendo a ejercer.
Mirando hacia atrás, ¿cuál dirías que fue el mayor desafío de emigrar siendo arquitecta?
Homologar el título para poder ejercer aquí.
¿Y la mayor satisfacción o aprendizaje que te llevaste?
Conseguirlo. Encima después del primer arquitecto que consiguió la homologación (director del estudio de Toyo Ito en Barcelona), los siguientes fuimos uruguayos.
Aclaro que por el año 2002 cambiaron los criterios para la homologación del título en España y desde esa fecha la primera convocatoria que tuvo candidatos fue a la que yo llegué en febrero de 2006.
¿Qué recomendación le darías a un arquitecto uruguayo recién recibido o con experiencia que esté pensando en emigrar al mismo destino que tú?
Que piense bien antes de tomar la decisión porque no es tan fácil ejercer en España o conseguir un buen trabajo y bien pagado en Arquitectura. Aquí los arquitectos recién recibidos o estudiantes en los últimos años de carrera trabajan “gratis” en los grandes estudios o por sueldos irrisorios con tal de hacer curriculum.
Y la homologación del título no era nada fácil cuando la hice yo. No se si ahora algo ha cambiado.
Barcelona es un lugar atractivo para los arquitectos de todo el mundo, por lo que hay mucha competencia para las ofertas de trabajo disponibles en estudios de arquitectura. El catalán es un requisito muy valorado. En dirección de obra, como empleado de una empresa constructora, es más fácil conseguir trabajo y los salarios son más altos.
El Arq. Francisco Collet, responsable de las últimas etapas de restauración de sus fachadas, repasa los trabajos realizados desde 2021, los desafíos técnicos de intervenir en un edificio de estas características y la importancia de conservar su esencia sin perder de vista las necesidades de quienes lo habitan.
A 98 años de su inauguración, el Palacio Salvo continúa reafirmando su lugar como uno de los grandes símbolos de Montevideo. Su silueta forma parte de la identidad visual de la ciudad y aparece tanto en imágenes turísticas como en piezas publicitarias. Para Collet, encargado de las últimas intervenciones de restauración del edificio, ese reconocimiento público confirma una relación que trasciende su arquitectura: el Palacio Salvo es una referencia con la que montevideanos y visitantes se identifican.
Los trabajos de restauración comenzaron en 2021 y continúan desarrollándose por etapas. En ese proceso, uno de los principales desafíos ha sido recuperar las características originales de los revoques y atender los deterioros provocados por el paso del tiempo y la exposición al clima. La intervención abarca una superficie de aproximadamente 10.700 metros cuadrados de fachadas exteriores, entre las torres, el basamento, las galerías y los cuerpos principales. Hasta 2026, se han intervenido cerca de 7.000 metros cuadrados, alrededor del 65 % del total.
En esta entrevista, Collet comparte la experiencia de trabajar sobre uno de los edificios más reconocibles del país, explica los desafíos que implica su conservación y reflexiona sobre las prioridades de cara a su centenario, en 2028.
Entrevista al Arq. Francisco Collet
El Palacio Salvo cumplió 98 años esta semana y sigue siendo uno de los edificios más emblemáticos de Montevideo. ¿Qué significó trabajar en su restauración y qué responsabilidades implicó intervenir en un edificio de este valor histórico y arquitectónico?
El Palacio Salvo no sólo sigue siendo uno de los edificios más emblemáticos de Montevideo, sino que uno se va dando cuenta de que está reafirmándose como un ícono de la ciudad. Se observa en la publicidad, en las referencias turísticas y en distintas imágenes que lo toman como figura representativa. La gente sabe que tiene una significación especial: representa a Montevideo, y todo turista o uruguayo quiere una foto con el Palacio de fondo.
Trabajar en su restauración requiere responsabilidad, pero también genera muchísima ilusión y motivación. El proyecto fue contratado por Palacio S.A. a la Facultad de Arquitectura, donde se realizó un diagnóstico muy detallado del edificio, estudiado por el arquitecto Carlos Pascual. A partir de ese trabajo se llamó a precios y tuvimos la posibilidad de comenzar las intervenciones. Desde entonces, hemos sido contratados en seis etapas sucesivas, lo que nos permitió desarrollar un vínculo muy especial con el edificio.
Hemos vivido sobre sus paredes en primavera, con lluvias, tormentas, calores y vientos. Estamos hablando de unos 10.700 metros cuadrados de fachadas exteriores. Toda esa experiencia y ese contacto con el Palacio Salvo aportan muchísimo, tanto desde lo profesional como desde lo personal.
En las últimas intervenciones, ¿cuáles fueron los principales trabajos de restauración realizados y qué necesidades del edificio motivaron estas obras?
