Del escaneo 3D a la restauración patrimonial

Del escaneo 3D a la restauración patrimonial

Una metodología para la reconstrucción de elementos arquitectónicos mediante tecnologías digitales.

En el marco de la Semana de la Arquitectura 2026, Fernando Foglino, Arq. Rodrigo Melazzi, Arq. Andrés Nogueira presentaron una metodología que combina tecnologías digitales y técnicas tradicionales para reconstruir elementos arquitectónicos y escultóricos. La experiencia demuestra cómo el registro tridimensional puede contribuir a recuperar piezas perdidas y ampliar las posibilidades de conservación del patrimonio.

¿Cómo pueden las tecnologías digitales contribuir a conservar aquello que el paso del tiempo deteriora o hace desaparecer? Esta pregunta atraviesa el trabajo de este equipo, quienes presentaron en la mesa de presentación de trabajos profesionales de la Semana de la Arquitectura 2026 (SARQ 2026) una metodología para la reconstrucción de elementos arquitectónicos mediante escaneo 3D, fabricación digital y técnicas tradicionales de restauración.

La experiencia, titulada Del escaneo 3D a la restauración patrimonial. Una metodología para la reconstrucción de elementos arquitectónicos mediante tecnologías digitales, parte del registro preciso de piezas originales para generar modelos tridimensionales que permitan reproducirlas cuando están dañadas o han desaparecido.

Uno de los casos presentados fue la recuperación de elementos ornamentales de la fachada del edificio del Banco de la República Oriental del Uruguay (BROU), obra del arquitecto Julio Vilamajó con relieves escultóricos de Antonio Pena. A partir de los elementos originales que aún se conservaban, fue posible registrar ocho diseños diferentes y fabricar trece reproducciones correspondientes a tres de ellos.

El trabajo se inscribe en una línea de investigación que Foglino desarrolla desde hace más de una década. En 2016, junto con los arquitectos Melazzi y Nogueira, fundó el Archivo Nacional del Patrimonio 3D, una iniciativa orientada a digitalizar monumentos del país y poner los archivos a disposición del público de forma gratuita.

En esta entrevista, Foglino repasa los orígenes de esa experiencia, los desafíos técnicos de la reconstrucción patrimonial y las posibilidades de incorporar el registro tridimensional a las estrategias de conservación en Uruguay.

Entrevista a Fernando Foglino

Tu trabajo combina escaneo 3D, reconstrucción digital y técnicas tradicionales de restauración para recuperar elementos patrimoniales. ¿Cómo surgió esta línea de trabajo y qué desafíos de la conservación del patrimonio los llevaron a desarrollar esta metodología?

El acercamiento a estas técnicas surgió en 2014, como parte de un proyecto artístico que investigaba el origen y la historia de la escultura de José Artigas realizada por Juan Manuel Blanes. El proyecto requirió un escaneo tridimensional y la exploración de técnicas de fabricación digital.

Dos años más tarde, impulsados por la repercusión de aquella experiencia, fundamos junto a los arquitectos Melazzi y Nogueira el Archivo Nacional del Patrimonio 3D, con el propósito de digitalizar los monumentos del país y poner esos archivos a disposición del público de forma gratuita.

Al principio, el proyecto estaba más orientado a reflexionar sobre las representaciones del patrimonio que a su conservación material. Sin embargo, con el tiempo fuimos descubriendo el valor que ese acervo podía tener para otros usos. Desde el comienzo trabajamos con tecnologías de gran precisión, capaces de generar archivos que permiten reproducir formas con exactitud milimétrica.

La posibilidad de utilizar esos registros para recuperar piezas dañadas o desaparecidas fue una consecuencia de esa investigación.

En la ponencia presentaron la experiencia de recuperación de piezas ornamentales del edificio del BROU. ¿Cuál era el problema concreto que había que resolver y cómo fue el proceso de reconstrucción a partir de los elementos originales que todavía se conservaban?

El desafío era recuperar elementos ornamentales de la fachada del edificio del Banco República, una obra de Julio Vilamajó que incorpora relieves escultóricos de Antonio Pena. Se trataba de piezas que forman parte de un sistema decorativo integrado a la arquitectura y cuya pérdida afectaba la lectura del conjunto.

La ventaja era que todavía se conservaban elementos originales que podían servir como referencia. A partir de ellos, las tecnologías digitales permitieron registrar la geometría de ocho diseños diferentes y reconstruirlos mediante modelos tridimensionales. Con esos modelos fabricamos trece reproducciones correspondientes a tres de los diseños.

La metodología combinó tecnologías de fabricación digital con procedimientos tradicionales de reproducción escultórica. Primero preparamos los modelos digitales e imprimimos en 3D un positivo de cada pieza. Luego realizamos un trabajo de posprocesado para obtener una superficie adecuada y, a partir de esos positivos, fabricamos moldes de silicona, capaces de registrar con precisión los detalles y las irregularidades de las formas originales.

Cada molde requiere, además, un contramolde rígido que le dé estabilidad y permita reproducir correctamente la geometría. Finalmente, las piezas se reprodujeron mediante resina estructural reforzada, con los tratamientos y las terminaciones necesarios para resistir las condiciones del exterior y permitir su fijación a la arquitectura.

¿Qué posibilidades abre el escaneo 3D para la conservación del patrimonio arquitectónico? ¿En qué situaciones puede marcar una diferencia significativa?

Una de sus principales virtudes es que permite conservar información sobre un objeto, especialmente cuando ese objeto está expuesto a desaparecer. El escaneo genera un registro que puede utilizarse para estudiar una obra, medirla, compararla, reproducirla o reconstruir partes que se hayan perdido.

Esto resulta especialmente importante en elementos ornamentales, esculturas, molduras y piezas arquitectónicas con geometrías complejas, que son difíciles de documentar mediante fotografías o mediciones convencionales.

El escaneo no reemplaza el conocimiento histórico, arquitectónico ni el criterio del restaurador. Es una herramienta que amplía las posibilidades de esos saberes.

También trabajaron en la reconstrucción de elementos ornamentales vinculados a la Casa Vilamajó y al patrimonio escultórico y monumental. ¿Qué aprendizajes dejaron esas experiencias y qué posibilidades ves para aplicar esta metodología a otras escalas, materiales o tipologías patrimoniales?

El trabajo vinculado a la Casa Vilamajó fue encargado por la Facultad de Arquitectura y consistió en reponer una escultura desaparecida que originalmente formaba parte de la fuente del espacio exterior de la casa. Se trataba del Ángel con delfín, de Giuseppe Lelli (1842-1913), artista florentino.

La reproducción fue posible gracias a una copia de la escultura que posee el Museo de Historia del Arte (MUHAR), que pudimos escanear en 3D utilizando la misma técnica que empleamos con los monumentos. Se logró una copia de gran calidad, a la que se le dio una terminación similar a la del original, con una pátina verdosa. Actualmente, la reproducción integra la colección del Museo Vilamajó y está en exhibición permanente.

Otro trabajo consistió en escanear el barco de cerámica de Antonio Pena. A partir del modelo digital y mediante una reducción de escala, se realizaron piezas en cerámica esmaltada que se entregan como premios a personalidades de la Facultad.

Son ejemplos de los múltiples usos que pueden surgir del registro tridimensional. Podemos pensar en molduras, capiteles, relieves, esculturas, elementos de herrería, piezas cerámicas o componentes de edificios históricos. También en objetos arqueológicos y bienes que, por su fragilidad, no admiten una manipulación frecuente.

Es difícil abarcar todos los usos que han encontrado los modelos de los monumentos desde que los pusimos a disposición del público. Se han utilizado en videojuegos, aplicaciones educativas del Plan Ceibal, películas, trofeos y souvenirs.

Quiero destacar especialmente el uso que hacen de estos modelos los artistas, que amplían el significado de esas representaciones. Un ejemplo fue la intervención de Pablo Uribe, quien colocó las figuras de los caciques charrúas Abayubá y Zapicán en lo alto de la fachada del Palacio Legislativo, en el marco de la Bienal de Montevideo de 2026.

Teniendo en cuenta tu experiencia, ¿qué obstáculos existen hoy en Uruguay para incorporar estas tecnologías de manera más extendida a la conservación del patrimonio? ¿Qué sería necesario para que el relevamiento y la documentación 3D se integraran de forma sistemática a las políticas y prácticas de preservación?

Creo que uno de los principales obstáculos es que todavía tendemos a considerar el registro tridimensional como un recurso excepcional, vinculado a proyectos específicos, y no como una herramienta que debería formar parte de las estrategias habituales de documentación y conservación.

También existen desafíos económicos, tecnológicos y de formación. No alcanza con disponer de un escáner: se necesitan personas formadas en esta especialidad, capaces de registrar correctamente, procesar la información, construir modelos útiles y mantener esos archivos en condiciones de ser consultados y reutilizados en el futuro.

Es necesario establecer criterios de documentación, estándares de calidad, sistemas de almacenamiento y mecanismos que permitan que esa información permanezca accesible a lo largo del tiempo. El patrimonio digital es tan vulnerable como el material que intentamos preservar.

Sería deseable que los relevamientos 3D se incorporaran progresivamente a los protocolos de intervención en bienes patrimoniales. En cuanto a la formación, es muy importante la función que cumple el FabLab MVD, el Laboratorio de Fabricación Digital de la Facultad de Arquitectura.

Después de varios años de trabajo en este campo, ¿cómo imaginan el vínculo entre tecnología y conservación patrimonial en los próximos años? ¿Qué les gustaría que cambiara en la forma en que registramos, cuidamos e intervenimos nuestro patrimonio construido?

El registro tridimensional se suma a otros recursos para construir una memoria material de las cosas. Con el paso del tiempo, esa información puede adquirir un valor que hoy ni siquiera somos capaces de anticipar.

Me interesa especialmente la posibilidad de que estos archivos sean públicos y puedan ser utilizados por investigadores, arquitectos, artistas, estudiantes o cualquier persona interesada.

Arquitectos uruguayos en el mundo: entrevista a la Arq. Andrea Raimondo

Arquitectos uruguayos en el mundo: entrevista a la Arq. Andrea Raimondo

En la actualidad, muchos arquitectos uruguayos han decidido expandir sus horizontes profesionales más allá de las fronteras de su país, enfrentando diversos desafíos y aprovechando oportunidades únicas en el ámbito internacional. La migración de estos profesionales se debe a una combinación de factores, que incluyen la búsqueda de mejores oportunidades laborales, la necesidad de crecimiento personal y el deseo de vivir en entornos que estimulen su creatividad.

En esta edición, destacamos la experiencia de la Arq. Andrea Raimondo, quién emigró a España a principio de los 2000. Compartimos la entrevistada realizada por el Arq. Daniel Botti:

¿Cuándo y por qué decidiste emigrar?

Emigré en el 2002-2003, en el momento de crisis económica en Uruguay, aunque en mi caso particular no fue el principal aspecto que incidió en la decisión de emigrar. Fue una decisión motivada por razones exclusivamente familiares, por el bienestar del conjunto de la familia (mi pareja, mi hijo de 2 años y yo) y el interés por vivir en Europa.

¿Cuál era tu situación profesional en Uruguay antes de partir?

Hacía 5 años estaba recibida, ya había tenido un par de encargos interesantes de vivienda unifamiliar y había ganado un concurso de proyecto y dirección de obra de ampliación de infraestructura y servicios para una cooperativa de viviendas.

Llegué a dirigir la primera etapa de la obra. En la segunda etapa de obra, que se hizo 10 años después, participé desde el exterior. También estaba vinculada a la Administración Pública por haber salido seleccionada en concurso para Tasador de Obra externo de ATyR BPS. Y estaba como Asesora Técnica del Departamento de Empresas de Construcción trabajando en la misma ATyR BPS.
Ambas tareas las desempeñaba en el momento en que decidí emigrar.

¿Por qué elegiste tu destino actual? ¿Qué expectativas tenías sobre cómo se ejerce la arquitectura allí antes de llegar?

Barcelona era una ciudad en la que me sentí muy cómoda cuando la visité con el viaje de Arquitectura. La sentí muy “similar” a Montevideo por la presencia del mar, la escala, etc. Además, tanto yo como mi pareja, teníamos familia viviendo allí. No tenía expectativas al llegar, aunque sí preparé y me traje toda la documentación para solicitar la homologación del título acá en España.

Sobre el reconocimiento de títulos: ¿Cómo fue el proceso de revalidación o habilitación de tu título universitario? ¿Fue un trámite sencillo o encontraste barreras significativas?

Fue un proceso que presentó dificultades y que me llevó en total unos 3 años desde la presentación de la solicitud.

A fines del año 2003 presenté la documentación al Ministerio de Educación. En junio de 2004 me dicen que no demuestro tener el mismo nivel que los arquitectos españoles y me comentan que, por haber estudiado una carrera de más de 5 años, debía realizar una prueba de conjunto que constaba de 4 exámenes y un proyecto final de carrera.

Me pareció falso cuando me dijeron que no tenía el nivel de los arquitectos españoles, así que hice las alegaciones pertinentes. En Uruguay los arquitectos tenemos las mismas facultades que los españoles en lo que respecta a cálculo de estructuras, por ejemplo. Así que les adjunté mi carpeta que aprobé con una calificación de 12 puntos en 1997.

