Los y las participantes compartieron criterios, procesos y reflexiones en una instancia que puso en diálogo la arquitectura contemporánea con el público.
Con una sala colmada en la Fundación BROU, se realizó el conversatorio de cierre de la exposición del Concurso de Obra Realizada (COR) 2025, instancia que reunió a integrantes del Jurado y a representantes de las obras distinguidas con primeros premios en las distintas categorías.
Comenzó haciendo uso de la palabra el presidente de la SAU, Arq. Alberto Leira, quien destacó que con esta actividad se está culminando un ciclo de la que fue la primera Semana de la Arquitectura del Uruguay, detalló que ya se está trabajando en una segunda edición y agradeció al jurado, los asesores, los participantes y a la fundación BROU por el espacio. El presidente del Banco República, Cr. Álvaro García, dio la bienvenida destacando que “para el banco es un orgullo poder abrir sus espacios a actividades que generen valor”, reafirmando el compromiso de la institución con este tipo de iniciativas culturales. Señaló además la refuncionalización del espacio y del Museo del Gaucho y la Moneda como parte de un “museo vivo” que dialoga con la ciudad.
La moderación estuvo a cargo de la Arq. Eleonora Navatta, quien valoró la calidad de la muestra y su aporte a la conversación pública: hacía tiempo —señaló— que no veía una exposición de arquitectura con tal calidad, subrayando la importancia de poner en valor la producción contemporánea, “porque es el patrimonio del futuro”. También destacó el marco que ofrece la sede de la Fundación BROU para hablar de arquitectura y la necesidad de que esta discusión trascienda el ámbito disciplinar y alcance a la ciudadanía.
La mirada del Jurado
El Jurado, integrado por las arquitectas y arquitectos Fernanda Ríos, Mariana Cecilio, Pablo Frontini y Gustavo Scheps, enfatizó el valor cultural de la muestra y su relevancia como documento para el futuro. Señalaron que presentar la totalidad de las obras postuladas —más allá del fallo— contribuye a restituir a la arquitectura el lugar que le corresponde como disciplina que configura la matriz física donde se desarrolla la vida social.
Entre los criterios considerados, mencionaron el cumplimiento del objetivo de cada obra, su aporte al entorno y a las preexistencias, y la capacidad de ofrecer algo nuevo, “empujando un poquito hacia adelante” la producción arquitectónica. Asimismo, reflexionaron sobre las categorías como un “mal necesario”: ordenan y permiten analizar, aunque también pueden forzar encasillamientos que vale la pena repensar. A diferencia de los concursos de proyectos, destacaron que el COR permite ver las obras habitadas, observar cómo son apropiadas por sus usuarios y escuchar cómo hablan de ellas quienes las viven.
Las obras premiadas
Equipamiento e Infraestructura
Estadio 8 de Junio
Alanis / Antía / Busquets / Carcavallo / Kelbauskas / Lanfranconi / Rissi / Secco
El arquitecto Rafael Alanis compartió el proceso de intervención sobre un edificio que originalmente se presentaba cerrado hacia el exterior. El proyecto buscó vincularlo con el espacio público, concentrando operaciones en las bandas laterales, preservando la iluminación y definiendo un nuevo hall de acceso. Lo describió como un proyecto con dimensión política, que invita a pasar y “cuenta lo que pasa adentro”, atravesando además un proceso constructivo complejo.
Intervención en Arquitectura Existente – Gran Escala
Refuncionalización del Museo del Gaucho y la Moneda – Oficina Ático
El equipo relató que el primer desafío fue reconocer la inmensidad del edificio, originalmente concebido para oficinas. La intervención buscó generar un recorrido claro en la planta y establecer una convivencia respetuosa entre lo existente y lo nuevo. El uso de materiales subordinados al espacio y la incorporación de recursos como el negro, que ya estaba presente, a escala humana ayudaron a ordenar y dar contrapunto a la verticalidad. También relataron cómo definieron la exposición de las piezas del museo sin que se perdieran en la gran escala del conjunto.
Intervención en Arquitectura Existente – Pequeña Escala
Hotel de Viña – Alejandra Bruzzone
El proyecto partió de la adaptación de una bodega turística a nuevos usos, bajo una premisa ética de no seguir construyendo sino repensar lo existente: “la más sostenible es la arquitectura que ya existe”. Las antiguas piletas donde se fabricaba el vino se transformaron en habitaciones, conservando su carácter exterior y potenciando en el interior la simpleza y la textura original.
Arquitectura Mínima
Jungla
Adamo–Faiden
Presentada por el Arq. Agustín Fiorito como un espacio de exploración dentro del estudio, esta obra —una barra de tragos y café— trabajó con recursos mínimos para generar máximo impacto. La barra, con forma de “Y” asimétrica, unifica visualmente el espacio. El uso de materiales simples y de escaso espesor fueron parte de esta intervención que pensaron como un laboratorio que aporta aire fresco y experimentación al ejercicio profesional.
Intervención en Espacio Público y Paisaje
Late Ciudad Vieja – Intendencia de Montevideo
El equipo explicó que la intervención en las calles Colón, Rincón y Reconquista se enmarcó en el inicio de la revisión del Plan Ciudad Vieja. Concebido como proyecto colectivo y no autoral, buscó sumar una capa más a un proceso histórico de construcción urbana. La semipeatonalización, el trabajo con vecinos, comerciantes y no residentes, y la puesta en valor de preexistencias fueron parte de un proceso participativo que transformó áreas subutilizadas, como el entorno del Parque de la Reconquista.
Vivienda Colectiva
ALMA DUC – Hauser / OAB
Germán Hauser presentó un proyecto gestado a lo largo de casi diez años, desarrollado en alianza con otros estudios y atravesado por una fuerte reflexión urbana. El equipo se encontró con un sitio que los seducía por su ubicación estratégica, cerca de la Plaza Independencia, y asumió el desafío de completar el “telón de fondo” de la plaza dialogando con la ascendencia de Ciudadela y el entorno inmediato. El edificio, de usos mixtos —viviendas, oficinas y un bar—, buscó equilibrar lo que el estudio entendía positivo para la ciudad con las expectativas del cliente, que se mostró receptivo a una propuesta que priorizara integración y calidad. Moderno pero discreto, el proyecto procuró integrarse al tejido existente, aportando continuidad y densidad urbana en un punto clave del centro montevideano.
Vivienda Individual
Vivienda de Arquitectura Rifa – Oficina Ático
Concebida en etapa estudiantil, la propuesta planteó dos casas equivalentes pero no iguales, explorando sistemas constructivos con piezas estándar y trasladando materiales de otros ámbitos al espacio doméstico. El diseño cuidó la convivencia entre los futuros ganadores de la rifa y buscó vincularse con el tejido barrial, combinando patios de distinto carácter y el uso de la madera para aportar calidez.
El conversatorio reafirmó el valor del COR como instancia de difusión, crítica y documentación de la arquitectura uruguaya contemporánea, consolidando este espacio como un punto de encuentro entre la disciplina, sus protagonistas y la sociedad.