Los trabajos comenzaron en 2021 y, aunque se han desarrollado por etapas y con algunas interrupciones, seguimos trabajando en 2026. Hasta ahora se han intervenido cerca de 7.000 metros cuadrados, aproximadamente el 65 % de las superficies exteriores.
Es importante destacar que la empresa que ejecuta los trabajos, junto con su equipo técnico y sus directores de obra, constituye el último eslabón de un proceso de restauración. Para que una intervención sea posible, primero tiene que existir la determinación de restaurar el edificio y conseguir los medios económicos para hacerlo.
En un inmueble de estas dimensiones, el mérito está en no aflojar en ese esfuerzo y sostenerlo a lo largo del tiempo. Nuestro trabajo se concentra en la envolvente exterior, aunque también se han realizado intervenciones en instalaciones de agua y ascensores.
Cuando un edificio se mejora y se cuida progresivamente, los resultados se hacen visibles con el tiempo. En cambio, cuando se descuida y pasan los años sin que se actúe, el deterioro del patrimonio puede volverse insostenible.
¿Cuáles son los principales desafíos técnicos y constructivos que presenta la restauración de un edificio de estas características, considerando su antigüedad, sus materiales y sus detalles ornamentales?
Uno de los principales desafíos fue elaborar un revoque con características similares a las del original, a partir de los análisis realizados por el Instituto de Ensayos de Materiales (IEM) de la Facultad de Ingeniería de la UDELAR. Eso implicó buscar arenas específicas y encontrar las mezclas capaces de reproducir el color y las propiedades del revestimiento existente.
Fue un proceso que llevó más de un mes de trabajo a pie de obra, con balanzas de precisión y numerosos ensayos. Finalmente, logramos una solución aprobada por la Intendencia y la Comisión del Patrimonio, con el seguimiento de las autoridades responsables de supervisar la intervención.
A eso se suma una patología común en edificios expuestos a nuestro clima marítimo: la oxidación de los elementos de hierro que se encuentran en el interior de las estructuras. Con el paso del tiempo y la acción de la humedad, las armaduras se corroen y pueden provocar desprendimientos de partes del revoque.
Una de las metas fundamentales planteadas por los supervisores de obra, entre ellos el arquitecto Pascual, fue consolidar las fachadas para evitar que cayeran fragmentos a la calle. El Palacio Salvo está próximo a cumplir un siglo, alcanza unos 100 metros de altura y estamos trabajando a unos 82 metros. La exposición a la intemperie y el deterioro de los hierros fueron factores determinantes en la necesidad de intervenir y en la instalación del vallado perimetral.
Hoy ese vallado ya fue retirado en algunos sectores y seguimos trabajando para poder retirarlo también en el área que da a la plaza Independencia.
El desafío consistió en desarrollar un revoque adecuado, conseguir los materiales, realizar ensayos y alcanzar una solución validada por las autoridades que velan por el patrimonio. Hay una idea que considero fundamental: uno no es dueño de este edificio, sino depositario de algo que pertenece a todos los uruguayos. Tanto quienes intervenimos en él como quienes lo habitan o son sus propietarios tenemos la responsabilidad de cuidar ese patrimonio colectivo.
¿Cómo se compatibiliza la preservación de un edificio declarado Monumento Histórico Nacional con las necesidades de uso, mantenimiento y adaptación que surgen a casi un siglo de su construcción?
Es un edificio que se proyectó para una función y terminó transformándose para otras. Las actuaciones en sus espacios interiores forman parte de su propia naturaleza. El Palacio Salvo ha estado en continua transformación y esa capacidad de adaptación también es parte de su historia.
De cara al centenario del Palacio Salvo, ¿cuáles considerás que son los principales desafíos para garantizar su conservación a largo plazo?
Lo primero es terminar de consolidar el 35 % de la superficie que todavía falta intervenir, para que esa envolvente quede restaurada y pueda mantenerse en buenas condiciones durante los próximos cien años.
Pero el Palacio Salvo es mucho más que un edificio: es una ciudad, una vida, un mundo lleno de riquezas humanas e interacciones. Siempre va a ser un escenario de encuentros. Las ciudades tienen vida y esa vida cambia con sus habitantes. Ningún arquitecto puede limitar esa realidad, que primero es humana y después se expresa en la arquitectura.
Es un edificio maravilloso por su historia y por todo lo que enseña. Sus soluciones responden a distintos momentos y épocas, pero también marcan un camino que debemos respetar. Es positivo que continúe renovándose funcionalmente, siempre que esa renovación no le haga perder su naturaleza y su esencia. El Palacio Salvo debe conservarse y adaptarse, como lo ha hecho a lo largo de su historia.
Las prioridades tienen que ver, ante todo, con la seguridad y la consolidación del edificio. Después vendrán todas las posibilidades y las maravillas que las personas podamos seguir aportándole a este símbolo de Montevideo.