El Ministerio de Educación mantuvo su resolución. Tenía, entonces, que rendir los 4 exámenes: Urbanismo, Construcción, Instalaciones y Estructuras. Había dos convocatorias por año pero yo trabajaba a tiempo completo por lo que debía conciliar el trabajo, el cuidado de mi hijo de 4 años y el estudio.

En la primera convocatoria conseguí aprobar los dos primeros exámenes. Entre esa y la siguiente pude preparar el exámen de Instalaciones y aprobarlo. Ahora tocaba el examen de Estructuras que, junto a un excompañero de facultad de Uruguay que encontré durante uno de los examenes, pedimos reunirnos con el responsable de esa cátedra. Nos explicó que debía exigirnos el mismo nivel que a los arquitectos que se graduaban en la ETSAB, por lo que era imposible conseguir aprobar el examen sin una preparación previa si llevábamos, como en mi caso, casi 10 años sin dedicarnos al cálculo de estructuras.

La Fundación Politécnica de Cataluña, dependiente de la UPC que realiza formaciones de posgrado, a partir de nuestra inquietud, creó un curso de posgrado llamado Nivelación en Cálculo de Estructuras, específico para los arquitectos extranjeros que queríamos homologar el título en España. El posgrado duró unos 4 meses, de setiembre a diciembre de 2005.Una vez terminado, me presento a la convocatoria de enero de 2006 y apruebo.

Ya tenía aprobado los 4 exámenes, eso significaba que podía presentarme al Proyecto Final de Carrera. Lo hice. Sólo éramos 2 arquitectos extranjeros: el responsable del estudio de Toyo Ito en Barcelona, y yo (embarazada de más de 5 meses). Nos daban un programa y visitábamos un terreno en el área metropolitana de Barcelona. Después teníamos 4 días para desarrollar el proyecto durante un “encierro” en un aula de la Escuela de Arquitectura. Era en papel enganchado a la mesa …  tuvimos que dibujar a mano en febrero de 2006. No llegué a cumplir las piezas mínimas que me solicitaban y no conseguí aprobar el proyecto. Pero ahora, creo, que tenía claro los mínimos requeridos.

En setiembre de 2006, con mi hija de 2 meses y poco, me volví a presentar. Para entonces éramos 6 arquitectos aspirantes, entre ellos otro uruguayo y yo. Me costó mucho llegar hasta el final del “encierro”. Iba a mi casa solo a dormir y estar un poco con mi hija recién nacida. En realidad poco pude dormir ya que aprovechaba para avanzar la memoria que sabía que era indispensable para justificar el proyecto.

Finalmente, aprobamos solo los dos uruguayos. En enero o febrero de 2007 tuve que ir a Madrid a buscar la homologación y en marzo ya estaba colegiada en el Colegio de Arquitectos de Cataluña. 

Ejercicio de la profesión: ¿Necesitas una matrícula o licencia específica para firmar proyectos? ¿Trabajas por tu cuenta o asociado a un estudio local?

Es necesario estar colegiado para poder firmar proyectos de arquitectura.

Siempre trabajé por mi cuenta como arquitecta independiente. Durante el proceso de homologación y hasta unos años después trabajé como empleada en un estudio de arquitectura e interiorismo comercial. Proyectaba y dirigía obra pero sin la responsabilidad de la firma.

Normativa y gestión: ¿Cómo fue el proceso de aprender y entender el nuevo sistema? (Ej: códigos de edificación, sistemas de permisos, relación con los municipios, seguros de obra).

El proceso se me hizo fácil ya que había estudiado Derecho urbanístico español que era un curso requisito para poder homologar el título, además que como colegiada al COAC tenía mucho soporte para cualquier gestión que necesitara hacer.

También en mi trabajo como arquitecta en un estudio local tomé contacto con el Código Técnico de la Edificación y colaboraba en la preparación de las licencias de obra con mi jefe que era un Arquitecto Técnico con mucha experiencia en obra.

¿Extrañás algún aspecto de cómo se gestiona la obra en Uruguay?

La verdad que se puede decir que de la gestión de las obras de Uruguay lo que más extraño son las inspecciones de la Instalación Sanitaria. Acá este aspecto no tiene controles. Todo es responsabilidad del arquitecto firmante por lo que los subcontratistas no necesitan tener una titulación o habilitación específica. Un albañil (“paleta”) puede hacer toda la instalación sin saber nada del Código Técnico.
Esto obliga a los arquitectos a estar muy formados al respecto, mientras que en Uruguay, al ser imprescindibles las inspecciones y al ser los técnicos habilitados profesionales del tema, simplifica la labor del arquitecto.

Sobre tecnología y construcción: Al pasar de Uruguay al nuevo país, ¿notaste un cambio radical en los sistemas constructivos, materiales disponibles o tipo de mano de obra? ¿Cómo te adaptaste a eso?

Hice un posgrado en Restauración Arquitectónica ni bien llegar, y me puse al día en Construcción para aprobar el examen de la Homologación y creo que eso me facilitó la adaptación.

Relación con colegas: ¿Cómo fue el recibimiento en el ámbito profesional? ¿Sientes que hubo cierta resistencia por venir de fuera o más bien una apertura a tu enfoque?

Sobre este aspecto poco tengo a comentar, supongo por desempeñarme de manera independiente. Tampoco me he encontrado con ninguna resistencia con otros agentes de las obras por el hecho de venir de fuera.

Red de apoyo: ¿Ya tenías contactos en el destino o comenzaste de cero? ¿Cómo lograste construir una red de contactos personal y profesional?

Llegué a España con cero contactos.

La red de contactos profesionales que he ido construyendo a lo largo de casi 24 años en España tuvo su inicio en mi trabajo como empleada en el estudio de arquitectura e interiorismo en el que estuve casi 6 años (hasta la crisis de 2008-2009). Sigo trabajando actualmente con muchos de los industriales que conocí durante esos años de empleada.


Esa experiencia laboral fue fundamental para tener mis primeros encargos como arquitecta independiente. Los contactos para mi primer encargo de reforma/ampliación de vivienda unifamiliar importante, así como varios encargos de interiorismo comercial que surgieron a partir de ese primer empleo.

Sobre el idioma y comunicación: Si el destino implica otro idioma (incluso regionalismos del español o portugués con sus matices), ¿cómo manejaste la jerga técnica? ¿Hubo momentos de frustración por no encontrar las palabras precisas en una obra o reunión?

No tuve ningún problema. Enseguida aprendí catalán, lo que facilitó la comunicación con clientes locales. En la obra se habla principalmente castellano dado el origen de la mayoría de trabajadores no especializados. Aunque es verdad que los oficios que requieren más especialización son desempeñados por locales que hablan catalán, aunque están acostumbrados a cambiar de idioma para relacionarse.

Códigos sociales: ¿Hay diferencias notables en la forma de relacionarse en el ámbito laboral? (Ej: puntualidad, jerarquías, distancia profesional vs. cercanía personal típica del uruguayo).

La mayor diferencia que noté, es que aquí cada uno hace “lo que le toca”. No le pidas a un instalador que tiene un taladro en la mano que lo use para colocar un tornillo para otro industrial. De hecho me encontré esta situación dirigiendo una obra de interiorismo comercial, durante mis primeros años en Barcelona. Pero finalmente conseguí que accediera a hacerlo.

¿En qué estás trabajando actualmente? (¿Arquitectura, otras actividades donde tu formación te ayude para su mejor desarrollo?). En caso de que mantengas la actividad de arquitecto, ¿Qué tipo de escala y programas estás desarrollando?

Después de la crisis de 2008, y ya con el título homologado, en el año 2014 comencé a trabajar como profesora para el Departamento de Educación de Cataluña. Primero como sustituta en Edificación y obra civil en la Formación Profesional (tipo UTU) y de Interiorismo en las Escuelas de Arte. Después aprobé oposiciones como profesora de matemáticas para Secundaria y Bachillerato.

En cuanto a la actividad profesional, sigo colegiada en el COAC, pero solo acepto encargos en colaboración con la empresa de un colega uruguayo para obras de mediana y gran entidad.

¿Tu trabajo actual tiene alguna impronta de tu formación en Uruguay? (Ej: uso de la luz, tectónica, relación interior-exterior, o por el contrario te has adaptado completamente al estilo local?).

Creo que ya llevo tantos años acá que no lo sé diferenciar. Sí podría comentar que al llegar a Barcelona no era común ver “cocinas americanas”, así como todas las viviendas contaban con su vestíbulo de acceso, perdiendo mucha área en distribución. Ahora esto ya no se ve y yo ya lo incluía en mis primeros proyectos.

¿Trabajas principalmente para locales, para expatriados o tienes clientes en Uruguay desde la distancia?

Mis clientes siempre han sido locales.

¿Te ves volviendo a Uruguay a ejercer en algún momento? ¿Mantienes vínculos profesionales con el Uruguay (colegas, proyectos puntuales, relación con instituciones)?

Mantengo vínculos muy vivos con Uruguay, pero no me veo volviendo a ejercer.

Mirando hacia atrás, ¿cuál dirías que fue el mayor desafío de emigrar siendo arquitecta?

Homologar el título para poder ejercer aquí.

¿Y la mayor satisfacción o aprendizaje que te llevaste?

Conseguirlo. Encima después del primer arquitecto que consiguió la homologación (director del estudio de Toyo Ito en Barcelona), los siguientes fuimos uruguayos.
Aclaro que por el año 2002 cambiaron los criterios para la homologación del título en España y desde esa fecha la primera convocatoria que tuvo candidatos fue a la que yo llegué en febrero de 2006.

¿Qué recomendación le darías a un arquitecto uruguayo recién recibido o con experiencia que esté pensando en emigrar al mismo destino que tú?

Que piense bien antes de tomar la decisión porque no es tan fácil ejercer en España o conseguir un buen trabajo y bien pagado en Arquitectura. Aquí los arquitectos recién recibidos o estudiantes en los últimos años de carrera trabajan “gratis” en los grandes estudios o por sueldos irrisorios con tal de hacer curriculum.
Y la homologación del título no era nada fácil cuando la hice yo. No se si ahora algo ha cambiado.
Barcelona es un lugar atractivo para los arquitectos de todo el mundo, por lo que hay mucha competencia para las ofertas de trabajo disponibles en estudios de arquitectura. El catalán es un requisito muy valorado. En dirección de obra, como empleado de una empresa constructora, es más fácil conseguir trabajo y los salarios son más altos.

Palacio Salvo: 98 años y el desafío de preservar un ícono de Montevideo

Palacio Salvo: 98 años y el desafío de preservar un ícono de Montevideo

El Arq. Francisco Collet, responsable de las últimas etapas de restauración de sus fachadas, repasa los trabajos realizados desde 2021, los desafíos técnicos de intervenir en un edificio de estas características y la importancia de conservar su esencia sin perder de vista las necesidades de quienes lo habitan.

A 98 años de su inauguración, el Palacio Salvo continúa reafirmando su lugar como uno de los grandes símbolos de Montevideo. Su silueta forma parte de la identidad visual de la ciudad y aparece tanto en imágenes turísticas como en piezas publicitarias. Para Collet, encargado de las últimas intervenciones de restauración del edificio, ese reconocimiento público confirma una relación que trasciende su arquitectura: el Palacio Salvo es una referencia con la que montevideanos y visitantes se identifican.

Los trabajos de restauración comenzaron en 2021 y continúan desarrollándose por etapas. En ese proceso, uno de los principales desafíos ha sido recuperar las características originales de los revoques y atender los deterioros provocados por el paso del tiempo y la exposición al clima. La intervención abarca una superficie de aproximadamente 10.700 metros cuadrados de fachadas exteriores, entre las torres, el basamento, las galerías y los cuerpos principales. Hasta 2026, se han intervenido cerca de 7.000 metros cuadrados, alrededor del 65 % del total.

En esta entrevista, Collet comparte la experiencia de trabajar sobre uno de los edificios más reconocibles del país, explica los desafíos que implica su conservación y reflexiona sobre las prioridades de cara a su centenario, en 2028.

Entrevista al Arq. Francisco Collet

El Palacio Salvo cumplió 98 años esta semana y sigue siendo uno de los edificios más emblemáticos de Montevideo. ¿Qué significó trabajar en su restauración y qué responsabilidades implicó intervenir en un edificio de este valor histórico y arquitectónico?

El Palacio Salvo no sólo sigue siendo uno de los edificios más emblemáticos de Montevideo, sino que uno se va dando cuenta de que está reafirmándose como un ícono de la ciudad. Se observa en la publicidad, en las referencias turísticas y en distintas imágenes que lo toman como figura representativa. La gente sabe que tiene una significación especial: representa a Montevideo, y todo turista o uruguayo quiere una foto con el Palacio de fondo.

Trabajar en su restauración requiere responsabilidad, pero también genera muchísima ilusión y motivación. El proyecto fue contratado por Palacio S.A. a la Facultad de Arquitectura, donde se realizó un diagnóstico muy detallado del edificio, estudiado por el arquitecto Carlos Pascual. A partir de ese trabajo se llamó a precios y tuvimos la posibilidad de comenzar las intervenciones. Desde entonces, hemos sido contratados en seis etapas sucesivas, lo que nos permitió desarrollar un vínculo muy especial con el edificio.

