Arquitecturas que quieran ser patrimonio

Arquitecturas que quieran ser patrimonio

Memorias, realidades y paradigmas emergentes, notas para la comprensión de un debate incipiente y necesario sobre la contemporaneidad de Montevideo y las ciudades

Dra. en Urbanismo Adriana Goñi Mazzitelli[1]

Aportes sobre Mesa Temática 4 Hacia el Congreso SAU 2023

Este 2022 pos pandemia nos tiene a todas y a todos pensando en cuan rápidamente el mundo puede volver a su frenético ritmo, a sus infinitas horas de trabajo, a la precariedad de las vidas en la ciudad. Aún no se ha terminado el año y la extraña sensación de que el mundo prueba a girar sobre el mismo eje se siente forzada, porque el mundo, un cierto tipo de mundo, se rompió, o está más roto. Los engranajes se detuvieron, por un lado, la resistencia de algunas personas, más o menos conscientes de no querer volver a la normalidad anterior, por otro los que cayeron del sistema pero que nadie quiere ver o reconocer. La falla es inexorable, la ciudad estuvo “desnuda” nos advierte Marcelo Ferraz en su introducción al debate. Las grandes inversiones urbanas de las megalópolis, en infraestructuras colosales para automóviles, en torres con apartamentos mínimos de pura especulación inmobiliaria, resultaron inútiles durante la Pandemia. En un momento en que lo que se necesitaba eran espacios que privilegiaran a las personas, a la vida de cercanía, se comprendió lo lejos que estábamos de lo que en definitiva constituyó originalmente la idea de la ciudad. Desde una Sao Paulo atomizada por la pobreza y la intolerancia, este arquitecto brasilero con una larga trayectoria en estudios patrimoniales, nos advierte que es impostergable centrar el debate de la arquitectura y el urbanismo en el sentido de la ciudad que construimos. Luego de una experiencia de varios decenios en intervenciones urbanas, junto nada menos que Lina Bovardi, nos deja una reflexión en 5 puntos sobre el desafío de construir una ciudad para el encuentro.

1er punto, el concepto de valor. El valor debe estar indisolublemente unido al concepto de uso, y el concepto de uso nacer de la necesidad material pero también espiritual y estética. Es importante no construir ciudad nueva, por el contrario, la ciudad se puede re- inventar con proyectos de intervenciones, que es lo que hacemos los arquitectos.  Necesitamos reinventar programas de usos para resignificar espacios que se sitúen en las necesidades del presente, reconociendo la memoria, pero construyendo el uso contemporáneo.

2do punto, reconocer que la arquitectura puede transformar nuestra forma de vivir, debemos practicarla con responsabilidad civil y social.

3er punto, la ciudad es el artefacto más importante creado por los humanos, puede causarnos comodidad o malestar, sufrimiento o placer, pero sobre todo es un lugar en el que nos relacionamos, es por eso que debemos decidir si lo queremos hacer con violencia o con tolerancia, con segregación o con arquitecturas inclusivas, en cuanto escenario de la vida debemos decidir si ser gentiles u hostiles. Las ciudades de América Latina, de África, de una buena parte del primer mundo no tienen lo mínimo necesario, pero si tienen muros que separan ricos y pobres en favelas en quebradas, en áreas de riesgo, en depósitos de basura, las ciudades libres como fueron soñadas, prácticamente no existen en nuestro continente.

4to punto, los arquitectos no podemos ser pesimistas, debemos poner nuestra responsabilidad y empeño porque nuestras acciones afectan las vidas de muchos otros. Los proyectos de arquitectura en todas las escalas, incluso algunas pequeñas, pueden irradiar beneficios para la ciudad. Pero también puede ser invasivos en la vida de las personas, debemos buscar un respeto al pasado a la historia a la simbología, a los mitos, a las dimensiones culturales de la ciudad.

5to punto, la reinvención del patrimonio, puede hacerse solo como proyectos de acuerdos colectivos, entre el pasado y el presente, en el presente actuamos con nuestra memoria y con nuestros sueños de futuro. Debemos hablar de una arquitectura simbólica, no solo de los aspectos físicos que la configuran, sino de lo intangible que nos mueve y nos configura.