Sobre la mano de obra
Un detalle no menor fue contar con mano de obra uruguaya con mucha idoneidad y experiencia, que permitió trabajar en conjunto con la de la empresa alemana y generar un intercambio de conocimientos. El desafío estuvo en lograr la calidad de las terminaciones, igualar las molduras y sacar los moldes. Toda esa experiencia y capacidad de los trabajadores uruguayos es un motivo de orgullo a la hora de restaurar un edificio de la calidad del Palacio Salvo.
El reconocimiento de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay, en el marco de la Semana de la Arquitectura 2026, puso en primer plano no solo el valor arquitectónico de estos edificios, sino también las historias, los recuerdos y el compromiso de quienes trabajan día a día para conservarlos.
¿Qué significa vivir en un edificio que forma parte del patrimonio arquitectónico de Montevideo? Para quienes habitan las Obras Art Decó Destacadas de la Semana de la Arquitectura 2026 (SARQ 2026), el reconocimiento de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU) representa mucho más que una distinción: es una oportunidad para recuperar historias, fortalecer el vínculo con la ciudad y visibilizar el esfuerzo cotidiano que implica preservar estos inmuebles.
A través de los testimonios de habitantes y copropietarios de los edificios 18 de Julio y Gaboto, Tapié, El Mástil y Plaza, surge una mirada sobre el patrimonio que va más allá de sus fachadas. Son edificios que forman parte de la identidad urbana, pero también de la memoria de quienes los habitan y de las generaciones que los precedieron.
Una historia que sigue viva
Cada edificio guarda relatos que ayudan a comprender su lugar en la ciudad. En el caso del edificio El Mástil, ubicado en la avenida Brasil y Juan Benito Blanco, su presencia está estrechamente ligada al desarrollo de Pocitos. Construido a comienzos de la década de 1930 por los arquitectos Gonzalo Vázquez Barrière y Rafael Ruano, fue durante casi dos décadas, junto al antiguo Rambla Hotel, una de las dos únicas torres del barrio. Sus balcones escalonados, las puertas con ojo de buey y el remate que evoca un mástil náutico lo convirtieron en una referencia urbana que, casi un siglo después, continúa identificando la rambla.
En el Palacio Tapié, la historia arquitectónica convive con anécdotas que revelan el carácter innovador y lujoso del edificio para su época. Según relata el Dr. Roberto Fernández, el inmueble, construido por Juan Pedro Tapié —uno de los propietarios de la histórica tienda London París—, contaba en 1934 con teléfono fijo en cada apartamento y calefacción incluso en la vivienda del portero. Las molduras diferentes en los techos, las carpinterías de maderas singulares y las superficies curvas son parte de sus atributos, al igual que el recuerdo de los vitrales que envolvían su mirador y que desaparecieron hacia fines de la década de 1960.
La memoria también se construye a partir de las personas que pasaron por estos espacios. En el edificio Plaza, sus habitantes recuerdan a la escultora Aurora Togores y al músico Galemire, entre otras figuras vinculadas a la vida cultural. En el edificio de 18 de Julio y Gaboto, en tanto, la historia se ha transmitido a través de relatos y anécdotas de antiguos habitantes, entre ellos integrantes de las familias Cassinelli Muñoz, Zuasti y Vázquez Franco, además de Hyalmar Blixen y de quien fuera la portera del edificio. Esas conversaciones motivaron nuevas búsquedas sobre sus orígenes, sus arquitectos y sus inversores.
Son historias que muestran que el patrimonio no se limita a lo que permanece materialmente: también está compuesto por recuerdos, usos y experiencias que se transmiten entre generaciones.
Conservar es un compromiso compartido
Detrás de cada edificio reconocido hay una tarea menos visible: mantenerlo en condiciones, atender sus necesidades y encontrar los recursos para preservar sus características originales.
Los copropietarios del Palacio Tapié destacan los esfuerzos que realizan para mantener en funcionamiento un inmueble emblemático del Centro de Montevideo. Para Fernández, el reconocimiento confirma que ese trabajo va en la dirección correcta y fortalece el compromiso de quienes tienen el privilegio de vivir allí.
Una situación similar se vive en el edificio El Mástil, donde el valor afectivo se suma a la responsabilidad patrimonial. Algunos residentes conservan un vínculo familiar con el inmueble desde sus primeros años, y el reconocimiento refuerza la convicción de que mantener en pie una construcción de casi un siglo implica mucho más que conservar viviendas: supone custodiar una pieza de la historia de la arquitectura uruguaya. El edificio cuenta con la declaración de Bien de Interés Departamental y sus copropietarios están gestionando el reconocimiento como Monumento Histórico Nacional.
En el edificio Plaza, los vecinos describen un trabajo sostenido de mantenimiento y recuperación, que incluye mejoras en la fachada, la optimización del consumo energético y el cuidado de elementos originales. También señalan las dificultades que supone afrontar esas inversiones y la importancia de contar con herramientas de protección y apoyo económico que permitan continuar con las intervenciones.