Hemos vivido sobre sus paredes en primavera, con lluvias, tormentas, calores y vientos. Estamos hablando de unos 10.700 metros cuadrados de fachadas exteriores. Toda esa experiencia y ese contacto con el Palacio Salvo aportan muchísimo, tanto desde lo profesional como desde lo personal.

En las últimas intervenciones, ¿cuáles fueron los principales trabajos de restauración realizados y qué necesidades del edificio motivaron estas obras?

Los trabajos comenzaron en 2021 y, aunque se han desarrollado por etapas y con algunas interrupciones, seguimos trabajando en 2026. Hasta ahora se han intervenido cerca de 7.000 metros cuadrados, aproximadamente el 65 % de las superficies exteriores.

Es importante destacar que la empresa que ejecuta los trabajos, junto con su equipo técnico y sus directores de obra, constituye el último eslabón de un proceso de restauración. Para que una intervención sea posible, primero tiene que existir la determinación de restaurar el edificio y conseguir los medios económicos para hacerlo.

En un inmueble de estas dimensiones, el mérito está en no aflojar en ese esfuerzo y sostenerlo a lo largo del tiempo. Nuestro trabajo se concentra en la envolvente exterior, aunque también se han realizado intervenciones en instalaciones de agua y ascensores.

Cuando un edificio se mejora y se cuida progresivamente, los resultados se hacen visibles con el tiempo. En cambio, cuando se descuida y pasan los años sin que se actúe, el deterioro del patrimonio puede volverse insostenible.

¿Cuáles son los principales desafíos técnicos y constructivos que presenta la restauración de un edificio de estas características, considerando su antigüedad, sus materiales y sus detalles ornamentales?

Uno de los principales desafíos fue elaborar un revoque con características similares a las del original, a partir de los análisis realizados por  el Instituto de Ensayos de Materiales (IEM) de la Facultad de Ingeniería de la UDELAR. Eso implicó buscar arenas específicas y encontrar las mezclas capaces de reproducir el color y las propiedades del revestimiento existente.

Fue un proceso que llevó más de un mes de trabajo a pie de obra, con balanzas de precisión y numerosos ensayos. Finalmente, logramos una solución aprobada por la Intendencia y la Comisión del Patrimonio, con el seguimiento de las autoridades responsables de supervisar la intervención.

A eso se suma una patología común en edificios expuestos a nuestro clima marítimo: la oxidación de los elementos de hierro que se encuentran en el interior de las estructuras. Con el paso del tiempo y la acción de la humedad, las armaduras se corroen y pueden provocar desprendimientos de partes del revoque.

Una de las metas fundamentales planteadas por los supervisores de obra, entre ellos el arquitecto Pascual, fue consolidar las fachadas para evitar que cayeran fragmentos a la calle. El Palacio Salvo está próximo a cumplir un siglo, alcanza unos 100 metros de altura y estamos trabajando a unos 82 metros. La exposición a la intemperie y el deterioro de los hierros fueron factores determinantes en la necesidad de intervenir y en la instalación del vallado perimetral.

Hoy ese vallado ya fue retirado en algunos sectores y seguimos trabajando para poder retirarlo también en el área que da a la plaza Independencia.

El desafío consistió en desarrollar un revoque adecuado, conseguir los materiales, realizar ensayos y alcanzar una solución validada por las autoridades que velan por el patrimonio. Hay una idea que considero fundamental: uno no es dueño de este edificio, sino depositario de algo que pertenece a todos los uruguayos. Tanto quienes intervenimos en él como quienes lo habitan o son sus propietarios tenemos la responsabilidad de cuidar ese patrimonio colectivo.

¿Cómo se compatibiliza la preservación de un edificio declarado Monumento Histórico Nacional con las necesidades de uso, mantenimiento y adaptación que surgen a casi un siglo de su construcción?

Es un edificio que se proyectó para una función y terminó transformándose para otras. Las actuaciones en sus espacios interiores forman parte de su propia naturaleza. El Palacio Salvo ha estado en continua transformación y esa capacidad de adaptación también es parte de su historia.

De cara al centenario del Palacio Salvo, ¿cuáles considerás que son los principales desafíos para garantizar su conservación a largo plazo?

Lo primero es terminar de consolidar el 35 % de la superficie que todavía falta intervenir, para que esa envolvente quede restaurada y pueda mantenerse en buenas condiciones durante los próximos cien años.

Pero el Palacio Salvo es mucho más que un edificio: es una ciudad, una vida, un mundo lleno de riquezas humanas e interacciones. Siempre va a ser un escenario de encuentros. Las ciudades tienen vida y esa vida cambia con sus habitantes. Ningún arquitecto puede limitar esa realidad, que primero es humana y después se expresa en la arquitectura.

Es un edificio maravilloso por su historia y por todo lo que enseña. Sus soluciones responden a distintos momentos y épocas, pero también marcan un camino que debemos respetar. Es positivo que continúe renovándose funcionalmente, siempre que esa renovación no le haga perder su naturaleza y su esencia. El Palacio Salvo debe conservarse y adaptarse, como lo ha hecho a lo largo de su historia.

Las prioridades tienen que ver, ante todo, con la seguridad y la consolidación del edificio. Después vendrán todas las posibilidades y las maravillas que las personas podamos seguir aportándole a este símbolo de Montevideo.

Sobre la mano de obra

Un detalle no menor fue contar con mano de obra uruguaya con mucha idoneidad y experiencia, que permitió trabajar en conjunto con la de la empresa alemana y generar un intercambio de conocimientos. El desafío estuvo en lograr la calidad de las terminaciones, igualar las molduras y sacar los moldes. Toda esa experiencia y capacidad de los trabajadores uruguayos es un motivo de orgullo a la hora de restaurar un edificio de la calidad del Palacio Salvo.

Vivir en clave de Art Déco: los relatos detrás de cuatro edificios destacados de Montevideo

Vivir en clave de Art Déco: los relatos detrás de cuatro edificios destacados de Montevideo

El reconocimiento de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay, en el marco de la Semana de la Arquitectura 2026, puso en primer plano no solo el valor arquitectónico de estos edificios, sino también las historias, los recuerdos y el compromiso de quienes trabajan día a día para conservarlos.

¿Qué significa vivir en un edificio que forma parte del patrimonio arquitectónico de Montevideo? Para quienes habitan las Obras Art Decó Destacadas de la Semana de la Arquitectura 2026 (SARQ 2026), el reconocimiento de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU) representa mucho más que una distinción: es una oportunidad para recuperar historias, fortalecer el vínculo con la ciudad y visibilizar el esfuerzo cotidiano que implica preservar estos inmuebles.

A través de los testimonios de habitantes y copropietarios de los edificios 18 de Julio y Gaboto, Tapié, El Mástil y Plaza, surge una mirada sobre el patrimonio que va más allá de sus fachadas. Son edificios que forman parte de la identidad urbana, pero también de la memoria de quienes los habitan y de las generaciones que los precedieron.

Una historia que sigue viva

Cada edificio guarda relatos que ayudan a comprender su lugar en la ciudad. En el caso del edificio El Mástil, ubicado en la avenida Brasil y Juan Benito Blanco, su presencia está estrechamente ligada al desarrollo de Pocitos. Construido a comienzos de la década de 1930 por los arquitectos Gonzalo Vázquez Barrière y Rafael Ruano, fue durante casi dos décadas, junto al antiguo Rambla Hotel, una de las dos únicas torres del barrio. Sus balcones escalonados, las puertas con ojo de buey y el remate que evoca un mástil náutico lo convirtieron en una referencia urbana que, casi un siglo después, continúa identificando la rambla.

En el Palacio Tapié, la historia arquitectónica convive con anécdotas que revelan el carácter innovador y lujoso del edificio para su época. Según relata el Dr. Roberto Fernández, el inmueble, construido por Juan Pedro Tapié —uno de los propietarios de la histórica tienda London París—, contaba en 1934 con teléfono fijo en cada apartamento y calefacción incluso en la vivienda del portero. Las molduras diferentes en los techos, las carpinterías de maderas singulares y las superficies curvas son parte de sus atributos, al igual que el recuerdo de los vitrales que envolvían su mirador y que desaparecieron hacia fines de la década de 1960.

La memoria también se construye a partir de las personas que pasaron por estos espacios. En el edificio Plaza, sus habitantes recuerdan a la escultora Aurora Togores y al músico Galemire, entre otras figuras vinculadas a la vida cultural. En el edificio de 18 de Julio y Gaboto, en tanto, la historia se ha transmitido a través de relatos y anécdotas de antiguos habitantes, entre ellos integrantes de las familias Cassinelli Muñoz, Zuasti y Vázquez Franco, además de Hyalmar Blixen y de quien fuera la portera del edificio. Esas conversaciones motivaron nuevas búsquedas sobre sus orígenes, sus arquitectos y sus inversores.

Son historias que muestran que el patrimonio no se limita a lo que permanece materialmente: también está compuesto por recuerdos, usos y experiencias que se transmiten entre generaciones.

Conservar es un compromiso compartido

Detrás de cada edificio reconocido hay una tarea menos visible: mantenerlo en condiciones, atender sus necesidades y encontrar los recursos para preservar sus características originales.

Los copropietarios del Palacio Tapié destacan los esfuerzos que realizan para mantener en funcionamiento un inmueble emblemático del Centro de Montevideo. Para Fernández, el reconocimiento confirma que ese trabajo va en la dirección correcta y fortalece el compromiso de quienes tienen el privilegio de vivir allí.

Una situación similar se vive en el edificio El Mástil, donde el valor afectivo se suma a la responsabilidad patrimonial. Algunos residentes conservan un vínculo familiar con el inmueble desde sus primeros años, y el reconocimiento refuerza la convicción de que mantener en pie una construcción de casi un siglo implica mucho más que conservar viviendas: supone custodiar una pieza de la historia de la arquitectura uruguaya. El edificio cuenta con la declaración de Bien de Interés Departamental y sus copropietarios están gestionando el reconocimiento como Monumento Histórico Nacional.

En el edificio Plaza, los vecinos describen un trabajo sostenido de mantenimiento y recuperación, que incluye mejoras en la fachada, la optimización del consumo energético y el cuidado de elementos originales. También señalan las dificultades que supone afrontar esas inversiones y la importancia de contar con herramientas de protección y apoyo económico que permitan continuar con las intervenciones.

Para sus habitantes, el reconocimiento público puede contribuir a dar visibilidad a esos esfuerzos y a impulsar nuevas medidas de protección. En ese sentido, consideran que la distinción de la SARQ 2026 constituye una oportunidad para fortalecer el diálogo con las autoridades y avanzar hacia una mayor protección patrimonial.

¿Y si miramos la ciudad de otra manera?

La señalización de las obras y las actividades abiertas al público cumplen un papel fundamental en ese proceso: acercan la arquitectura a quienes transitan diariamente por la ciudad y generan nuevas oportunidades para conocerla.

Desde El Mástil, Gabriel Leoni destaca que la iniciativa despertó la curiosidad de muchas personas y permitió que visitantes conocieran el interior del edificio. A su entender, las placas con códigos QR y la información histórica asociada ayudan a que vecinos, transeúntes y turistas descubran que detrás de una construcción hay autores, historias y decisiones arquitectónicas que merecen ser conocidas.

En el edificio Plaza, sus habitantes también perciben una mayor atención hacia la fachada y entienden que el reconocimiento puede contribuir a que el inmueble sea considerado en futuras instancias de protección patrimonial. Para quienes viven en el edificio de 18 de Julio y Gaboto, la propuesta tuvo otro efecto significativo: despertó el interés por investigar una historia que hasta entonces se había transmitido principalmente de manera oral.

Estas experiencias reflejan una convicción compartida: para cuidar el patrimonio, primero es necesario conocerlo y valorarlo. Como plantea Leoni, la defensa de la arquitectura no depende únicamente de las normas, sino también de que las personas se detengan a mirar, comprendan lo que tienen delante y lo sientan como propio.

Un patrimonio que necesita ser habitado y cuidado

Los testimonios coinciden en que el reconocimiento arquitectónico adquiere su verdadero sentido cuando se traduce en un compromiso sostenido con la conservación. La puesta en valor permite visibilizar obras que forman parte del paisaje cotidiano de Montevideo, pero también hace más evidente la necesidad de acompañar a quienes asumen la responsabilidad de mantenerlas.

Desde la experiencia de sus habitantes, los edificios Tapié, El Mástil, Plaza y 18 de Julio y Gaboto muestran distintas dimensiones de una misma realidad: son obras arquitectónicas, referencias urbanas y espacios de vida. Preservarlos implica cuidar tanto sus valores materiales como las historias que los vinculan con la ciudad.

Con la iniciativa Obras Art Decó Destacadas, la SAU contribuye a acercar ese patrimonio a la ciudadanía y a generar nuevas miradas sobre la arquitectura montevideana. Una tarea que comienza al detenerse frente a una fachada, pero que encuentra su continuidad en el conocimiento, la memoria y el trabajo cotidiano de quienes mantienen viva esa historia.