Con estas preguntas Marcelo Ferraz abre el debate y provoca a responder a los arquitectos a través de los proyectos, pero considerando cuestiones éticas, es decir colocando la intervención y el proyecto al centro, pero no fuera de su contexto y compromiso con el mundo en el que se encuentra. Fernanda Goyos y William Rey inician con las preguntas a los participantes, en primer lugar, plantean que Estamos en un mundo sin fronteras, el urbanismo, los capitales, las arquitecturas lo saben. Pero al mismo tiempo tenemos la necesidad de pensarnos en los límites que nos marca el Antropoceno, cuáles deben ser entonces las escalas de la intervención, ¿lo local? lo global?  Marcos Castaings señala que en la práctica profesional los planos globales siempre se cruzan con las dinámicas locales, pero a eso además agrega que a veces es difícil colocarse en estos desafíos contemporáneo porque se necesita una nueva figura profesional, no es la misma que hace cincuenta años, pero a la disciplina aún le cuesta mucho incorporar las dimensiones intangibles y los nuevos desafíos ambientales. En relación a esta dificultad Lucia Fernández agrega que sería importante hacernos antes que nada las preguntas sobre los desafíos globales, a través de enunciar preguntas, porque buscar respuestas nos lleva al espacio de lo concebido como sugiere Lefebvre, que es un lugar en el que los arquitectos pensamos desde la planificación y nos sentimos cómodos. Pero si adoptamos una mirada desde las preguntas paro primero identificar cuales son los problemas, como sugiere la filosofía, podemos construir visiones conjuntas. El debate antropoceno, capitaloceno nos desafía a un mundo en el que se agotan las materias primas, esto esta llevando por un lado a una explotación intensiva sobre las personas, somos las nuevas mercancías, pero también a visiones catastrofistas de una destrucción planetaria. Es demasiado complejo para pensarlo inmediatamente como respuestas. La consigna del congreso del año próximo es no dejar a nadie atrás, eso es un tema que como disciplina y profesionales debemos pensar, quiénes son esos nadies, quién es la gente que esta quedando atrás, es más responsable que nos tomemos el tiempo para hacernos esa pregunta. Las escalas que responden a soluciones para estos problemas son múltiples, globales y locales.

Pedro Livni agrega que como arquitecto de práctica entiende lo que planteo Marcelo Ferraz sobre el valor de uso. Lo conecta con incorporar todas estas preguntas y dimensiones globales y locales en el hacer, en la dimensión física y en la energía capitalizada, como relata Aldo Rossi en su biografía científica, que en ese sentido permite entender el valor de uso y su continuidad utilizando cierta economía de recursos apropiada. Laura Alemán nos coloca en el debate de la disciplina, por ese lado ve claramente como lo global y lo local esta jugando hoy en Montevideo en el hacer ciudad.  Cuando las respuestas son locales también son globales, porque los problemas trascienden lo local, y cuando son globales son el resultado de instalaciones en territorios específicos. En el seno de lo local esta anidado lo global. Esto sucede en Montevideo, sobre todo cuando hablamos de problemas ambientales, sociales, económicos, hay bastante similitudes en estos problemas con los que suceden en otras latitudes.

Pero no todo lo global es negativo, algunas cosas pueden ser positivas, desde Buenos Aires en la Muestra del Atlas of Commoning Adriana Goñi cuenta como se están buscando paradigmas emergentes desde las alternativas locales – que pretenden constituirse en una red global – de lograrlo pueden dar respuestas a problemas en las dos escalas. Por otro lado, volviendo a la cuestión de la gravedad de la situación en el Antropoceno, señala que ponerlo cercano al Capitalosceno no parece adecuado, son dos conceptos muy distintos, casi contrapuestos. Ya que el capitalosceno, separa la responsabilidad de todos los seres humanos, y muestra en realidad el fracaso de un determinado modelo económico propuesto, el capitalismo, que al querer extraer y concentrar riqueza sin límites esta poniendo en peligro el mundo. Si seguimos los conceptos de David Harvey por ejemplo de acumulación por desposesión, exonera a una parte de la humanidad, la que es desposeída, y señala a otra, la que acumula no obstante haya sufrimiento y pobreza. El lugar de la ciudad en esto es central, ya no es el lugar de la socialización, de innovación tecnológica, de protección, de formas de gobierno colectivo, sino que desde la industrialización hasta hoy ha sido escenario y motor de un modelo económico que tiene como consecuencia segregación y baja calidad de vida. En el último congreso de ISOCARP la delegación del gobierno de China, reconoció que luego de veinte años de carrera a la urbanización están cambiando idea, por los impactos ambientales y sociales devastadores que tienen las ciudades. Pero por otro lado los mismos que generan acumulación harán una negación y una oposición a reconocer esto, cuando en Nueva York se conocen los datos de que enteras zonas serán inundadas, en lugar de decir trasladar a las personas al interno, se propone de crear diques artificiales para detener el cambio climático y la furia de la naturaleza. Esto no es lo más coherente, pero hay grandes inversiones del capital en esas áreas, que hacen presión sobre la planificación pública para desconocer lo empírica y científicamente previsto. Marcelo Ferraz cierra esta primera reflexión señalando que podemos revertir esto, porque la pregunta central que es para quién? ¿Debemos planificar para los seres humanos, que no han cambiado, tienen las mismas necesidades, entonces tenemos que volver a pensar en la arquitectura no como una mercancía y un negocio, sino que tenemos que pensar para que hacemos casas, para vender? ¿O para que sean un abrigo? Hay que tener la conciencia de que estamos limitados por las transformaciones sociales y políticas la arquitectura no es libre, no decide sola. Pero la arquitectura y quiénes trabajan en temas urbanos pueden promover una reflexión colectiva, deberíamos preguntarnos como pensamos ahora las ciudades, como deberían ser sin causar una destrucción tan grande de la naturaleza, con medios más inteligentes y haciéndolas inclusivas.