Para sus habitantes, el reconocimiento público puede contribuir a dar visibilidad a esos esfuerzos y a impulsar nuevas medidas de protección. En ese sentido, consideran que la distinción de la SARQ 2026 constituye una oportunidad para fortalecer el diálogo con las autoridades y avanzar hacia una mayor protección patrimonial.
¿Y si miramos la ciudad de otra manera?
La señalización de las obras y las actividades abiertas al público cumplen un papel fundamental en ese proceso: acercan la arquitectura a quienes transitan diariamente por la ciudad y generan nuevas oportunidades para conocerla.
Desde El Mástil, Gabriel Leoni destaca que la iniciativa despertó la curiosidad de muchas personas y permitió que visitantes conocieran el interior del edificio. A su entender, las placas con códigos QR y la información histórica asociada ayudan a que vecinos, transeúntes y turistas descubran que detrás de una construcción hay autores, historias y decisiones arquitectónicas que merecen ser conocidas.
En el edificio Plaza, sus habitantes también perciben una mayor atención hacia la fachada y entienden que el reconocimiento puede contribuir a que el inmueble sea considerado en futuras instancias de protección patrimonial. Para quienes viven en el edificio de 18 de Julio y Gaboto, la propuesta tuvo otro efecto significativo: despertó el interés por investigar una historia que hasta entonces se había transmitido principalmente de manera oral.
Estas experiencias reflejan una convicción compartida: para cuidar el patrimonio, primero es necesario conocerlo y valorarlo. Como plantea Leoni, la defensa de la arquitectura no depende únicamente de las normas, sino también de que las personas se detengan a mirar, comprendan lo que tienen delante y lo sientan como propio.
Un patrimonio que necesita ser habitado y cuidado
Los testimonios coinciden en que el reconocimiento arquitectónico adquiere su verdadero sentido cuando se traduce en un compromiso sostenido con la conservación. La puesta en valor permite visibilizar obras que forman parte del paisaje cotidiano de Montevideo, pero también hace más evidente la necesidad de acompañar a quienes asumen la responsabilidad de mantenerlas.
Desde la experiencia de sus habitantes, los edificios Tapié, El Mástil, Plaza y 18 de Julio y Gaboto muestran distintas dimensiones de una misma realidad: son obras arquitectónicas, referencias urbanas y espacios de vida. Preservarlos implica cuidar tanto sus valores materiales como las historias que los vinculan con la ciudad.
Con la iniciativa Obras Art Decó Destacadas, la SAU contribuye a acercar ese patrimonio a la ciudadanía y a generar nuevas miradas sobre la arquitectura montevideana. Una tarea que comienza al detenerse frente a una fachada, pero que encuentra su continuidad en el conocimiento, la memoria y el trabajo cotidiano de quienes mantienen viva esa historia.
Edificio Plaza
Edificio El Mástil
Edificio Cordón
Palacio Tapié
Forvis Mazars en Uruguay
Técnico/a de Oficina Técnica
Tareas principales: Brindar asesoramiento técnico a potenciales clientes; interpretar planos, especialmente de estructuras, para identificar requerimientos y necesidades de cada proyecto; elaborar ofertas y propuestas en función de las características de cada obra; realizar el seguimiento y acompañamiento de los clientes durante el desarrollo de la obra; coordinar y dar seguimiento a los requerimientos técnicos, procurando una adecuada respuesta a las necesidades del cliente.
Requisitos: Arquitecto/a o estudiante avanzado/a de Arquitectura; buena capacidad de lectura e interpretación de planos de estructura; manejo de Excel y AutoCAD
Postularse
Stiler Project Management
Arquitecto
Tareas principales: Planificar y coordinar las actividades constructivas, acompañando la ejecución y el seguimiento de los trabajos en obra; participar en la programación de tareas, la planificación de recursos y la coordinación de equipos y subcontratos; realizar el seguimiento de avances, plazos, rendimientos y productividad, identificando desvíos y proponiendo acciones de mejora; asegurar el cumplimiento de los estándares de calidad, seguridad, salud ocupacional y gestión ambiental; trabajar en coordinación con la Jefatura de Obra para alcanzar los objetivos de plazo, costo, calidad y satisfacción del cliente.
Requisitos: Arquitectos/as con 2 a 3 años de experiencia en gestión y ejecución de proyectos, preferentemente en obra; interés por la planificación, la producción y la gestión integral de proyectos constructivos; capacidad de análisis, autonomía y criterio para resolver problemas y proponer mejoras; orientación a resultados, eficiencia y cumplimiento de objetivos.