Edificio Plaza

Edificio El Mástil

Edificio Cordón
Palacio Tapié
Accesibilidad cognitiva: diseñar para distintas formas de habitar

Accesibilidad cognitiva: diseñar para distintas formas de habitar

En el marco de las Mesas de Presentación de Trabajos Profesionales de la SARQ 2026, la arquitecta Amalia Zinger presentó Accesibilidad cognitiva: vivienda, educación, trabajo y ciudad, una propuesta que invita a revisar cómo las condiciones del entorno construido inciden en el bienestar y la experiencia cotidiana de las personas.

Las Mesas de Presentación de Trabajos Profesionales de la Semana de la Arquitectura en Uruguay (SARQ) 2026 reunieron cerca de treinta propuestas que reflejan la diversidad de la práctica arquitectónica contemporánea. Entre ellas, el trabajo de la Arq. Amalia Zinger puso el foco en una dimensión de la accesibilidad que no siempre está presente de forma explícita en el proceso de diseño: la experiencia cognitiva y sensorial de quienes habitan los espacios.

La iluminación, la acústica, las circulaciones, el equipamiento y la organización de los ambientes son algunos de los aspectos que aborda su propuesta. Aunque puedan parecer detalles secundarios, su combinación puede facilitar el uso de un espacio o transformarlo en una barrera. Pensar la accesibilidad cognitiva implica, entonces, prestar atención no solo a las características físicas de un lugar, sino también a cómo se percibe, se recorre y se utiliza, contemplando que las necesidades de las personas son diversas.

En el caso de Zinger, esta búsqueda surge del cruce entre su práctica profesional como arquitecta y una experiencia personal que la llevó a observar de cerca cómo un entorno poco adecuado puede afectar la vida cotidiana. Conversamos con ella sobre ese recorrido, las decisiones que pueden marcar una diferencia y los desafíos de incorporar esta mirada desde el inicio de los proyectos.

El detalle y el usuario

Tu trabajo parte de una experiencia muy personal, pero también de tu experiencia profesional como arquitecta. ¿Cómo se cruzan esas dos miradas a la hora de pensar la accesibilidad cognitiva?

Mi actuación en proyecto o equipamiento siempre instintivamente buscó incorporar las dimensiones que hoy entiendo que hacen parte de la accesibilidad cognitiva. Entre la práctica profesional y la búsqueda continua de adaptar mis propios espacios para facilitar y viabilizar mi vida fui desarrollando esos criterios. Descubrir que eso tenía nombre y terminar de entenderlo es como la parte final.

¿Hay alguna experiencia concreta que haya cambiado tu manera de mirar los espacios que habitamos?

Creo que la principal es haber visto el daño que le hizo a mi hijo un entorno escolar poco adecuado para él, y luego ver la mejora al cambiarlo.

Cuando hablamos de diseñar espacios cognitivamente accesibles, ¿qué debería empezar a mirar un/a arquitecto/a que quizás antes no estaba considerando?

El detalle. Y el usuario.

El detalle porque la accesibilidad cognitiva requiere considerar mucho más y mejor las dimensiones que habitualmente se consideran: la funcionalidad, el acondicionamiento acústico y lumínico, el uso del espacio, las circulaciones y el mantenimiento.

Y el usuario porque hay que comprender que las necesidades y dificultades de las personas son muy diversas. Lo que para mucha gente es aceptable, para algunas personas es intolerable.

En tu presentación mostrás ejemplos cotidianos de iluminación, acústica, circulaciones, equipamiento, limpieza y organización del espacio. ¿Podés destacar alguna decisión pequeña que haga una diferencia significativa?

Es difícil elegir una porque es, sobre todo, la sumatoria de pequeñas cosas que hacen que un espacio construido sea una barrera para algunas personas. Pero resaltaré las circulaciones entreveradas, angostas y con obstáculos.

Yo, por ejemplo, si para un viaje tengo que elegir un apartamento para la estadía, miro en detalle si la circulación alrededor de la cama es adecuada, porque ya sé que realmente no puedo hospedarme ahí si no es así.

¿Cómo se puede incorporar la accesibilidad cognitiva desde las primeras etapas de un proyecto, en lugar de pensarla como una adaptación posterior?

Teniendo consciencia de que la funcionalidad hay que considerarla con cuidado, de que los espacios tienen que ser fácilmente recorribles, de que las condiciones sensoriales tienen que estar muy cuidadas y de que es importante pensar cómo los habitantes van a usar y compartir realmente el espacio, y cómo van a interactuar e interferir sus actividades.

¿Qué te gustaría que cambiara en la forma en que proyectamos viviendas, espacios educativos, lugares de trabajo y ciudades a partir de incorporar esta mirada?

Que se entienda que los humanos hace muy poco que habitamos ciudades y entornos artificiales y no todos estamos biológicamente adaptados a eso. Muchos de nosotros necesitaríamos vivir en un entorno sensorial más parecido a la naturaleza.

La continua información sensorial artificial, principalmente ruidos y luces, es dañina para muchos. Tener que vivir rodeados de motores, timbres, alarmas y luces artificiales no es una molestia anecdótica: es un daño profundo, continuo y acumulativo al sistema nervioso y la salud.

Incorporar otras experiencias al proyecto

La propuesta de Amalia Zinger invita a ampliar las preguntas que orientan el diseño arquitectónico: no alcanza con pensar si un espacio funciona en términos generales, también es necesario preguntarse para quién funciona y en qué condiciones.

La accesibilidad cognitiva pone en primer plano experiencias que pueden pasar inadvertidas cuando se proyecta desde una idea de usuario universal. Incorporar esta perspectiva supone reconocer que los espacios no se experimentan de la misma manera y que muchas de las barreras pueden prevenirse si se consideran desde el comienzo.

En definitiva, se trata de integrar la diversidad de quienes habitan la vivienda, la escuela, el trabajo y la ciudad como parte de las decisiones de proyecto. Una mirada que invita a observar con mayor atención aquello que construimos y a preguntarnos qué condiciones de vida estamos haciendo posibles.

Funcionalidad en los detalles
En un (ante)proyecto
Formación SAU: un año de aprendizaje e intercambio

Formación SAU: un año de aprendizaje e intercambio

Con los últimos cursos del año en marcha, desde SAU queremos hacer una pausa para agradecer a todas las personas que fueron parte de las propuestas de formación durante 2026.

A quienes participaron de los cursos, charlas y actividades, aportando preguntas, experiencias e intercambio; a quienes estuvieron a cargo de compartir sus conocimientos; y a los equipos que trabajan detrás de cada propuesta para hacerlas posibles.

También queremos destacar especialmente a las instituciones y empresas que se sumaron durante este año, acompañando distintas instancias de formación y acercando conocimientos y experiencias vinculadas al ejercicio profesional:

BROU · ANV · BSE · Poder Judicial · BPS · ANEP · Instituto Nacional de Colonización · OSE · ANP · UTE · ANTEL

Su participación permite ampliar y diversificar las propuestas de capacitación, generando espacios de encuentro entre profesionales, instituciones y distintos actores vinculados a la arquitectura.

Gracias a quienes fueron parte de la formación SAU durante este año. Seguimos trabajando para que estos espacios continúen creciendo y encontrándonos en nuevas propuestas.

Pequeños arquitectos, grandes miradas: el Art Déco llega a las infancias en el Día del Patrimonio

Pequeños arquitectos, grandes miradas: el Art Déco llega a las infancias en el Día del Patrimonio

En el marco de la exposición 100 años del Art Decó, la Fundación BROU recibe el sábado 3 y el domingo 4 de octubre una propuesta pensada para niñas y niños. La actividad se realiza junto al proyecto educativo Pequeños Arquitectos.

Hay una manera de recorrer la ciudad que no necesita manuales ni definiciones. Es la de quien se detiene frente a una fachada y descubre que una línea se repite, que una forma se escalona o que un ornamento parece pedir que lo dibujen. Esa curiosidad es el punto de partida de Art Decó para niñas/os, la actividad que se suma a la programación del Día del Patrimonio con el objetivo de acercar este estilo, presente en nuestra arquitectura, al público infantil.

La propuesta se desarrolla junto a Pequeños Arquitectos, una iniciativa educativa creada y dirigida por la arquitecta Surileidis Cuevas. El taller usa el arte y la arquitectura para que niñas y niños desarrollen su imaginación, ganen confianza y aprendan a expresar sus ideas. «A lo largo de mi carrera he comprobado que la arquitectura va mucho más allá de construir edificios: enseña a observar, imaginar, resolver problemas y transformar ideas en proyectos», sostiene su directora.

En los últimos meses, el taller dedicó su trabajo justamente al Art Decó. A través del dibujo, la pintura y distintas técnicas plásticas, los participantes aprendieron a reconocer los rasgos del estilo. También observaron edificios emblemáticos y reinterpretaron sus formas, geometrías y ornamentaciones desde su propia mirada. Esa experiencia es la que ahora se abre a nuevas familias.

Durante las dos jornadas del Día del Patrimonio habrá charlas y recorridos para niñas y niños a las 11:00, 13:00, 15:00 y 17:00 horas. Son una invitación a descubrir, en el marco de la muestra, cómo el Art Decó cambió la ciudad hace un siglo y cómo puede seguir despertando preguntas hoy.

La arquitectura, como plantea el proyecto, reúne muchas disciplinas: arte, diseño, geometría, matemática, pensamiento espacial, trabajo colaborativo. Cuando se presenta a edades tempranas, es también una forma de construir pertenencia. Quien aprende a mirar un edificio aprende a valorarlo, y quien lo valora empieza a cuidarlo.

Con esta propuesta, la Sociedad de Arquitectos del Uruguay celebra el centenario del Art Déco y reafirma su compromiso de llevar la arquitectura y el patrimonio a toda la comunidad, empezando por sus integrantes más jóvenes.

Art Déco para niñas/os
📅 Sábado 3 y domingo 4 de octubre, de 10:00 a 18:00
🕐 Charlas y recorridos para niñas y niños: 11:00, 13:00, 15:00 y 17:00
📍 Fundación BROU – Zabala 1520

Arquitectura contemporánea: patrimonio del futuro

Arquitectura contemporánea: patrimonio del futuro

Todo patrimonio fue, alguna vez, arquitectura contemporánea. Pensar qué estamos proyectando y construyendo hoy es también preguntarnos qué arquitectura dejaremos como legado.

En el marco de la Semana de la Arquitectura en Uruguay (SARQ) 2026, la Sociedad de Arquitectos del Uruguay puso en valor la producción arquitectónica actual a través de las Mesas de Presentación de Trabajos Profesionales, realizadas en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU-Udelar), la Universidad Católica del Uruguay y la Universidad ORT Uruguay.

Cerca de treinta trabajos dieron cuenta de la diversidad de la práctica contemporánea: intervención sobre el patrimonio, vivienda y espacio público, accesibilidad, sostenibilidad, nuevas tecnologías e inteligencia artificial, gestión y nuevas modalidades de ejercicio profesional.

Más que exhibir obras terminadas, las mesas buscaron compartir procesos, preguntas y metodologías, además de distintas formas de abordar la disciplina, y generaron un intercambio entre profesionales, estudiantes y público en general.

Con esta nota iniciamos un ciclo dedicado a los trabajos que participaron de estas jornadas. De la mano de los relatores de las mesas, los arquitectos Lucas Mateo, Federico Colom y María Eugenia Puppo, recorreremos las propuestas presentadas y recuperaremos las principales ideas, reflexiones y debates que surgieron en cada encuentro.

Es una forma de seguir poniendo en circulación la arquitectura que hoy se hace y se piensa, y de empezar a reconocer, al mismo tiempo, el patrimonio que estamos construyendo para el futuro.

Escenificar la modernidad: Art Decó y cine parte 3

Escenificar la modernidad: Art Decó y cine parte 3

El cine fue uno de los escenarios privilegiados donde el Art Déco imaginó la modernidad. A propósito del ciclo que Cinemateca dedica a este movimiento en el marco de la Semana de la Arquitectura organizada por SAU, esta serie de tres entregas recorre algunas de sus manifestaciones en el cine, con especial atención a las escenografías: espacios geométricos, arquitecturas fantásticas, interiores sofisticados y ciudades futuristas que convirtieron la pantalla en un verdadero laboratorio visual de la modernidad.

ESCENIFICAR LA MODERNIDAD: ART DÉCO Y CINE (parte 3)

Art Déco: persistencias y relecturas en el cine

La presencia del Art Déco en el cine no desapareció con el agotamiento de su período histórico. Por el contrario, sus formas continuaron siendo utilizadas durante las décadas posteriores como un repertorio visual asociado con la modernidad, la sofisticación, la monumentalidad y el poder. En este proceso se produjo una transformación significativa: el Art Déco dejó progresivamente de funcionar como representación directa de la contemporaneidad para convertirse en una referencia histórica susceptible de ser reinterpretada.

