Durante las últimas semanas se llevaron a cabo talleres de intercambio sobre infraestructura en los 19 departamentos del país, una iniciativa que surge del convenio entre la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) y la Universidad de la República (UdelaR) —a través de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU) y la Facultad de Ciencias Sociales (FCS)—. Este esfuerzo conjunto apunta a la construcción participativa de una agenda de proyectos de infraestructura departamental para el horizonte 2026-2030, viables de ser financiados por los diversos programas de la División Infraestructura del Área de Descentralización de OPP (como el PDGS, FDI, PCRP y el nuevo Programa de Inversiones Estratégicas).
La Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU) tuvo una participación activa a lo largo y ancho del territorio. Los representantes locales se integraron a las mesas de diagnóstico y debate, aportando la mirada técnica y gremial en jornadas que se caracterizaron por dinámicas de trabajo muy enriquecedoras, con una alta participación de ministerios (como el MVOT), divisiones de las intendencias, juntas departamentales, alcaldes, ediles, la academia, organizaciones sociales y la comunidad local.
A nivel general, las delegaciones coincidieron en que estas instancias resultaron positivas para propiciar un acercamiento real con la ciudadanía y los gobiernos locales. Un ejemplo de esto se vivió en Flores, donde la Arq. Silvia Stawsky destacó el valor de iniciar las jornadas desde un diagnóstico territorial exhaustivo. Allí, apoyados en planos, técnicos de la OPP y de la intendencia profundizaron en problemáticas ambientales, de conexiones y de caminería, contando además con el aporte de la ingeniería vial para analizar los desafíos específicos de la madera y los molinos en el departamento. Tras visibilizar los proyectos existentes, se generó un fuerte consenso en torno a las propuestas de la OPP, las cuales resultaron ser las más votadas.
Esta misma metodología de taller permitió abordar realidades territoriales complejas y diversas. En el caso de Maldonado, el Arq. Fernando Martínez señaló cómo el debate se centró en las particularidades de un departamento con dinámicas de crecimiento demográfico e inmobiliario aceleradas, muy distintas al resto del país. El espacio sirvió para poner sobre la mesa las tensiones del tránsito, el auge de la construcción, el impacto de las inversiones y la urgencia de diseñar planes de regularización de asentamientos y cooperativas en zonas críticas donde la intervención técnica es clave.
El intercambio técnico y la planificación de proyectos también protagonizaron las mesas en Lavalleja. El pasado 27 de mayo en la sede de la UTEC en Minas, la delegación de SAU participó de una mesa de valoración y consulta sobre la amplia cartera de infraestructura que el Arq. Felipe De los Santos —director de la Dirección General de Ordenamiento Urbano y Territorial de la intendencia local— evalúa junto a su equipo. De esta experiencia en el este, surgió una valiosa propuesta de mejora de cara al futuro: la pertinencia de extender este tipo de convocatorias a más instituciones y agentes relevantes, tanto públicos como privados. El objetivo es ampliar las perspectivas, garantizar una mayor transparencia y asegurar una llegada aún más efectiva de los recursos al territorio.
Finalmente, el espíritu de descentralización y la búsqueda de sinergias institucionales se consolidó en departamentos como Rocha. Allí, tras un intercambio con alcaldes, ediles y actores locales junto al director de descentralización de la comuna, los representantes de SAU aprovecharon el cierre de la jornada para exponer las actividades que el gremio desarrolla a nivel departamental, dejando de manifiesto el firme interés de nuestra sociedad en continuar tejiendo redes y consolidando vínculos sólidos con las administraciones de cercanía.
En balance, estas instancias nacionales no solo demostraron la efectividad de las dinámicas de diagnóstico participativo, sino que ya están generando derivaciones concretas en reuniones y agendas compartidas. Para SAU, formar parte de este proceso reafirma el compromiso con el desarrollo territorial sostenible, la transparencia en la gestión de los recursos y el valor del trabajo técnico articulado con la comunidad.