Postularse
CSI
Arquitecto
Tareas principales: Formará parte del equipo de Gerenciamiento y Dirección de Obras; participará en la ejecución y supervisión de grandes proyectos residenciales de arquitectura de lujo en Uruguay (Maldonado)
Requisitos: Formación en Arquitectura; experiencia de al menos 5 años en Dirección de obra;preferente en proyectos de edificios de vivienda y en desarrollo de proyectos ejecutivos. Conocimientos sólidos técnicos en construcción, manejo de costos de y elaboración de cronogramas físicos, control de avance y manejo de contratistas y subcontratos. Manejo de AutoCAD, Revit, MS Project, Excel y software de gestión. Residir en Maldonado
Postularse
Contract Workplaces
Arquitecto/a Project Manager
Tareas principales: Acompañar a los clientes durante el proceso comercial y el desarrollo de los proyectos y obras; coordinar con las distintas áreas la elaboración de propuestas comerciales; participar en las negociaciones comerciales; identificar y desarrollar oportunidades comerciales en las distintas unidades de negocio; dar seguimiento a la experiencia de los clientes, identificando necesidades y oportunidades de mejora que contribuyan a fortalecer las relaciones comerciales y el posicionamiento de la compañía.
Requisitos: Graduado/a de Arquitectura (excluyente); experiencia previa de entre 3 y 4 años como mínimo en obra y roles coordinación de proyectos y/o comerciales, account management, customer success o gestión de cuentas.; nivel de inglés avanzado (excluyente); excelentes habilidades de comunicación y negociación, con foco en la experiencia del cliente y en la construcción de relaciones de largo plazo.
Postularse
En el marco de las Mesas de Presentación de Trabajos Profesionales de la SARQ 2026, la arquitecta Amalia Zinger presentó Accesibilidad cognitiva: vivienda, educación, trabajo y ciudad, una propuesta que invita a revisar cómo las condiciones del entorno construido inciden en el bienestar y la experiencia cotidiana de las personas.
Las Mesas de Presentación de Trabajos Profesionales de la Semana de la Arquitectura en Uruguay (SARQ) 2026 reunieron cerca de treinta propuestas que reflejan la diversidad de la práctica arquitectónica contemporánea. Entre ellas, el trabajo de la Arq. Amalia Zinger puso el foco en una dimensión de la accesibilidad que no siempre está presente de forma explícita en el proceso de diseño: la experiencia cognitiva y sensorial de quienes habitan los espacios.
La iluminación, la acústica, las circulaciones, el equipamiento y la organización de los ambientes son algunos de los aspectos que aborda su propuesta. Aunque puedan parecer detalles secundarios, su combinación puede facilitar el uso de un espacio o transformarlo en una barrera. Pensar la accesibilidad cognitiva implica, entonces, prestar atención no solo a las características físicas de un lugar, sino también a cómo se percibe, se recorre y se utiliza, contemplando que las necesidades de las personas son diversas.
En el caso de Zinger, esta búsqueda surge del cruce entre su práctica profesional como arquitecta y una experiencia personal que la llevó a observar de cerca cómo un entorno poco adecuado puede afectar la vida cotidiana. Conversamos con ella sobre ese recorrido, las decisiones que pueden marcar una diferencia y los desafíos de incorporar esta mirada desde el inicio de los proyectos.
El detalle y el usuario
Tu trabajo parte de una experiencia muy personal, pero también de tu experiencia profesional como arquitecta. ¿Cómo se cruzan esas dos miradas a la hora de pensar la accesibilidad cognitiva?
Mi actuación en proyecto o equipamiento siempre instintivamente buscó incorporar las dimensiones que hoy entiendo que hacen parte de la accesibilidad cognitiva. Entre la práctica profesional y la búsqueda continua de adaptar mis propios espacios para facilitar y viabilizar mi vida fui desarrollando esos criterios. Descubrir que eso tenía nombre y terminar de entenderlo es como la parte final.
¿Hay alguna experiencia concreta que haya cambiado tu manera de mirar los espacios que habitamos?
Creo que la principal es haber visto el daño que le hizo a mi hijo un entorno escolar poco adecuado para él, y luego ver la mejora al cambiarlo.
Cuando hablamos de diseñar espacios cognitivamente accesibles, ¿qué debería empezar a mirar un/a arquitecto/a que quizás antes no estaba considerando?
El detalle. Y el usuario.
El detalle porque la accesibilidad cognitiva requiere considerar mucho más y mejor las dimensiones que habitualmente se consideran: la funcionalidad, el acondicionamiento acústico y lumínico, el uso del espacio, las circulaciones y el mantenimiento.
Y el usuario porque hay que comprender que las necesidades y dificultades de las personas son muy diversas. Lo que para mucha gente es aceptable, para algunas personas es intolerable.
En tu presentación mostrás ejemplos cotidianos de iluminación, acústica, circulaciones, equipamiento, limpieza y organización del espacio. ¿Podés destacar alguna decisión pequeña que haga una diferencia significativa?
