El 28 de agosto se realizó en la SAU un conversatorio y la presentación del informe Infancia y vivienda: prioridades para una agenda nacional. El trabajo analiza la situación habitacional de niños, niñas y adolescentes en Uruguay y plantea propuestas para priorizar a la infancia en las políticas públicas.

El informe, elaborado por un equipo académico con integrantes de Unicef y la Cámara de la Construcción del Uruguay, evidencia que la vivienda y el entorno son factores decisivos en el bienestar infantil. La investigación muestra que los hogares con niños concentran mayores niveles de pobreza, más privaciones habitacionales y una fuerte presencia en las periferias urbanas. Uno de cada dos niños, niñas y adolescentes en Uruguay vive en hogares con al menos una privación de vivienda (400.000 niños, niñas y adolescentes). Con estos hallazgos como base, se propusieron medidas concretas para que la política de vivienda y hábitat tenga a la infancia como prioridad.

Exposición de Darío Fuletti

Planteó que la pobreza en Uruguay tiene un fuerte sesgo infantil, lo que se traduce en mayores carencias para los hogares con niños. Señaló que aunque el tamaño de las familias vulnerables no es mayor que en décadas pasadas -no se constata actualmente el prejuicio de que esta familias tienen muchos hijos-, la crianza implica más necesidades y menos tiempo para insertarse en el mercado laboral. Subrayó que la vivienda impacta directamente en la salud, la educación y las posibilidades de socialización de los niños, pero que las políticas públicas aún no brindan un apoyo suficiente.

Exposición de Agustín Greif

Expuso sobre distintas dimensiones clave que tuvieron en cuenta para analizar viviendas en su informe, como hacinamiento, tenencia segura, calidad de la vivienda, calefacción, saneamiento y acceso a internet. En tos hogares con niños, en cinco de los seis indicadores están en peor situación que los que no tienen niños. Resaltó especialmente el hacinamiento como una de las privaciones más extendidas, así como la precariedad en viviendas ubicadas en la periferia. Se refirió además a la proporción de gastos en vivienda con respecto a ingresos en familias con niños. Por otro lado, detalló que hay poblaciones infantiles que no tiene en cuenta la Encuesta Continua de Hogares, como los que están en viviendas colectivas del Inau, Mides, Centros Inisa, etc. En ese sentido, señaló la alta tasa de internación de niños en residencias, muy superior al promedio regional, vinculada en gran parte a problemas habitacionales. También advirtió sobre la concentración territorial de la pobreza infantil en los municipios del norte y oeste de Montevideo, donde habitan más familias con niños en comparación con el resto de Montevideo, y donde se registran mayores tasas de homicidios y dificultades de acceso al transporte. Esto limita la autonomía y socialización de los niños, que suelen desplazarse a pie y utilizan menos los espacios públicos. 

Exposición de Florencia Seré

Analizó la inversión en vivienda de los últimos planes quinquenales y su relación con la infancia. Aunque la mayoría de los hogares beneficiarios incluye niños, observó que las políticas habitacionales no contemplan explícitamente sus necesidades. Tampoco existe información sistemática sobre la presencia de niños en los programas. Remarcó que es necesario evaluar a quiénes llegan estas soluciones y asegurar que contemplen los entornos, la cercanía a servicios y las condiciones urbanas necesarias para el desarrollo infantil.

Propuestas

El equipo investigador presentó una serie de lineamientos para el próximo plan quinquenal de vivienda:

  • Generar información precisa en los ministerios y organismos sobre las familias beneficiarias, incluyendo presencia de niños.

  • Priorizar a la infancia en las políticas habitacionales, como paso indispensable para reducir la pobreza infantil.

  • Aumentar la inversión en vivienda y explorar estrategias como la mejora del stock existente y apoyos temporales para familias en riesgo de perder su vivienda.

  • Asegurar entornos urbanos adecuados, sensibles a las necesidades de los niños y con servicios de calidad.

  • Integrar políticas sociales y habitacionales, con ventanillas únicas que simplifiquen el acceso y articulen con salud, educación y cuidados.

  • Atender a públicos específicos, como mujeres víctimas de violencia doméstica o jóvenes que egresan del sistema de protección del INAU.

Intercambio con el público

En el diálogo se profundizó en la necesidad de articular políticas dispersas sobre infancia y vivienda. Hubo intervenciones sobre la necesidad de caminos y veredas seguras, cuestionando el marco legal que hoy responsabiliza a los vecinos. También se señaló el costo de la crianza y la importancia de que exista un ámbito estatal que concentre información y coordine acciones en infancia.

Se repasaron antecedentes históricos, desde los aportes académicos sobre la infantilización de la pobreza hasta experiencias de programas como el Plan Juntos, y se subrayó que la pobreza infantil también está presente en la ciudad consolidada y no solo en la periferia, en espacios como pensiones y conventillos. Otros participantes destacaron la necesidad de pensar el cruce entre habitabilidad y desarrollo infantil, enfatizando que el tema de la vivienda es una condición necesaria también para que funcionen otras políticas, ya que potencia estas otras políticas. También se dialogó sobre la importancia de tener en cuenta las redes familiares y sociales en los espacios que habitan.

El equipo investigador concluyó que el objetivo del trabajo es poner en relieve la situación de los niños en relación con la vivienda y aportar insumos para la planificación urbana y social en el marco del armado de un nuevo Plan Quinquenal. 

Presentación del equipo expositor
Informe completo