William Rey coloca el segundo tema sobre la mesa, que es y que hacemos con el patrimonio, como podemos refuncionalizar, dar nuevos usos en la puesta en valor y en la puesta en consideración del patrimonio, pero también cuando salvamos un bien del pasado cual es el valor estético, simbólico del edificio, todo esto puede o no puede formar parte del nuevo uso social.  Marcos Castaings comenta que para él el valor de uso y el valor simbólico son centrales, muchos de los actores vinculados al patrimonio dejan a veces de lado que exista patrimonio nuevo, en la medida que la humanidad crece en número, el número del patrimonio precedente va a ser tan reducido que va a ser insignificante, entonces visto así, es fundamental la creación del patrimonio nuevo. Hay muchas visiones actuales que tienen una concepción un tanto infantil del patrimonio señala, incluso difundidos a nivel local, que consideran el patrimonio todo lo que tiene molduras y es querible, y se proclaman los paladines del patrimonio local, pero si esas personas hubieran existido hace un siglo, no tendríamos el Palacio Salvo, o el Palacio Lapido o el Edificio Centenario. Hay que ser cuidadoso en la disciplina de ver que debe conservarse realmente, que otros se deben mantener, pero tener la capacidad de reutilización y sobre todo estar atentos a cuáles son los elementos que se van a constituir en patrimonios futuros. Eso, sumado al patrimonio ambiental e intangible es una carencia, estamos enfocados a un patrimonio con la concepción de hace 50 años atrás de la defensa y el cuidado.