Es difícil elegir una porque es, sobre todo, la sumatoria de pequeñas cosas que hacen que un espacio construido sea una barrera para algunas personas. Pero resaltaré las circulaciones entreveradas, angostas y con obstáculos.
Yo, por ejemplo, si para un viaje tengo que elegir un apartamento para la estadía, miro en detalle si la circulación alrededor de la cama es adecuada, porque ya sé que realmente no puedo hospedarme ahí si no es así.
¿Cómo se puede incorporar la accesibilidad cognitiva desde las primeras etapas de un proyecto, en lugar de pensarla como una adaptación posterior?
Teniendo consciencia de que la funcionalidad hay que considerarla con cuidado, de que los espacios tienen que ser fácilmente recorribles, de que las condiciones sensoriales tienen que estar muy cuidadas y de que es importante pensar cómo los habitantes van a usar y compartir realmente el espacio, y cómo van a interactuar e interferir sus actividades.
¿Qué te gustaría que cambiara en la forma en que proyectamos viviendas, espacios educativos, lugares de trabajo y ciudades a partir de incorporar esta mirada?
Que se entienda que los humanos hace muy poco que habitamos ciudades y entornos artificiales y no todos estamos biológicamente adaptados a eso. Muchos de nosotros necesitaríamos vivir en un entorno sensorial más parecido a la naturaleza.
La continua información sensorial artificial, principalmente ruidos y luces, es dañina para muchos. Tener que vivir rodeados de motores, timbres, alarmas y luces artificiales no es una molestia anecdótica: es un daño profundo, continuo y acumulativo al sistema nervioso y la salud.
Incorporar otras experiencias al proyecto
La propuesta de Amalia Zinger invita a ampliar las preguntas que orientan el diseño arquitectónico: no alcanza con pensar si un espacio funciona en términos generales, también es necesario preguntarse para quién funciona y en qué condiciones.
La accesibilidad cognitiva pone en primer plano experiencias que pueden pasar inadvertidas cuando se proyecta desde una idea de usuario universal. Incorporar esta perspectiva supone reconocer que los espacios no se experimentan de la misma manera y que muchas de las barreras pueden prevenirse si se consideran desde el comienzo.
En definitiva, se trata de integrar la diversidad de quienes habitan la vivienda, la escuela, el trabajo y la ciudad como parte de las decisiones de proyecto. Una mirada que invita a observar con mayor atención aquello que construimos y a preguntarnos qué condiciones de vida estamos haciendo posibles.
Funcionalidad en los detalles
En un (ante)proyecto
Desde su primera edición en 1995, impulsada por el arquitecto José Luis Livni, el Día del Patrimonio se ha consolidado como una de las celebraciones culturales de mayor arraigo en Uruguay. La participación masiva de la ciudadanía expresa el interés por conocer, recorrer y compartir los lugares, las prácticas y las historias que forman parte de nuestra vida colectiva. Es también un reconocimiento al trabajo de instituciones, organizaciones, comunidades y personas que, en todo el país, hacen posible este encuentro.
Desde el Foro Patrimonial valoramos esta convocatoria como una manifestación del vínculo de la sociedad con su patrimonio. Abrir puertas, compartir conocimientos y acercar generaciones fortalece el sentido de pertenencia y el ejercicio de los derechos culturales. Esa participación merece encontrar una respuesta sostenida en las políticas públicas durante todo el año.
Sin embargo, lamentablemente, la importancia que la ciudadanía otorga al patrimonio no presenta un correlato con los recursos destinados a su gestión. El artículo 3 de la Ley N.º 14.040 establece que el Fondo Especial de la Comisión del Patrimonio se integra con el 4 % de la utilidad líquida de los casinos explotados por el Poder Ejecutivo, calculado antes de cualquier otra distribución de beneficios. Sin embargo, según los estados financieros de la Dirección General de Casinos correspondientes a 2024, la Comisión del Patrimonio recibe solo el 1,9 % de la utilidad líquida de los establecimientos comprendidos en esa distribución, en lugar del 4 % previsto por la Ley N.º 14.040. Esto significa que recibe menos de la mitad del porcentaje establecido por la ley. Esta diferencia limita su capacidad de gestión y exige una explicación pública, así como medidas que garanticen los recursos necesarios para la protección del patrimonio cultural.
La insuficiencia de recursos tiene consecuencias concretas: impide cubrir vacantes, atender viáticos para el trabajo en territorio, asignar funciones y responsabilidades para cumplir los compromisos internacionales y sostener adecuadamente tareas de investigación, conservación, asesoramiento y seguimiento. Estas limitaciones debilitan la capacidad de acompañar a las comunidades y de actuar oportunamente ante el deterioro o la pérdida de bienes y expresiones culturales.