El salto hacia películas como Star Wars y Batman permite observar esta persistencia más allá de los años veinte y treinta. En estas producciones, determinados recursos formales y simbólicos vinculados al Art Déco son recuperados para construir imágenes del futuro, del pasado, de la ciudad, del poder y de la sofisticación. No se trata, por tanto, de una continuidad estilística estricta, sino de relecturas, apropiaciones y persistencias de un lenguaje que aparece combinado con otras tradiciones visuales, entre ellas el expresionismo, el futurismo, el modernismo, el film noir y el raygun gothic(estilo visual y arquitectónico que, aplicado a entornos de ciencia ficción retrofuturistas).

Esta recuperación implica, además, un cambio en el significado de algunos de sus componentes. Frente al imaginario de las décadas de 1920 y 1930, en el que la tecnología podía representar la promesa de un mundo moderno, eficiente y mejor, las producciones posteriores pueden presentar esa misma tecnología de manera ambivalente: como expresión de poder, control, amenaza o distopía. De este modo, la geometría, la monumentalidad, la estilización y la asociación entre diseño y tecnología dejan de ser exclusivamente signos de progreso para adquirir nuevos significados dentro de contextos narrativos y estéticos diferentes.

Star Wars: relectura del Art Déco en la arquitectura del poder

Desde Star Wars (1977), y con particular desarrollo en producciones posteriores de la saga, pueden reconocerse determinados recursos formales y simbólicos asociados al Art Déco, particularmente el uso de la geometría, la simetría, la repetición modular y la monumentalidad. Estos elementos son incorporados a una estética cinematográfica más amplia, en la que confluyen referencias procedentes del futurismo, la arquitectura monumental, el diseño industrial, la ciencia ficción y diversas tradiciones visuales del siglo XX.

La relación resulta especialmente visible en algunos de los espacios vinculados al Imperio y, en producciones posteriores, en Coruscant, una de las ciudades-planeta fundamentales de la saga.

Se trata de un mundo completamente urbanizado, cuya superficie está ocupada por una inmensa estructura metropolitana desarrollada en múltiples niveles, en la que la presencia de la naturaleza queda desplazada por la infraestructura urbana. Su concepción visual puede vincularse con Nueva York y, especialmente, con el skyline de Manhattan, donde edificios como el Empire State Building y el Chrysler Buildingconstituyen referencias significativas. Una diferencia fundamental radica en que, en Coruscant, la ciudad se desarrolla verticalmente y la calle tradicional es sustituida por un sistema tridimensional de circulación y superposición edilicia.

3.a – Coruscant, Star Wars (arriba). 3.b – Nueva York, 2022 (abajo)

 

El paisaje urbano de la ciudad-planeta retoma rasgos característicos de la gran metrópolis moderna (concentración edilicia, verticalidad y monumentalidad de los rascacielos) y los lleva a una escala extrema. Si Manhattan convirtió al rascacielos en uno de los símbolos de la modernidad, Coruscant transforma esa lógica en una ciudad planetaria desarrollada en miles de niveles y recorrida por redes de circulación aérea.

Las formas escalonadas, las líneas verticales y la geometría propias de determinadas expresiones del Art Déco, junto con las superficies aerodinámicas y metálicas asociadas al Streamline, son reinterpretadas como atributos de una ciudad futura y adquieren una nueva dimensión. Coruscant no representa una ruptura absoluta con la ciudad moderna, sino la radicalización de algunas de sus tendencias: más altura, mayor densidad, mayor velocidad y una integración cada vez más estrecha entre arquitectura, tecnología e infraestructura.

Existe además una dimensión simbólica. En Nueva York el rascacielos se convirtió en representación del poder económico y de la modernidad; en Coruscant, en cambio, setransforma en imagen del poder político, tecnológico e imperial. Los sectores superiores y monumentales se asocian con las instituciones de gobierno, mientras que los niveles inferiores aparecen como espacios marginales y conflictivos. La verticalidad arquitectónica se convierte así en una metáfora de la estratificación social.

Coruscant no reproduce literalmente el Art Déco, pero recupera algunos de sus principios visuales y los proyecta hacia el futuro. La verticalidad, la geometría, las formas escalonadas y la regularidad compositiva adquieren una función que trasciende lo decorativo. El orden espacial se convierte en expresión visual del orden político: la arquitectura imperial no solo alberga el poder, sino que contribuye a representarlo. La monumentalidad y la repetición formal transmiten ideas de permanencia, jerarquía y control.

Esta resignificación resulta particularmente significativa en relación con el imaginario tecnológico del Art Déco. Dentro de una parte importante del imaginario moderno de las décadas de 1920 y 1930, la geometría, la máquina y los nuevos materiales se asociaron con ideas de progreso y transformación de la vida cotidiana. En Star Wars, en cambio, esos mismos recursos pueden adquirir una dimensión opresiva: la tecnología deja de representar necesariamente la promesa de un mundo mejor y puede convertirse en instrumento de dominación, vigilancia y destrucción. La monumentalidad ya no expresa únicamente progreso, sino también autoridad y amenaza.

3.c – Just Imagine (1930)

3.d – Things to Come (1936)

Esta transformación permite establecer un vínculo con películas anteriores como Just Imagine (1930) y Things to Come (1936), en las que la arquitectura geométrica y la tecnología fueron utilizadas para imaginar sociedades futuras. Mientras aquellas producciones construyeron buena parte de sus futuros imaginarios a partir de la confianza en la capacidad transformadora de la ciencia, la técnica y la planificación, Star Wars recupera algunos de esos códigos desde una perspectiva diferente: el futuro ya no aparece necesariamente como horizonte inequívoco de progreso, sino como un espacio donde la tecnología puede estar al servicio del control político y militar.

En 1977 habían transcurrido poco más de cincuenta años desde la Exposición Internacional de Artes Decorativas e Industriales Modernas de París de 1925. El Art Déco ya constituía entonces un lenguaje históricamente distante, pero sus formas continuaban disponibles dentro de la cultura visual. Star Wars participa de esta persistencia no mediante una reconstrucción histórica del estilo, sino a través de la apropiación y combinación de determinados códigos formales con otras tradiciones estéticas. Su diseño visual es deliberadamente ecléctico y articula referencias al Art Déco con el futurismo, la arquitectura industrial, el modernismo y diversas imágenes procedentes de la historia de la arquitectura y de la ciencia ficción.

Más que una continuidad estilística, Star Wars evidencia la capacidad del Art Déco para sobrevivir como repertorio visual y simbólico. Sus principios de geometría, estilización y monumentalidad pueden desprenderse de su contexto histórico original y reutilizarse para construir nuevas representaciones de la ciudad, la tecnología y el poder.

Batman: el Art Déco como memoria de la ciudad moderna

Otro ejemplo particularmente significativo de la persistencia y resignificación del Art Déco puede observarse en Batman (1989), dirigida por Tim Burton. La ciudad de Gotham combina elementos procedentes del Art Déco con referencias al expresionismo, el film noir y la arquitectura industrial. La verticalidad de los edificios, la geometrización de las formas, la monumentalidad y el contraste entre superficies iluminadas y espacios sombríos construyen una metrópolis deliberadamente atemporal, en la que conviven distintas imágenes históricas de la ciudad moderna.

En esta representación, determinados recursos asociados al Art Déco adquieren una nueva carga simbólica. Durante las décadas de 1920 y 1930, una parte importante del imaginario moderno vinculó la geometría, la verticalidad, los rascacielos, los nuevos materiales y la monumentalidad con ideas de progreso, prosperidad, velocidad y transformación tecnológica. En Batman, estos recursos son recuperados dentro de un universo dominado por la oscuridad, la corrupción, la violencia y la decadencia. La monumentalidad conserva su asociación con la riqueza y el poder, pero deja de expresar necesariamente una visión optimista de la modernidad. Se configura así una suerte de modernidad envejecida, en la que el esplendor arquitectónico del pasado aparece atravesado por la crisis.

 

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3.e – Arte conceptual realizado por Anton Furst para Batman (Tim Burton, 1989)

En su artículo La metrópolis sublime de Hugh Ferriss (N.º 2 de la revista Teatro Marítimo, marzo de 2012), David Rivera analiza las visiones urbanas propuestas por Ferriss en los años veinte y establece relaciones con distintas expresiones de cine futurista, desde Just Imagine (David Butler, 1930) hasta ejemplos como Blade Runner(Ridley Scott, 1982), Dune (David Lynch, 1984), Brazil (Terry Gilliam, 1985) y DarkCity (Alex Proyas, 1998). Las perspectivas de Ferriss, caracterizadas por la monumentalidad, la verticalidad, la geometrización y los volúmenes escalonados, participan de un imaginario visual estrechamente vinculado con la sensibilidad del Art Déco, especialmente con la representación de la gran metrópolis moderna como escenario de progreso, poder y transformación tecnológica. En ese mismo artículo se destaca el interés por el efecto psicológico de la arquitectura y los espacios, que actúan como poderosos agentes que influyen en los pensamientos, emociones y acciones de las personas que los habitan y recorren.

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3.f – The Majestic Hotel, Hugh Ferris (1930)

Al abordar Batman de Tim Burton (1989), Rivera destaca las referencias al Art Déco y la influencia de Hugh Ferriss en el diseño de producción liderado por Anton Furst(ganador un Óscar por este trabajo) en la concreción de una “(…) atmósfera irreal y atemporal, en la que no resulta infrecuente la aparición de la tecnología futurista.”

Gotham City es concebida como una ciudad monumental y vertical, donde conviven rascacielos, fábricas, estaciones, espacios industriales, interiores lujosos y edificios caracterizados por formas geométricas. Esta heterogeneidad contribuye a construir una ciudad que no pertenece a un período histórico preciso. Más que reconstruir una determinada ciudad de las décadas de 1920 o 1930, Burton recupera fragmentos de distintas tradiciones visuales para producir una imagen condensada de la gran metrópolis moderna.

3.g – Batman (Tim Burton, 1989)

Esta operación resulta especialmente significativa porque el Art Déco funciona como una memoria visual de la ciudad moderna. Sus formas conservan la capacidad de evocar un pasado asociado con el lujo, la sofisticación, los grandes edificios y el optimismo tecnológico, pero, al ser trasladadas al universo de Gotham, quedan asociadas a una ciudad deteriorada y amenazante. El estilo conserva, por tanto, su capacidad para representar la modernidad, aunque esta ya no aparece como una promesa inequívoca de progreso, sino como una modernidad atravesada por sus propias contradicciones.

Esta operación alcanza una expresión todavía más sistemática en Batman: TheAnimated Series (1992-1995), donde Gotham adopta una estética que combina Art Déco, film noir y elementos futuristas. Automóviles y teléfonos de apariencia antigua conviven con tecnologías imaginarias, mientras que los edificios y espacios urbanos mantienen una marcada geometrización y monumentalidad. La combinación de elementos pertenecientes a diferentes momentos históricos produce una ciudad situada deliberadamente fuera de una cronología precisa.

3.h – Batman: The Animated Series

En este caso, el Art Déco deja de funcionar como representación de una época determinada para convertirse en un recurso capaz de construir una determinada idea de ciudad moderna. Su utilización permite recuperar simultáneamente la monumentalidad y el lujo asociados con el pasado y la percepción de una ciudad atravesada por la decadencia y la violencia. De este modo, sus formas se desprenden de su contexto histórico original y adquieren nuevos significados dentro de un universo narrativo en el que la memoria de la modernidad convive con su crisis.

Memoria de la modernidad

El recorrido realizado permite observar una transformación en la relación entre Art Déco y cine. Durante las décadas de 1920 y 1930, el lenguaje Art Déco participó de la representación contemporánea de la modernidad, asociado con la geometría, la velocidad, la tecnología, la monumentalidad y la transformación de la ciudad. En las producciones posteriores, esos recursos fueron progresivamente separados de su contexto histórico original para convertirse en un repertorio visual capaz de evocar el pasado, imaginar futuros y representar distintas concepciones del poder y de la ciudad.

Esta permanencia no depende de la reproducción fiel de un estilo histórico, sino de la capacidad de determinados recursos (la geometría, la simetría, la verticalidad, la monumentalidad, la estilización y su relación con la tecnología) para conservar una fuerte capacidad evocadora. Al combinarse con otras tradiciones, como el futurismo, el expresionismo, el film noir, la arquitectura industrial o la ciencia ficción, estos elementos adquieren nuevos significados de acuerdo con las necesidades narrativas y estéticas de cada producción.

En Star Wars, esta operación se manifiesta mediante la proyección hacia el futuro de algunos rasgos asociados con la gran metrópolis moderna. Coruscant lleva a una escala extrema la verticalidad, la concentración edilicia, la monumentalidad y la integración entre arquitectura, tecnología e infraestructura, convirtiéndolas en componentes de una representación del poder político y tecnológico. En Batman, en cambio, el Art Décofunciona fundamentalmente como memoria visual de la ciudad moderna: sus formas evocan el lujo, la sofisticación y el optimismo tecnológico de un pasado que, trasladado a Gotham, aparece atravesado por la oscuridad, la violencia y la decadencia.

Podemos establecer una diferencia fundamental. Mientras que en Star Wars esa memoria es proyectada hacia un futuro donde la tecnología puede representar poder y dominación, en Batman es desplazada hacia una ciudad ficticia donde el esplendor moderno aparece asociado con decadencia y crisis.