Lucia Fernández señala la clásica dicotomía entre el valor de uso en oposición al valor de cambio, allí la importancia de lo público, de lo instituido, central para defender el patrimonio. De frente al valor de cambio que mercantiliza, atrapa y coopta el valor del patrimonio por el capital, el valor de uso debe estar mediado y protegido por el Estado. Pero esto es muy difícil, necesitamos un aparato del estado que se ocupe específicamente de esto, de profesionales y de ciudadanos que puedan defenderlo de frente al valor de cambio. Y los arquitectos estamos atrapados en esto porque la mercantilización de los bienes es lo que nos paga muchas veces, o al menos es lo que los gobiernos esgrimen como argumentos para cometer algunas atrocidades, que dan puestos de trabajo que trae desarrollo, pero a costo de un valor de uso de bienes que vamos perdiendo en el camino. En la era del capitaloceno, como señalaba Adriana decimos de sí a cualquier cosa, sin poder considerar el valor de uso. Pedro Livni, dice que hay un tema que se soslaya que es el valor del proyecto en la capacidad transformadora, ya sea negativa como se comento, pero también positiva para determinar un nuevo uso. Se abren varias aristas desde la mirada que conserva y congela las cosas hasta el extremo que plantea la sustitución total, probablemente tiene que haber una mayor precisión en los instrumentos normativos. Actualmente hay un problema porque la dimensión de las capacidades de cómo se interviene es algo no decidido, se dejan las fachadas en pos de la densificación, por ejemplo. Ahí estamos hablando de una posibilidad del proyecto no discutida, se debe decidir en donde uno mantiene y donde no, porque sino la producción de ciudad es un Frankenstein incontrolable. La mirada concreta de lo que hacemos debe ser más certera. Pensar que la ciudad fracaso en términos aristotélicos en donde nos hacemos ciudadanos, como el lugar de la discusión y el debate, es bastante triste. Pero debemos preguntarnos por qué. En mi entender es porque los gobernantes no saben guiarla. En Montevideo se negocia lote a lote para definir lo que se puede hacer, más allá de lo normativo uno puede ir y negociar a través de la excepción. Montevideo hoy en día se construye a través de la excepción. Sin embargo, hay que pensar a otras dimensiones, a la manzana, a áreas en donde probablemente se pueda construir mejor una ciudad, en términos morfológicos, en términos ambientales, y también en términos patrimoniales. En la Bienal de Valparaíso armamos una radio gigante que se movía por los lugares patrimoniales e invitaba a los ciudadanos y a todos a discutir sobre que era el patrimonio. Vuelvo a lo de Marcelo Ferraz, ubicar el proyecto como instrumento de transformación es fundamental. Laura Alemán vuelve al tema de la arquitectura en el centro del dilema valor de uso y valor de cambio según la matriz marxista. Pero también Alvar Aalto cuenta de la función psicológica de la arquitectura, que incluye una dimensión de bienestar, lo que a uno lo puede hacer feliz, puede ser un vitral, la luz de un balcón o una moldura, para pelear un poco a Marcos. Esto lo plantearon varios arquitectos modernos sensibles, pero luego fueron anulados por lo funcional. El patrimonio es un concepto no es un edificio, es un concepto en torno a valores o bienes que consideramos valiosos para la sociedad, pero lo que construimos hoy no sabemos si serán patrimonio en el futuro. Es un consenso sobre determinados bienes en un momento determinado y mirando para atrás a la historia de ese bien. Plantear que hoy podemos construir patrimonio es un error conceptual. En este sentido en la construcción del patrimonio Adriana Goñi destaca que hay que mirar el patrimonio en su contexto histórico, no como hechos aislados sino en el conjunto de la ciudad, la ciudad como un palimpsesto. Si bien para la arquitectura representa algunos momentos en los que se destacan innovaciones técnicas, singularidades, usos y estéticas, como podría ser el Palacio Salvo como decía Marcos. Al mismo tiempo el patrimonio puede ser algo incómodo, como hacemos para gestionar todo ese patrimonio, ¿quién se hace cargo? La oportunidad esta cuando se declara que el patrimonio puede resignificarse porque han cambiado los usos culturales, sociales, económicos.  Entonces cuando a veces miramos que es el patrimonio abandonado, del que no podemos hacernos cargo colectivamente, vemos que hablamos de Ex Cines, Ex Fabricas, que en algún momento fueron lugares centrales para la sociedad, y esa centralidad les dio su prestigio, más allá de su carácter monumental. Y nos damos cuenta que en ciertos usos pusimos toda la innovación técnica y estética por esa centralidad que tenía para la sociedad. Pero hoy que hacemos, hoy estamos entre el abandono y la demolición, entonces tenemos que elegir cuales determinamos patrimonio y son en los que pondremos dineros del Estado, de todos, para cuidarlos, y otros que no podemos financiar, y decimos esto tiene que ser abandonado y se demolerá y ya quedará alguno que de cuenta de esa época histórica. Ni lo público se puede hacer cargo de todo el patrimonio, ni podemos esperar esa sensibilidad en lo privado. Pero podemos buscar alianzas entre distintos grupos que compartan esa sensibilidad para generar un movimiento de lo común, es decir con quienes volver a pensar una segunda vida a esos espacios y con quienes recuperar para nuevos usos que traerán beneficios a toda la sociedad. Nosotros trabajamos en la Ciudad Vieja con el Laboratorio Urbano Reactor, trabajamos con el patrimonio afectivo, es decir como hacen las personas de ese lugar para recuperar el patrimonio y darle un uso de los comunes. Existían mas de veinte ejemplos, grupos con necesidades y con vocación de recuperar espacios para usos cívicos, que no fueran cerrados y privatísticos, sino que dieran otras oportunidades y acceso al suelo central de la ciudad. Grupos de la sociedad civil, emprendedores, grupos de artistas, como generar nuevas propuestas de uso manteniendo la condición patrimonial, incluso la propiedad pública, pero ayudando a su mantenimiento con una gestión asociada, colectivos – Estado. En este sentido vemos que la co- creación de bienes comunes urbanos a partir del patrimonio abandonado, puede ser beneficiosa para quienes habitan los territorios en la recuperación de la memoria y su re significación, así como para generar actividades nuevas que no tienen espacios pero que pueden apoyar a las políticas publicas en brindar servicios en áreas en donde la auto organización ya ha llegado pero el Estado no. Esto implica que una parte de ese patrimonio sea también de acceso social a la ciudad, como el cooperativismo de vivienda, que sumado a los usos cívicos anteriores y al patrimonio público generan un Ecosistema de Bienes Comunes Urbanos recuperados, haciendo la ciudad más vivible, cercana y diversa.

