En el marco de la Asamblea de Medio Término de la Federación Panamericana de Asociaciones de Arquitectos (FPAA), realizada en octubre en Mendoza, Argentina, se presentó la Declaración de Mendoza: Arquitectura, hábitat y resiliencia ante el cambio climático, una iniciativa propuesta por el presidente de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU), Arq. Alberto Leira.
El documento pone el foco en la emergencia climática y en la responsabilidad de la arquitectura y el urbanismo frente a sus impactos sobre el territorio y la vida de las personas. A partir del reconocimiento de fenómenos cada vez más severos —como sequías prolongadas, olas de calor, lluvias intensas e inundaciones—, la declaración plantea la necesidad de traducir los compromisos ambientales en acciones concretas de planificación territorial, diseño arquitectónico y adaptación climática.
Cinco ejes para avanzar hacia un hábitat resiliente
La declaración reafirma y profundiza cinco líneas estratégicas que orientan el trabajo de la FPAA y sus asociaciones miembro:
- Vivienda y hábitat sostenibles: garantizar el derecho a una vivienda digna y a la ciudad, promoviendo entornos inclusivos, accesibles y equitativos, especialmente en comunidades vulnerables.
- Planificación territorial y resiliencia climática: impulsar una planificación integral que respete los ciclos naturales, proteja los recursos hídricos, incorpore la perspectiva de género y reduzca los riesgos asociados a eventos climáticos extremos.
- Patrimonio, identidad y cultura: proteger y revalorizar el patrimonio arquitectónico y los paisajes culturales, integrando la memoria y los saberes locales e indígenas en las estrategias de adaptación climática.
- Innovación y formación profesional: fortalecer la capacitación continua, la investigación en arquitectura bioclimática y el desarrollo de técnicas constructivas sostenibles, reafirmando el compromiso ético de la profesión con el bien común.
- Transición ecológica y energética: avanzar en la descarbonización del sector, la eficiencia energética, la economía circular, la arquitectura regenerativa y la rehabilitación de las construcciones existentes, reduciendo el impacto ambiental de las ciudades.
Un compromiso compartido para las Américas
La Declaración de Mendoza da continuidad a los compromisos asumidos por la FPAA en 2025, en el camino hacia la COP30, celebrada en Belém, Brasil, y busca consolidar una agenda panamericana permanente frente a las emergencias ambientales y climáticas.
En su llamado a la acción, la Federación convoca a las asociaciones profesionales, las autoridades de distintos niveles y el sector privado a fortalecer las normativas de protección ambiental, promover la inversión en infraestructura verde y profundizar el trabajo conjunto para construir territorios más seguros, saludables y sostenibles.
Con esta iniciativa, la SAU, a través de la propuesta de su presidente, contribuye a impulsar una reflexión compartida sobre el papel de la arquitectura ante la crisis climática. El documento reafirma que la adaptación y la mitigación deben contemplar especialmente a las poblaciones más vulnerables y garantizar el acceso a un hábitat digno para todas las personas.
Podés acceder a la Declaración de Mendoza a través de este link