Las dos operaciones muestran que la permanencia del Art Déco en el cine no supone una continuidad estilística estricta. Se trata, más bien, de la persistencia de un conjunto de formas y asociaciones visuales que pueden ser apropiadas y resignificadas en contextos históricos y narrativos diferentes. El Art Déco deja así de ser únicamente el lenguaje visual de una época para convertirse en una forma de memoria de la modernidad y, al mismo tiempo, en un recurso para imaginar ciudades, futuros y estructuras de poder.

El cine constituye, en este sentido, un ámbito privilegiado para observar la transformación de ese imaginario: primero como expresión de una modernidad vivida como presente y, posteriormente, como repertorio visual recuperado desde la distancia histórica. Su permanencia no reside en la vigencia del estilo como lenguaje dominante, sino en la capacidad de sus formas para ser reconocidas, combinadas y resignificadas. El Art Déco deja así de ser únicamente el lenguaje visual de una época para convertirse en una de las formas mediante las cuales la cultura contemporánea continúa evocando, imaginando y reinterpretando la modernidad.

Texto escrito por: Arq. Daniel de León

 

Propuesta colectiva: un concurso público para definir el futuro del predio del ex Molino Caorsi en Durazno

Propuesta colectiva: un concurso público para definir el futuro del predio del ex Molino Caorsi en Durazno

La semana pasada, nuestro colectivo hizo llegar al señor intendente Felipe Algorta un manifiesto en el que sugerimos la realización de un concurso público de arquitectura para definir la intervención en el predio del ex Molino Caorsi, en la ciudad de Durazno. Dicho inmueble fue adquirido por el Gobierno Departamental tras un largo debate ciudadano. Consideramos que esta adquisición, junto a su declaración como monumento departamental —votada por unanimidad en la Junta Departamental—, representan los hechos más importantes en mucho tiempo respecto a este espacio ubicado junto al Parque del Bicentenario, en pleno tejido urbano de la ciudad.

Creemos fundamental el trabajo conjunto entre la Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU), el apoyo institucional de las entidades educativas pertinentes, el Gobierno Departamental y la Comisión de Patrimonio. Sostenemos que el concurso arquitectónico es el más transparente e igualitario de los instrumentos para proyectar la ciudad; reivindica el valor de la arquitectura y consolida el rol del arquitecto como un actor clave en el desarrollo sostenible e identitario de los espacios urbanos de uso público.

Además, un concurso posibilitaría elegir entre decenas de propuestas presentadas por equipos de todo el país, en lugar de recibir una única idea como ocurre en un encargo directo, promoviendo la participación equitativa a todo nivel.

Un ícono histórico e industrial de la ciudad.

El Molino Caorsi es un histórico inmueble de Durazno que data de mediados del siglo XIX. Su estructura original consta de una planta baja destinada a la molienda, graneros y depósitos, además de un segundo piso diseñado como vivienda de su propietario. La sala de molienda se conserva en buen estado e incluye seis muelas de piedra originales, infraestructura hidráulica y amplios depósitos, así como construcciones industriales posteriores (como los silos para cereales). Aunque el edificio principal ha sufrido abandono y un deterioro parcial en sus cubiertas y fachadas, sigue siendo un emblema de nuestra ciudad al que todos miramos con cariño.

Próximos pasos

Nuestro objetivo es abrir el debate y posicionar el concurso arquitectónico como una herramienta efectiva. Aspiramos a trabajar codo a codo con el Gobierno Departamental, ofreciendo nuestro tiempo y experiencia profesional.

Durante esta semana seguiremos dando a conocer nuestra postura en los medios de comunicación locales e insistiremos en mantener las reuniones necesarias con las autoridades departamentales para avanzar en esta dirección.

(https://elacontecer.com.uy/sociedad/arquitectos-durazno-concurso-publico-molino-caorsi/)

Una nueva cúpula para recuperar la memoria urbana de la Ciudad Vieja

Una nueva cúpula para recuperar la memoria urbana de la Ciudad Vieja

Quienes caminaron en los últimos días por la intersección de las calles Juncal y 25 de Mayo habrán notado que el cielo de la Ciudad Vieja ya no es el mismo. Tras décadas de permanecer mutilado en su remate superior, el ex Palacio Pietracaprina volvió a recuperar su silueta icónica gracias al izaje e instalación de una cúpula contemporánea que busca rescatar la memoria arquitectónica del barrio.

El despliegue logístico y visual en pleno centro histórico atrajo la mirada de vecinos, transeúntes y amantes del patrimonio. La maniobra, que requirió el uso de maquinaria de gran porte para elevar la estructura metálica hasta la cima del edificio, marcó el momento cumbre del proyecto «Cúpula: El Palacio Perdido», una iniciativa impulsada por el arquitecto y artista Federico Lagomarsino junto con colectivos locales y el apoyo de la comunidad.

De la pérdida al rescate urbano

Proyectado originalmente a principios del siglo XX como residencia para la familia Pietracaprina, el edificio destacaba en la trama urbana por su impronta ecléctica y su remate ornamental. Sin embargo, con el paso de las décadas y las transformaciones del patrimonio montevideano, la cúpula original desapareció, dejando la esquina inconclusa en la retina de la ciudad.

El proyecto no pretendió realizar una réplica idéntica ni una restauración conservadora tradicional, sino proponer una reinterpretación artística contemporánea. La nueva estructura reitera el volumen y las proporciones históricas, pero dialoga con el presente mediante materiales ligeros y un diseño concebido para interactuar con la luz.

«No se trata solo de mirar hacia atrás con nostalgia, sino de activar la memoria urbana a través de intervenciones que vuelvan a dotar de significado y vida a nuestros espacios colectivos», señalaron desde el equipo promotor de la intervención.

Un faro nocturno para el casco antiguo

Durante las jornadas de montaje, el evento estuvo acompañado por diversas intervenciones culturales, charlas y encuentros callejeros que convocaron al vecindario. Uno de los mayores atractivos de la obra radica en su comportamiento al caer la tarde: la cúpula cuenta con un sistema de iluminación interna que la transforma en una escultura de luz, devolviendo a la esquina un hito visible desde distintos puntos del puerto y del casco antiguo.

Con este izaje, la Ciudad Vieja no solo suma una nueva postal fotográfica a sus calles, sino que reabre el debate sobre la recuperación del paisaje de techos montevideano y el valor del patrimonio vivo construido entre el arte, la arquitectura y la participación comunitaria.

Esperamos que este gesto sirva como un efecto “contagio” al resto de nuestro casco histórico y se sume a las intervenciones que se impulsan desde el gobierno departamental, el Municipio B y el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento territorial y así poner en valor nuestra Ciudad Vieja.

Desde la Sociedad de Arquitectos del Uruguay felicitamos a quienes participaron de este proyecto y celebramos su concreción.

Texto escrito por: Arq. Alberto Leira (Presidente de SAU)

Próximas charlas y cursos en SAU

Próximas charlas y cursos en SAU

SAU continúa ofreciendo propuestas de formación y actualización dirigidas a profesionales y estudiantes vinculados a la arquitectura y el territorio. En las próximos semanas se desarrollarán cuatro instancias que abordan distintas herramientas y conocimientos aplicables al ejercicio profesional: instalaciones sanitarias, construcción en madera y bioconstrucción, análisis del mercado inmobiliario en el contexto de la inteligencia artificial y la segunda edición del Ateneo sobre Patologías Constructivas.

Sanitaria para arquitectos

Una propuesta orientada a brindar herramientas para abordar las instalaciones sanitarias desde las primeras etapas de un proyecto.
El curso trabajará sobre cómo acercarse a un predio o una reforma desde el punto de vista de las instalaciones sanitarias, aportando herramientas técnicas para la resolución de proyectos y criterios para definir prioridades de diseño y elementos complementarios.
También busca proporcionar los conocimientos necesarios para que los profesionales puedan proyectar, dirigir e inspeccionar obras, integrando las instalaciones sanitarias de manera adecuada al proyecto arquitectónico.

Fecha de inicio: 28 de setiembre
Horario: 19:00 a 22:00 h
Inscripciones

Diseño y Construcción en Madera y Bioconstrucción

Este curso propone una introducción y actualización en tecnología de la construcción con madera, abordando sus múltiples sistemas constructivos y sus posibilidades de aplicación tanto en Uruguay como en el ámbito internacional.
La propuesta permitirá conocer el contexto actual del diseño y la construcción con madera y la bioconstrucción vinculados al hábitat sustentable, incorporando herramientas para la toma de decisiones durante el proyecto arquitectónico y la ejecución de obras.
También se abordarán experiencias recientes de arquitectura social en madera desarrolladas en MEVIR, incluyendo el proceso que permitió generar 260 soluciones habitacionales en madera entre 2021 y 2025.
A partir de estas experiencias, el curso promoverá la reflexión sobre las distintas alternativas de sistemas constructivos disponibles en el país, incluyendo técnicas de madera y sistemas mixtos en bioconstrucción. Además, se presentará una perspectiva actual y futura de la madera en la construcción, junto con el desarrollo de la Hoja de Ruta de la Arquitectura Social en Madera.

Fecha de inicio: 7 de octubre
Horario: 19:00 a 22:00 h
Inscripciones

Análisis Estadístico del Mercado Inmobiliario (AEMI) en la Era de la IA

Una conferencia de carácter expositivo e informativo que propone acercarse al análisis estadístico de grandes volúmenes de información vinculados al territorio y al mercado inmobiliario en el contexto de la inteligencia artificial.
La instancia abordará cómo se trabaja con datos y herramientas de análisis para comprender el mercado inmobiliario, incluyendo la identificación y definición del perfil de potenciales interesados.
A partir de fundamentos teóricos y experiencias prácticas, la conferencia funcionará como una guía orientativa para conocer los principales aspectos a considerar al momento de realizar un Análisis Estadístico del Mercado Inmobiliario (AEMI).

Fecha de inicio: 8 de octubre
Horario: 19:00 a 22:00 h
Inscripciones

Ateneo sobre Patologías Constructivas

La Comisión de Patologías de SAU realiza un llamado a la presentación de ponencias de cualquier escala que aborden la problemática de las patologías en la construcción según los siguientes ejes temáticos:

  • Eje 1 — Velocidad constructiva, control de obra y afectaciones en el tejido consolidado.
  • Eje 2 — Proyectos sin respaldo técnico.
  • Eje 3 — Arquitectura industrializada y prefabricados: brecha entre la innovación y el marco regulatorio.
  • Eje 4 — Vida útil, envejecimiento de materiales y falta de mantenimiento en construcciones existentes.

Cierre de la convocatoria de los extractos de las ponencias será el lunes 5 de octubre de 2026.
Comunicación de las ponencias seleccionadas lunes 19 de octubre de 2026.
Presentación de las ponencias en pdf, 2 de noviembre de 2026.
Accedé a la información completa

Una línea de puertas para cada proyecto

Una línea de puertas para cada proyecto

Una alianza con más de diez años de presencia en Uruguay, con más de 60.000 puertas suministradas en más de 500 obras.

Cada obra presenta condiciones particulares de uso, escala, diseño y presupuesto, por lo que la especificación de una puerta no se limita a la elección de un modelo o una terminación. La frecuencia de uso, las dimensiones y composición de la hoja, el sistema de marco, los herrajes, el nivel de terminación y las condiciones de instalación forman parte de una misma definición técnica, y condicionan tanto el funcionamiento de la abertura como su integración dentro del proyecto arquitectónico.

Frente a esta diversidad, Tramar y Famossul trabajan en conjunto para atender estas situaciones. La experiencia local de Tramar, con 35 años de trayectoria, se combina con la capacidad de desarrollo y fabricación de Famossul, empresa brasileña con más de 50 años especializada en puertas y componentes.

Como resultado de esta experiencia, disponemos de una gama de líneas con distintos niveles de resolución, capaces de adaptarse a diferentes programas y exigencias: desde vivienda de interés social y residencial hasta oficinas, hoteles, hospitales y desarrollos corporativos.

Línea Famossul

Línea Smart responde a obras donde la optimización de recursos es una variable central, especialmente en puertas interiores de viviendas de interés social.
Línea Premium se caracteriza por su versatilidad y amplitud de aplicación, tanto en proyectos residenciales como corporativos.
Línea Premium Plus incorpora buñas y pantografiados como recursos de diseño sobre la hoja. Se ofrece en color blanco y concentra su diferenciación en el mecanizado y la composición formal del frente.
Línea Super Premium eleva el nivel de acabado respecto a Premium mediante una mayor carga de pintura, logrando una superficie más lisa, uniforme y de textura aterciopelada.
Línea Vanguard amplía las posibilidades de color y terminación, permitiendo integrar la puerta al lenguaje material del ambiente o darle una presencia más marcada dentro de la composición arquitectónica.
Línea Laqueatto, en sus tres versiones, representa el máximo nivel de terminación y personalización dentro de la gama Famossul. Sus acabados en laca y sus amplias posibilidades de desarrollo permiten crear modelos con identidad propia, capaces de integrarse al espacio con sofisticación y carácter.