El patrimonio debe comprenderse desde una visión integral, que vincule sus dimensiones materiales e inmateriales. Los edificios, los paisajes, los objetos y los espacios adquieren significado a través de los saberes, las prácticas, los relatos y las memorias colectivas. Su gestiónrequiere reconocer esa trama de relaciones, así como la diversidad de voces que participan en su identificación, valoración y transmisión.
El patrimonio constituye, además, un recurso para el desarrollo de los territorios. Su articulación con un turismo responsable puede generar empleo, fortalecer emprendimientos locales, dinamizar servicios y promover la circulación de conocimientos. Para que ese potencial se traduzca en un retorno efectivo para las comunidades, es necesario que estas participen en las decisiones y en los beneficios, y que una parte de los recursos generados contribuya a la conservación y al cuidado de los lugares y sus expresiones culturales.
Por todo ello, el Foro Patrimonial reclama que se garantice la asignación del 4 % establecido por la Ley N.º 14.040, se transparenten los criterios de cálculo y transferencia y se aseguren los recursos humanos, técnicos y económicos necesarios para una gestión sostenida y con alcance nacional. La disponibilidad de recursos es imperiosa. Celebrar el patrimonio implica asumir la responsabilidad de cuidarlo, sostener a quienes trabajan por él y garantizar su transmisión a las próximas generaciones. La participación ciudadana debe encontrar su correlato en un compromiso efectivo del Estado.
Octubre, 2026
Foro Patrimonial
SAU, Sociedad de Arquitectos del Uruguay
ICOM, Consejo Internacional de Museos
ICOMOS, Consejo Internacional de Monumentos y Sitios
CICOP, Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio
Fuentes de referencia
Dirección General de Casinos. Estados financieros 2024. Ministerio de Economía y Finanzas.
https://www.gub.uy/ministerio-economia-finanzas/sites/ministerio-economia-finanzas/files/2025-05/Estados%20Financieros%202024.pdf
Ley 14.040 https://www.impo.com.uy/bases/leyes/14040-1971




La Sociedad de Arquitectos del Uruguay informa que el próximo miércoles 14 de octubre, a las 17:00 h, en la sede de SAU, se realizará el sorteo para conformar el listado de prelación de arquitectas y arquitectos que se postularon este año para trabajar en el marco del Convenio SAU–MVOT en todo el país.
El nuevo listado de prelación se sumará a los técnicos que actualmente integran los listados vigentes en algunos departamentos, correspondientes a profesionales seleccionados en llamados anteriores.
El sorteo contará con la presencia de la Esc. Malvina Olivera, en representación del MVOT, y del Esc. Marcelo Segovia, por SAU, quienes participarán del procedimiento y la elaboración del acta correspondiente.
Las y los profesionales inscriptos están especialmente invitados a participar presencialmente de la instancia.
Día: Miércoles 14 de octubre
Fecha: 17:00 h
Lugar: Sede Central SAU (Gonzalo Ramírez 2030)
Con los últimos cursos del año en marcha, desde SAU queremos hacer una pausa para agradecer a todas las personas que fueron parte de las propuestas de formación durante 2026.
A quienes participaron de los cursos, charlas y actividades, aportando preguntas, experiencias e intercambio; a quienes estuvieron a cargo de compartir sus conocimientos; y a los equipos que trabajan detrás de cada propuesta para hacerlas posibles.
También queremos destacar especialmente a las instituciones y empresas que se sumaron durante este año, acompañando distintas instancias de formación y acercando conocimientos y experiencias vinculadas al ejercicio profesional:
BROU · ANV · BSE · Poder Judicial · BPS · ANEP · Instituto Nacional de Colonización · OSE · ANP · UTE · ANTEL
Su participación permite ampliar y diversificar las propuestas de capacitación, generando espacios de encuentro entre profesionales, instituciones y distintos actores vinculados a la arquitectura.
Gracias a quienes fueron parte de la formación SAU durante este año. Seguimos trabajando para que estos espacios continúen creciendo y encontrándonos en nuevas propuestas.
La tecnología RPT – rotura de puente térmico – consiste en insertar un material aislante, Poliamida 6.6 con 25% de carga de fibra de vidrio entre las caras del perfil interior y exterior tanto en el marco como en la hoja de la abertura.
De esta forma se genera una interrupción de la transmisión de temperatura (frío o calor) entre el interior y exterior del ambiente. Esto evita que en invierno, la calefacción del ambiente pierda rendimiento y en verano el calor ingrese al hogar.
Con nuestros sistemas tecnología RPT y la elección correcta del DVH (doble vidriado hermético) se obtiene un ahorro real de energía.
Más confort en los ambientes.
