Editorial

La responsabilidad en tiempos de crisis

Este año 2020 fue realmente inesperado para los uruguayos. Nos sometió algunos meses al confinamiento, una medida inédita en Uruguay motivada por la aparición del Covid-19 que está afectando a los habitantes del mundo entero. A nivel gremial inmediatamente tomamos los recaudos necesarios e implementamos el aislamiento social, siguiendo atentamente las recomendaciones del MSP y de otras dependencias de gobierno. Paralelamente, comenzamos a gestionar acciones concretas en pos de disminuir o diferir la carga de aportes sociales de nuestros socios, mediante un planteo razonable que se circunscribe en el difícil momento que atravesamos y que resultó claramente atendible tanto para la Caja Profesional como para el Fondo de Solidaridad y el BPS. Por otra parte, nos enfocamos en impulsar acciones para que el flujo de trabajo de nuestros profesionales se vea afectado en la menor medida posible. A pesar de las circunstancias mantuvimos reuniones semanales con todas las Comisiones Delegadas del país, lo que nos permitió detectar situaciones particulares y de manera rápida activar, política e institucionalmente, las acciones locales y generales tendientes a que el trabajo a nivel de proyecto no se sumara a la licencia anticipada de la construcción, medida que felizmente no se extendió en demasía, ya que de ella depende el trabajo de numerosos colegas y de buena parte de la sociedad.

Por otra parte, asumimos la responsabilidad de dar nuestra visión sobre los artículos de la LUC que abordaban temas de vivienda y urbanismo, y así logramos analizar, revisar y exponer e intercambiar pareceres, y presentar un informe pormenorizado con las recomendaciones que como colectivo entendimos necesarias.  

Lo más importante es que hemos seguido de cerca las necesidades de nuestros colegas a lo largo y ancho de todo el país, atendiendo sin descanso los asuntos sobre los que podemos incidir. La virtualidad como herramienta nos ha conectado con nuestra Comisiones Delegadas Departamentales y ha permitido sostener el funcionamiento Institucional a nivel de gobernanza con Directivos e instituciones o nuevas autoridades de gobierno. También se ha sostenido a través de la organización o difusión de diversas “webinars” el contacto entre socios y el programa de capacitación diseñado de forma presencial que pasó rápidamente a ser virtual. Esto cambió el formato de nuestros cursos, capacitaciones e hizo posibles reuniones antes eternamente postergadas.

La pandemia nos obligó a replantearnos a todos la forma en que trabajamos y nos relacionamos. En esta segunda mitad de año continuaremos ajustando y mejorando los procesos de cambio iniciados a nivel Institucional, consolidando modelos de trabajo, ajustando capacidades y necesidades pero sobre todo a sostener una discusión amplia y crítica de la SAU que soñamos para los nuevos tiempos.  

Julio 2020
Arq. Fernando Pereira Figuerón
Presidente