Como cierre se pregunta que territorio tenemos y como podemos transformarlo, y en ese sentido Marcos Castaings propone que para transformar el territorio se rescate una visión del paisaje que considera lo poético en sus transformaciones desde diversas miradas, ambientales e intangibles, en eso han venido trabajando con su estudio Fábrica de Paisaje.  Lucia Fernández señala lo importante que es ver el territorio y la ciudad desde los que la viven en una situación distinta como los grupos de personas en situación de calle, que generan también solidaridades entre vecinos que les proponen conectarles el celular o darles agua caliente, un poco a pensar que esa ciudad de bienes comunes existe ya y puede emerger con los apoyos adecuados. Pedro Livini comparte sus preocupaciones porque comenta que del otro lado están los actores fuertes y se pregunta como la ciudad al este y al noreste esta siendo transformada por esos capitales sin gobiernos con ideas claras y fuertes que tutelen los valores territoriales para que la ciudad crezca con equidad. Parecería, señala que los gobiernos a veces actúan como brókeres facilitando inversiones de todo tipo, y eso aleja las posibilidades de pensar en mantener un paisaje a escala humana o una recuperación del patrimonio en una ciudad que conserve sus caracteres. Si en realidad se permiten hacer 30 pisos en cualquier lugar, o destruir los bañados del este por barrios privados, estas condescendencias hacen pensar a unos intereses que atentan al interés del bien común. Otras sociedades, como la japonesa, tiene una relación con el pasado y su conservación que permite hacer una arquitectura de calidad. Este es un reclamo como un arquitecto de obra, al que se lo inhabilita mucho al no tener un marco de referencia en función a las actuaciones a las que uno se ve enfrentado día a día. Laura Alemán sostiene que la dicotomia entre patrimonio y desarrollo es de lo más constante que tenemos en nuestro país, en las ciudades, y en el imaginario en Uruguay. Adriana Goñi señala que para el congreso del 2023 sería bueno contraponer modelos de lo que sucede en Montevideo. Qué tipo de arquitecturas nuevas monumentales e innovadoras en lo tecnológico y ambiental se proponen como contribuciones para la ciudad. Si estas son las propuestas en el mercado privado a altos costos y solo por su valor de cambio como Montevideo Harbour o la Isla de Punta Gorda, quedan serias dudas que eso pueda ser considerado patrimonio dentro de cincuenta años. Lo que otros aquí han dicho es que necesitamos nuevas arquitecturas que reúnan valores colectivos, que demuestren un impacto urbano que reactive los tejidos existentes o dote de servicios a la ciudad en consolidación (teatros/ centros culturales) y que en cincuenta años lo que podamos considerar sea el impacto positivo que ha tenido en la vida cotidiana de la ciudad como decía Marcelo Ferraz. 

Empezar a conectar estos desafíos globales y traerlos al congreso del 2023 es fundamental para ver como resolvemos o pensamos estas cosas para el presente y futuro de Montevideo y de Uruguay.

[1] Directora del Departamento de Resiliencia y Sostenibilidad, Coordinadora del Laboratorio de Urbanismo participativo y Afectivo del Instituto de Estudios Territoriales y urbanos. Facultad de arquitectura, diseño y urbanismo.

