Inaugurada el 19 de diciembre de 2025, bajo la firma del Arq. Ing Carlos Saldaña integrante del equipo de la División construcciones de la IDR, la terminal no solo destaca por su alto rendimiento operativo, sino por una propuesta arquitectónica de vanguardia que prioriza la accesibilidad universal, el diseño contemporáneo y la integración de espacios verdes públicos.
En cuanto al flujo operativo la terminal de Rivera recibe 4000 pasajeros diarios (estimado según registros de toques de andén), usuarios totales diarios alcanzan las 5.000 personas, el volumen mensual es aproximadamente 150.000 usuarios, alcanzando un impacto anual de 1.800.000 usuarios al año.
El complejo destaca por un diseño geométrico y limpio que combina materiales vistos con soluciones de paisajismo urbano, predomina el uso del hormigón visto texturizado en los elementos estructurales y de contención, complementado por fachadas de ladrillo visto en los volúmenes superiores y estructuras metálicas de carácter industrial que cubren las zonas de andenes a modo de alero.
El proyecto aprovecha los desniveles para crear cubiertas ajardinadas y taludes verdes integrados. La vegetación de árboles de porte esbelto y arbustos de diseño ornamental suaviza las líneas de concreto, aportando confort térmico y calidad ambiental, cuenta con amplias explanadas peatonales pavimentadas, escalinatas que funcionan a su vez como áreas de descanso o anfiteatros al aire libre con bancos y mesas integradas, y un sistema de iluminación pública mediante esbeltas columnas de proyectores LED enfocados hacia los espacios comunes así como tiras de led escondidas en la propia estructura generando una iluminación Dot Free.
La Terminal de Ómnibus de Rivera trasciende la infraestructura de transporte convencional. Su diseño la convierte en un hito arquitectónico para la frontera, un espacio público disfrutable para el ciudadano y un modelo de accesibilidad que eleva el estándar del desarrollo urbano en la región norte.
Carolina Gil Salaberry