- Reduce la condensación en la superficie del perfil
- Reduce la transmisión térmica
- Aislamiento acústico
- Ahorro energético
- Eficiente tanto en climas fríos como cálidos
Diseño, seguridad y precisión
Abertura corrediza
- Hoja perimetral 45° estética recta.
- DVH hasta 21mm sin adaptador.
- Umbral con opción caja de agua.
- Cierres multi punto y cierres tiradores con opción de llave.
- Herrajes estética minimalista.
Abertura batiente
- Paño fijo con opción travesaño.
- Vidrio DVH de hasta 32 mm.
- Burletes EPDM co-extruidos.
- Herrajes estética minimalista.
- Bisagra oculta para ventanas.
De estética recta, GALA Comfort permite terminaciones en anodizado natural, blanco, negro, gris micro texturado y la posibilidad de la terminación bicolor.
Otra innovación de Aluminios del Uruguay. Confianza que perdura.
Profesionales del área de Arquitectura
Asistente de Ventas
Tareas principales: Generación de renders y visualizaciones arquitectónicas con IA; transformación de bocetos, planos e imágenes en propuestas visuales; diseño de interiores y ambientación de espacios con IA; generación de variantes de diseño, materiales y estilos; aplicación de herramientas de IA para optimizar procesos de diseño y presentación de proyectos.
Requisitos: Arquitectos, diseñadores de interiores o profesionales vinculados a la visualización arquitectónica.
Postularse
Sigma Framing
Modelador BIM
Tareas principales: Realizar el modelo en Revit de cada proyecto a partir de los planos de arquitectura (PDF, DWG o modelo Revit del estudio): muros, entrepisos, cubiertas y aberturas; detectar interferencias con arquitectura e instalaciones (pases de sanitaria y eléctrica, aberturas) y resolverlas antes de fabricar; incorporar al modelo las secciones, espesores, arriostramientos y anclajes que resultan de la verificación estructural; generar planos de paneles, entrepisos, vigas y cubiertas, planos de montaje, planos de anclajes y detalles constructivos; dividir muros, entrepisos y cubiertas en paneles fabricables, transportables y montables; codificar paneles y piezas para que el embalaje por panel y el montaje sigan el mismo orden que el modelo; extraer listados de corte y cómputos de materiales: perfiles, tornillería, anclajes y placas; preparar y revisar los archivos de producción para la conformadora; responder consultas de planta y de obra sobre los planos, con visitas ocasionales..
Requisitos: Estudiante avanzado/a o recién egresado/a de Arquitectura, Ingeniería Civil, formación técnica en construcción o dibujo (UTU) o carrera afín. De 1 a 2 años de uso de Revit; se consideran trabajos laborales, pasantías y proyectos académicos. Manejo de Revit en: modelado de muros, pisos y cubiertas, familias paramétricas básicas, tablas de planificación y armado de láminas. Lectura e interpretación de planos de arquitectura y de estructura. AutoCAD 2D para leer y limpiar los planos que envían los estudios. Excel a nivel intermedio para listados y cómputos. Portfolio con modelos propios en Revit.
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NGE – BTP
Jefe/a de obra
Tareas principales: Liderar la correcta planificación y ejecución de la obra, para asegurar el cumplimiento de objetivos en materia económica, de seguridad, calidad, medio ambiente, en coordinación con todas las áreas de la empresa para lograr la conformidad del cliente.
Requisitos: Ingenieros civiles / Arquitectos con experiencia previa en roles similares, deseables en la industria de la construcción.
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Friedman
Jefe/a de obra
Tareas principales: Elaborar y realizar seguimiento de cronogramas de obra; coordinar con fábrica los pedidos de piezas, placas e insumos necesarios; planificar la logística de camiones y fletes, definiendo secuencias y horarios de llegada para los montajes; coordinar la disponibilidad y operación de grúas, maquinaria pesada y plantas de hormigón; supervisar la ejecución de fundaciones, montaje de estructuras premoldeadas y llenados de hormigón realizados en obra; brindar al capataz la información necesaria para organizar el trabajo de la cuadrilla; gestionar documentación técnica, legal y administrativa correspondiente a cada obra; coordinar con el técnico prevencionista y asegurar el cumplimiento de normas y procedimientos de seguridad e higiene; mantener coordinación con los referentes técnicos de cada cliente; preparar el inicio de nuevas obras y dar seguimiento a pendientes de obras anteriores; asegurar el cumplimiento de procedimientos y planillas de trabajo establecidos por la empresa.
Requisitos: Formación finalizada o avanzada en Arquitectura; también se considerarán perfiles de Ingeniería Civil con experiencia afín; experiencia en dirección, jefatura o supervisión de obras estructurales de hormigón; manejo de AutoCAD y Excel; experiencia en logística de obra y coordinación de camiones, grúas u otra maquinaria pesada; disponibilidad para trabajar presencialmente y participar directamente en la ejecución y seguimiento de obras.
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