De la especificación a la ejecución

La amplitud de las líneas Famossul permite responder a distintos niveles de exigencia, desde soluciones funcionales y racionalizadas hasta puertas de alto nivel de terminación y personalización.
En Uruguay, Tramar complementa esta capacidad con asesoramiento, suministro y seguimiento durante la obra, coordinando las entregas y acompañando el proceso de colocación para favorecer una correcta ejecución.

Datos de contacto:
Blandengues 1600 Tel: 2200 2432 Cel: 095682986
Camino Maldonado 6869 Tel: 2513 0185 Cel: 095 017 245
Redes: Tramar_herrajes

Escenificar la modernidad: Art Déco y Cine | Parte 2

Escenificar la modernidad: Art Déco y Cine | Parte 2

El cine fue uno de los escenarios privilegiados donde el Art Déco imaginó la modernidad. A propósito del ciclo que Cinemateca dedica a este movimiento en el marco de la Semana de la Arquitectura organizada por SAU, esta serie de tres entregas recorre algunas de sus manifestaciones en el cine, con especial atención a las escenografías: espacios geométricos, arquitecturas fantásticas, interiores sofisticados y ciudades futuristas que convirtieron la pantalla en un verdadero laboratorio visual de la modernidad.

ESCENIFICAR LA MODERNIDAD: ART DÉCO Y CINE (parte 2)

El cine como difusión de una imagen de modernidad

Las películas producidas en Hollywood contribuyeron a construir y difundir una determinada imagen de la vida moderna, asociada a las grandes ciudades, los rascacielos, los automóviles, los hoteles, los clubes nocturnos, los transatlánticos y los nuevos espacios comerciales. Muchos de estos escenarios incorporaron recursos próximos al Art Déco, convirtiendo la pantalla en un medio privilegiado para representar y difundir los valores, aspiraciones y formas de vida asociados a la modernidad urbana.


2 – King Kong (1933)

Esta afinidad se manifestó en la incorporación de recursos formales propios del Art Déco (geometría, simetría, estilización, repetición y monumentalidad) asociados a un imaginario más amplio de velocidad, tecnología y progreso. La capacidad de difusión internacional del cine permitió, además, multiplicar estos códigos estéticos ante públicos muy diversos. La propia arquitectura de las salas cinematográficas participó de este proceso mediante fachadas monumentales, marquesinas luminosas, iluminación eléctrica, tipografías geométricas e interiores elaborados. El Art Déco comenzaba así a trascender la decoración para integrarse en una experiencia en la que arquitectura, diseño, tecnología, espectáculo e imagen construían conjuntamente una nueva idea de modernidad.

Del imaginario futurista al lenguaje cinematográfico

Metropolis (1927), de Fritz Lang, no constituye un ejemplo de Art Déco en sentido estricto, pero resulta fundamental como antecedente del imaginario cinematográfico de la metrópolis moderna que, pocos años después, sería asociado también con el lenguaje déco. Su arquitectura imaginaria combina expresionismo, futurismo y referencias de la arquitectura contemporánea con recursos que posteriormente se asociarían al estilo: monumentalidad, geometría, verticalidad y fascinación por las máquinas, junto con una ciudad moderna concebida simultáneamente como utopía y distopía. La Nueva Torre de Babel, diseñada por el equipo de escenografía de la película, muestra cómo el cine reelaboraba las búsquedas de la arquitectura contemporánea para construir un imaginario urbano tecnológico y monumental. Su relación con la arquitectura expresionista y con los proyectos de rascacielos desarrollados en Alemania durante los años veinte permite situar a Metropolis en el contexto de las transformaciones de la arquitectura moderna. 


2.a – Calle comercial principal en Metrópolis de Fritz Lang (UFA, 1927).

Por ser una de las películas seleccionadas por Cinemateca para el ciclo Cine y Art Déco resulta interesante transcribir una parte de la reseña: “Las fachadas verticales, las líneas paralelas limpias y las simetrías opresivas son el sello distintivo del estilo. Los despachos de la élite (como el del magnate Jon Fredersen) muestran un patrón meticuloso en suelos y paredes, combinando el gigantismo arquitectónico con lámparas y accesorios geométricos de la época. María, el robot de la película, es quizás una de las esculturas de corte Art Déco más memorables de la historia: formas aerodinámicas, acabados metálicos y contornos estilizados que ensalzan la tecnología de producción masiva.” (https://cinemateca.org.uy/ciclos/884)

A fines de los años veinte, cuando el Art Déco alcanzaba plena expansión, estas referencias comenzaron a incorporarse de manera más directa a las escenografías. The Magnificent Flirt (1928) introduce una estética moderna vinculada con la sofisticación, mientras Our Dancing Daughters (1928), con interiores diseñados por Cedric Gibbons, relaciona el estilo con la juventud, el ocio y las nuevas formas de sociabilidad urbana. En Gentlemen Prefer Blondes (1928), el Art Déco se asocia además con el lujo, la moda, el consumo y la vida urbana. Estas películas muestran cómo determinados recursos visuales asociados al Art Déco podían integrarse en la representación cinematográfica de diferentes aspectos de la vida moderna: la sofisticación, la juventud, el ocio, la moda, el consumo y la sociabilidad urbana.


2.b – The Magnificent Flirt (1928)                                 2.c – Our Dancing Daughters (1928)

En The Wonder of Women (1929), esta incorporación se vuelve más sistemática. Escaleras, barandas, lámparas, puertas, columnas y mobiliario articulan líneas rectas, diagonales y curvas en una composición unitaria. La escenografía puede condensar, en un mismo ambiente, elementos que en la arquitectura construida responden a distintas escalas y funciones. El Art Déco comienza de este modo a funcionar como un lenguaje visual cinematográfico, diseñado para producir una imagen coherente.

      
2.d – Gentlemen Prefer Blondes (1928).     2.e – The Wonder of Women (1929)

En The Kiss (1929), dirigida por Jacques Feyder, los interiores diseñados por Cedric Gibbons profundizan esta tendencia. Geometría, simetría, superficies brillantes, espejos, luminarias y mobiliario depurado construyen un universo de lujo y modernidad. Los espacios privados de la protagonista funcionan como extensiones de su identidad, integrando cuerpo, vestuario, mobiliario y arquitectura en una misma construcción visual. El Art Déco funciona como un recurso para representar el cosmopolitismo, la sofisticación y nuevas formas de vida.


2.f – Our Modern Maidens (1929)

Esta relación entre estilo y transformación social se hace todavía más evidente en Our Modern Maidens (1929). Aquí el Art Déco deja de limitarse al espacio interior y se integra con vestuario, fiestas, objetos y comportamientos, convirtiéndose en expresión visual de la mujer moderna y de las nuevas formas de sociabilidad.

De la vida moderna al futuro

Con Just Imagine (1930), dirigida por David Butler, el Art Déco deja de asociarse exclusivamente con la representación del presente para proyectarse hacia el futuro. La película imagina un Nueva York de 1980 mediante una enorme maqueta que reúne rascacielos, puentes, vías elevadas, calles peatonales, vehículos aéreos y grandes estructuras de comunicación. Verticalidad, geometría, iluminación artificial y tecnología configuran un paisaje urbano en el que confluyen recursos del Art Déco, imaginarios futuristas y referencias a propuestas urbanísticas desarrolladas por Harvey Wiley Corbett, Hugh Ferriss y Raymond Mathewson Hood.

En contraste con Metropolis, donde la ciudad futura adquiere una dimensión monumental, industrial y distópica, Just Imagine presenta la modernidad desde una perspectiva más vinculada al optimismo tecnológico y a la transformación de la ciudad estadounidense. El futuro no aparece solamente como una ciudad imaginaria, sino como una prolongación de las formas arquitectónicas y urbanas que en ese momento pertenecían al presente.

Esta relación ha sido analizada por Lucía Alonso en su artículo “Nueva York entre el pasado y el futuro”, publicado en el número 6 de la revista Teatro Marítimo (diciembre de 2017), donde señala las numerosas analogías entre la maqueta cinematográfica y las corrientes de pensamiento urbano de la época.


2.g – Just Imagine (1930).                         2.h – Futurama, Norman Bel Geddes (1939)

Futurama, la célebre instalación diseñada por Norman Bel Geddes para el pabellón de General Motors en la Feria Mundial de Nueva York de 1939, permite observar una transformación de este imaginario. Si Just Imagine conserva una combinación de referencias déco, futuristas y arquitectónicas propias del período de entreguerras, Futurama desplaza progresivamente el énfasis hacia el diseño industrial, el streamline y una concepción más racionalizada y dinámica de la ciudad. El interés se concentra ahora en la movilidad, las infraestructuras y la capacidad de la tecnología para reorganizar el territorio urbano. Ambas propuestas comparten, sin embargo, una preocupación característica de la época: imaginar cómo los avances tecnológicos podían transformar la ciudad y anticipar sus formas futuras.


2.i –The Divorcee (1930)                     2.j – Platinum Blonde (1931)

En The Divorcee (1930), el proceso adopta otra dirección. Los interiores diseñados por Cedric Gibbons trasladan la modernidad al ámbito doméstico mediante superficies lisas y brillantes, mobiliario estilizado y composiciones geométricas. El espacio moderno acompaña aquí la transformación de las costumbres y la representación de una mujer independiente. Platinum Blonde (1931) amplía esta presencia hacia los interiores cotidianos y la cultura visual de masas, mostrando cómo sus recursos visuales podían trasladarse también a espacios domésticos y cotidianos dentro de la representación cinematográfica.


2.k – Grand Hotel, 1932

En Grand Hotel (1932), película que también integró la selección realizada por Cinemateca para el ciclo Cine y Art Déco, la escenografía de Cedric Gibbons lleva esta evolución hacia los grandes espacios colectivos. El vestíbulo, con sus superficies brillantes, formas circulares, puertas giratorias y diferentes niveles, representa lujo y cosmopolitismo, pero además organiza el movimiento de los personajes y permite articular las distintas historias. La arquitectura deja así de ser un fondo para adquirir una función narrativa.

La reseña de Cinemateca caracteriza el decorado de Grand Hotel como uno de los ejemplos culminantes del “Hollywood Déco” y destaca especialmente el vestíbulo circular, el suelo ajedrezado, las superficies cromadas, los espejos y las lámparas como recursos destinados a transmitir sofisticación, dinero y modernidad. (https://cinemateca.org.uy/ciclos/884)

La ciudad, el poder y la inquietud

En King Kong (1933), determinados recursos asociados al Art Déco alcanzan la escala monumental de la metrópolis. La verticalidad del paisaje urbano de Nueva York, simbólicamente representada por el Empire State Building, recientemente inaugurado, convierte al rascacielos en símbolo del desarrollo tecnológico y de la capacidad de transformación de la ciudad. La ascensión de Kong transforma al edificio en escenario del enfrentamiento entre naturaleza y modernidad, asociando el Art Déco no solamente con el lujo, sino también con la monumentalidad y el poder de la ciudad vertical.


2.l – The black cat (1934)

En The Black Cat (1934), dirigida por Edgar G. Ulmer, ese mismo lenguaje adquiere un significado opuesto. La propia Cinemateca, al reseñar esta tercera película seleccionada para el ciclo Cine y Art Déco, señala la influencia conjunta de la Bauhaus y el Art Déco en una ambientación caracterizada por escaleras en espiral, bóvedas, superficies geométricas y espacios deliberadamente asépticos. La modernidad deja así de representar únicamente progreso y sofisticación para expresar frialdad, mecanización y amenaza. La referencia arquitectónica resulta explícita en la caracterización de la mansión del villano Hjalmar Poelzig, cuyo nombre homenajea al arquitecto expresionista Hans Poelzig: “En lugar de un castillo húmedo, medieval y lleno de telarañas, la mansión del villano Hjalmar Poelzig […] está construida sobre las ruinas de una fortaleza militar con un diseño vanguardista y aséptico”. (https://cinemateca.org.uy/ciclos/884)

La asociación al nombre Poelzig introduce una referencia arquitectónica dentro de una escenografía que combina distintas vanguardias y lenguajes modernos.

El Art Déco demuestra así su capacidad para invertir sus significados y convertirse en un lenguaje de inquietud y deshumanización. Cinemateca considera la película “una de las culminaciones del cine de terror de la Universal de los años treinta” y destaca sus “líneas duras y angulares”, los bloques de vidrio que filtran la luz en patrones geométricos y las escaleras flotantes y curvilíneas, elementos que contribuyen a construir un universo de “minimalismo frío”. Los laboratorios, las habitaciones y hasta los altares satánicos adoptan una geometría rigurosa que refuerza la asociación entre modernidad, racionalidad y amenaza. (https://cinemateca.org.uy/ciclos/884)


2.m – Things to Come (1936)

Finalmente, Things to Come (1936), basada en H. G. Wells y dirigida por William Cameron Menzies, proyecta esta evolución hacia una síntesis entre arquitectura, tecnología y futuro. La ciudad de Everytown combina grandes volúmenes geométricos, superficies lisas, estructuras escalonadas, simetrías y elementos metálicos con referencias al futurismo, el racionalismo y el diseño industrial. Las formas modernas ya no representan solamente el presente ni un futuro tecnológico: se convierten en instrumentos para imaginar una transformación integral de la sociedad.

Una evolución del lenguaje visual

El recorrido permite observar, más que una evolución lineal, una progresiva ampliación de las funciones que los recursos asociados al Art Déco podían desempeñar dentro del lenguaje cinematográfico.

En The Magnificent Flirt, Our Dancing Daughters y Gentlemen Prefer Blondes (1928), el Art Déco aparece vinculado principalmente con la moda, la juventud, el lujo, el ocio y la vida urbana. En The Wonder of Women, The Kiss y Our Modern Maidens (1929), se convierte en un lenguaje espacial más integrado, capaz de relacionar arquitectura, decoración, vestuario y personajes. 

Con Just Imagine y The Divorcee (1930), el lenguaje se proyecta simultáneamente hacia el futuro y hacia las transformaciones de la vida cotidiana; Platinum Blonde (1931) y Grand Hotel (1932) amplían su presencia a los espacios domésticos y colectivos, incorporando además una dimensión narrativa.

En King Kong (1933), el lenguaje se desplaza hacia la escala monumental de la metrópolis; en The Black Cat (1934), la geometría moderna puede expresar amenaza y deshumanización; y en Things to Come (1936), las formas modernas alcanzan una dimensión utópica y futurista.

Más que una simple reproducción del estilo, este recorrido permite entender el cine como un espacio de apropiación y transformación del Art Déco. Sus recursos podían funcionar como signos de moda y de vida moderna, pero también como lenguaje espacial, arquitectónico, tecnológico y simbólico capaz de representar el lujo y el consumo, la emancipación femenina, la ciudad vertical, el progreso tecnológico, el futuro, la inquietud y la utopía.

Su particular eficacia cinematográfica residió en la posibilidad de reunir arquitectura, diseño, moda, espectáculo y tecnología dentro de una misma puesta en escena, transformando esos elementos en signos visibles de la experiencia moderna y difundiendo masivamente una determinada imagen de la modernidad.

Texto escrito por: Arq. Daniel de León

Próximos cursos de formación profesional en SAU

Próximos cursos de formación profesional en SAU

La Sociedad de Arquitectos del Uruguay continúa ampliando su propuesta de formación con nuevos cursos orientados a incorporar herramientas y actualizar conocimientos para el ejercicio profesional.

En las próximas semanas se desarrollarán tres propuestas:

Tasación de Bienes Inmuebles Urbanos – 2.ª edición, a cargo del Arq. Jorge de Vita.
Una formación centrada en los fundamentos y procedimientos para la valuación de inmuebles urbanos, incluyendo aspectos jurídicos, normativos y económicos, así como herramientas para la caracterización urbana de inmuebles y la revisión de valores catastrales.
Comienzo: 15 de setiembre
Horarios: 18:30h a 21:30h 
Inscripciones

PATOLOGÍAS ESTRUCTURALES 2: Casos Comunes y Casos Patrimoniales, a cargo del Arq. Ramiro Chaer.
Una propuesta práctica e interactiva para desarrollar criterios de observación, diagnóstico e intervención frente a patologías estructurales, tanto en construcciones comunes como en bienes de valor patrimonial. No es requisito haber realizado la primera edición del curso. 
Comienzo: 22 de setiembre
Horarios: 19:00h a 22:00h 
Inscripciones

Gestión Integral de Proyectos Contra Incendios – 2.ª edición, con los arquitectos Enrique Batalla y Federico Román.
El curso aborda el proceso completo de gestión de proyectos contra incendios, desde el contacto inicial con el cliente hasta la certificación de las instalaciones, de acuerdo con la normativa vigente e incorporando ejercicios prácticos y herramientas para la gestión de trámites en el sistema APIA.
Comienzo: 26 de setiembre y 3 de octubre
Horarios: 9:00h a 17:00h 
Inscripciones

Las propuestas están dirigidas a arquitectos, arquitectas y otros profesionales, técnicos y estudiantes vinculados a cada área, y buscan aportar herramientas de aplicación directa a situaciones concretas del ejercicio profesional.
Consultá los programas completos, fechas e información de inscripción acá.

Club del Lago Golf & Tenis Resort: arquitectura integrada al paisaje

Club del Lago Golf & Tenis Resort: arquitectura integrada al paisaje

En Laguna del Sauce existe un entorno donde la arquitectura no se impone sobre el paisaje, sino que busca integrarse a él. El Club del Lago Golf & Tenis  Resort  se encuentra rodeado de amplias áreas verdes, vegetación consolidada y vistas abiertas hacia la laguna y el campo de golf, conformando un escenario en el que naturaleza, diseño y hospitalidad conviven en equilibrio.

El valor del lugar trasciende sus construcciones. Está presente en la escala de sus espacios, en el diálogo entre las edificaciones y la topografía, en sus recorridos exteriores y en la continuidad visual que conecta las habitaciones, los jardines, las instalaciones deportivas y el horizonte natural de Laguna del Sauce.

El hotel cuenta con 75 habitaciones de 55 metros cuadrados, todas con terraza y vistas hacia el parque, la laguna o el campo de golf. Esta configuración permite que el paisaje forme parte de la experiencia cotidiana del huésped y no sea simplemente un marco contemplativo. La luz natural, las visuales abiertas y el contacto con el exterior constituyen elementos centrales de la estadía.

Dentro de este entorno se encuentra La Augusta, campo de golf de 18 hoyos, par 73. Su trazado acompaña las características naturales del terreno y aporta una dimensión paisajística que va más allá de la práctica deportiva. Recorrerlo permite descubrir distintas perspectivas, desniveles, áreas arboladas y espacios abiertos que expresan la identidad del lugar.

Preservar este patrimonio implica comprender que el paisaje es un recurso ambiental, cultural y turístico. El compromiso con los principios de la norma ISO 14001 brinda un marco para avanzar en la mejora continua de la gestión ambiental, promoviendo el uso responsable del agua y la energía, la adecuada gestión de residuos, el cuidado de las áreas verdes y la prevención de impactos sobre el entorno.

Esta mirada también orienta las decisiones vinculadas con el mantenimiento y la mejora de la infraestructura. Cada intervención representa una oportunidad para incorporar soluciones eficientes y duraderas, procurando mantener el equilibrio entre las necesidades operativas, el desarrollo de nuevos servicios y la conservación de la identidad paisajística.

En este marco, el convenio entre la Sociedad de Arquitectos del Uruguay y el Club  del Lago Golf & Tenis Resort permite acercar a sus socios una propuesta especialmente vinculada con su sensibilidad profesional: conocer, recorrer y disfrutar un espacio en el que arquitectura, territorio y naturaleza mantienen una relación permanente.

Los integrantes de la Sociedad de Arquitectos acceden a beneficios especiales para alojarse en el hotel y disfrutar de sus servicios. La propuesta incluye habitaciones amplias con terraza, piscinas exterior e interior climatizada, spa, gimnasio, gastronomía y una destacada infraestructura deportiva, integrada por diez canchas de tenis de polvo de ladrillo y dos canchas de pádel.

Además, mediante la vinculación del hotel con el Club del Lago, los huéspedes acceden a condiciones preferenciales de green fee en el campo de golf La Augusta, incorporando a su estadía una experiencia deportiva estrechamente relacionada con el paisaje.

Este convenio constituye una invitación a descubrir el Club Hotel del Lago Golf & Art Resort desde una perspectiva diferente: no solamente como un lugar de descanso, sino como un ámbito para observar y experimentar la integración entre arquitectura y naturaleza.

Para la Sociedad de Arquitectos, representa también la posibilidad de acercar a sus socios un destino próximo, con beneficios específicos y múltiples alternativas para estadías de descanso, encuentros profesionales o escapadas en familia. Un entorno donde el paisaje es protagonista y su cuidado forma parte de una responsabilidad compartida.

La Comisión de Equidad y Género de SAU realizó una sesión abierta

La Comisión de Equidad y Género de SAU realizó una sesión abierta

El pasado lunes 14 de setiembre una veintena de colegas se dieron cita en la sede de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU) y de manera virtual para participar de la sesión abierta de la Comisión de Equidad y Género. El encuentro fue un espacio de intercambio y reflexión ante la reciente situación de violencia que motivó una amplia movilización y sensibilización en el ámbito universitario. A partir de esta coyuntura, el intercambio enfocó las distintas formas de violencia, discriminación e inequidad presentes en los espacios de formación y en el ejercicio profesional de la arquitectura, así como las responsabilidades de las instituciones, los colectivos profesionales y la comunidad toda.

Principales temas tratados
  1. Formación, sensibilización y prevención
    Se señaló reiteradamente la necesidad de generar instancias de formación que permitan reconocer situaciones de violencia o discriminación en sus distintos niveles, actuar preventivamente e identificar herramientas y formas adecuadas de respuesta. Se propusieron talleres de sensibilización abiertos y horizontales, destinados a estudiantes, docentes, egresadas/os y profesionales, así como acciones de formación continua vinculadas a situaciones concretas del ejercicio profesional. Se destacó la conveniencia de incorporar formatos creativos que puedan incluir arte, teatro u otras herramientas para involucrar a públicos más amplios.
  2. Responsabilidad institucional y políticas sostenidas
    Se planteó la necesidad de dar importancia a situaciones cotidianas de violencia o desigualdad y de mejorar la capacidad y velocidad de respuesta institucional, evitando minimizar o naturalizarlas.
    La coyuntura actual fue entendida como una oportunidad para transformar un problema visibilizado públicamente en políticas institucionales sostenidas, con herramientas, protocolos, seguimiento y evaluación. Se destacó especialmente la importancia de que las acciones no queden limitadas a respuestas puntuales ante situaciones críticas.
  1. Visibilización de inequidades y trayectorias
    Se propuso fortalecer la producción y comunicación de datos sobre las desigualdades que atraviesan el ejercicio profesional, incluyendo diferencias en trayectorias laborales, reconocimiento y acceso a prestaciones. Junto con visibilizar las contribuciones y prácticas profesionales de las arquitectas, especialmente aquellas menos reconocidas por los cánones tradicionales en la arquitectura. Se planteó la importancia de hacer visibles también las dificultades, obstáculos e inequidades que atraviesan esas trayectorias. 
  2. Articulación y referencias externas
    Se destacó la necesidad de ampliar la participación, generar comunidad y articular con otros colectivos e instituciones. También se propuso aprovechar antecedentes y documentos internacionales de organizaciones de arquitectura (FPAA y UIA) vinculados a género, diversidad, equidad e inclusión, incorporando una perspectiva interseccional que contemple otras situaciones de vulnerabilidad.

Conclusiones

Como resultado del encuentro se acordó elaborar una relatoría para compartir con la comunidad SAU y elevar las propuestas a su Comisión Directiva. Entre las posibles líneas de acción quedaron planteadas:

  • organizar instancia de formación y sensibilización, con formatos amigables a distintos públicos;
  • sistematizar y comunicar datos sobre desigualdades en el ejercicio;
  • visibilizar tanto trayectorias profesionales como dificultades e inequidades;
  • recurrir a herramientas y antecedentes nacionales e internacionales (FPAA y UIA);

Para ello, se plantea abrir espacio de participación transversal a integrantes de SAU, otros colectivos y personas interesadas. El desafío central identificado fue transformar la sensibilización generada por la coyuntura en acciones institucionales concretas, sostenidas y capaces de producir cambios.

SAU acompañó la entrega de títulos a nuevos profesionales de arquitectura

SAU acompañó la entrega de títulos a nuevos profesionales de arquitectura

El lunes 14 de setiembre se llevó a cabo en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU) de la Universidad de la República la ceremonia de entrega de títulos a una nueva generación de profesionales de la arquitectura.

Representantes de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU) estuvieron presentes acompañando este momento significativo para quienes culminan su formación y comienzan una nueva etapa de su trayectoria profesional.

La entrega de títulos representa no solo el cierre de un proceso académico, sino también la incorporación de nuevos profesionales a una disciplina que tiene un papel fundamental en la construcción del hábitat. La arquitectura da forma a los espacios en los que vivimos, trabajamos, aprendemos, nos encontramos y desarrollamos nuestra vida cotidiana.

Construir espacios para ser habitados implica atender a las necesidades de las personas, pero también considerar el territorio, el entorno, la accesibilidad, la calidad espacial y las formas en que esos lugares pueden favorecer el encuentro y la vida en comunidad. Desde una vivienda hasta un espacio público, una escuela, un lugar de trabajo o un edificio cultural, las decisiones arquitectónicas tienen un impacto concreto en nuestra manera de habitar.

En este sentido, la incorporación de nuevas generaciones resulta fundamental para una disciplina en permanente transformación. Los nuevos profesionales llegan con conocimientos, preguntas y miradas que contribuyen a pensar los desafíos actuales del territorio y a imaginar nuevas formas de construir y habitar nuestros espacios.

Desde SAU felicitamos a todas y todos los nuevos profesionales por este logro y les damos la bienvenida a una comunidad comprometida con la arquitectura y con la construcción de espacios de calidad para ser habitados.

Que este nuevo comienzo sea una oportunidad para seguir aprendiendo, creando y aportando, desde la profesión, a la construcción de un hábitat que responda a las necesidades de las personas y de la sociedad.