COLOQUIO 2022 PREPARATORIO CONGRESO SAU 2023: MESA TEMÁTICA 4 – MEMORIAS, REALIDADES Y PARADIGMAS EMERGENTES

COLOQUIO 2022 PREPARATORIO CONGRESO SAU 2023: MESA TEMÁTICA 4 – MEMORIAS, REALIDADES Y PARADIGMAS EMERGENTES

Sala Idea Vilariño, ANTEL, Montevideo – 22 de octubre de 2022

Inauguración
La presidenta de SAU, Natalia Brener, al inaugurar la actividad, saluda a los presentes en sala y por medio virtual. Presenta la cuarta mesa, como parte de la preparación del Congreso, que se llevará a cobo el año que viene, en el marco del Congreso de la UIA con el lema: “Futuros sostenibles: no dejar a nadie atrás”.
Recuerda las tres anteriores mesas de la serie: “Coloquios sobre arquitectura, ciudades y territorios del Uruguay”, las dos primeras llevadas a cabo en Maldonado y Durazno, y la anterior en esta misma sala en Montevideo. Seguidamente introduce la dinámica de la actividad y presenta a los dos moderadores en esta oportunidad: María Fernanda Goyos y Willy Rey. Finaliza agradeciendo a éstos, a los panelistas y especialmente, al expositor invitado. A continuación, Willy Rey hace la presentación del Arq. Marcelo Ferraz.

Exposición del invitado
El Arq. Ferraz inicia su alocución saludando a los asistentes y agradeciendo a la organización. Luego se disculpa por su ‘portuñol’ que considera más inteligible que intentar hacerlo en español y, por supuesto, en portugués. A modo de preámbulo, recuerda la cuestión de la pandemia y ubica sus consecuencias en el marco de la consigna de “no dejar nadie afuera”. Aspira a ubicar su exposición con pies en el presente y en el futuro, pensando sobre todo en nuestras ciudades, ciudades metrópolis.
Afirma que la ciudad se encuentra en shock. Razona a partir de la ciudad sin nadie en pandemia a efectos de leer lo absurdo. La ciudad, en términos de inversión para el automóvil. Desnuda se ve cuánto para aceras, parques, etc. y para vehículos. El desnudo verifica lo que está pasando. Lo poco que se destina a lugar de fiesta, de encuentro, de practicar tolerancia. Los autos son los dueños. Especula que un niño del futuro le preguntará a su abuelito el absurdo de una tonelada para hacerse llevar.
Y esto fue sólo la introducción, afirma. Y pasa a considerar cinco puntos.
1. El tema patrimonio es todo lo que construimos, todo lo que está. Y existe también patrimonio histórico, como un valor a más. Intervenir en patrimonio es construir patrimonio. El concepto de valor está ligado estructuralmente a uso. Y el uso está indisolublemente ligado a la necesidad material, de memoria, estético, etc. No usamos en pasado, usamos en futuro. Herramienta de vida absoluta. Construimos sin sentido. Se puede eliminar usos y crear otros nuevos patrimonios. Debe explicitar con claridad valor y propósitos. Se plantea comparaciones. Cambiar usos. Aumentar confort. En el día día del ciudadano. La respuesta es con proyectos de arquitectura. Lo que está fuera de tiempo no merece ser conservado. Significado y uso.
2. La entra en escena en zona de experimentación. Conocimiento y sus materias. Compara a los arquitectos con cineastas. La arquitectura tiene poder de comunicación. Transparenta nuestra forma de vivir. Creación basada en la acción. Por responsabilidad civil y social.

3. La prioridad está en la ciudad. Confort o malestar. Sufrimiento o placer. La ciudad expresa a sociedad: segregación/exclusión, violencia/tolerancia. La ciudad trata de la vida. Gentiles u hostiles. La acera en mal estado al lado de una avenida que está muy bien. Impresión de cada ciudad. Razones objetivas y subjetivas. Ver alrededor para verificar. Espacios que no son democráticos. Precariedad en la movilidad. Falta de infraestructura. Hay un muro que separa ricos y pobres. La ciudad soñada no existe. Nudos de barrios cerrados que son prisiones. Favelas, barriadas, en sitios impropios. Esa es la realidad de las ciudades del tercer mundo.
4. No podemos ser pesimistas. El proyecto de arquitectura puede transformar y también destrozar, un trozo de ciudad. Cuando actuamos estamos construyendo un trocito de ciudad. En los proyectos tenemos que estar conscientes de la responsabilidad. Enfatizar respeto al pasado: historia, simbología, mitos. No respeto ciego, no ‘bibelot’, no chuchería. El uso propuesto debe conformar la decisión. Para la vida contemporánea. Atendiendo ciertos elementos físicos preexistentes, portadores de valores. Como ‘combustible’. Interés en el significado, ricos para su función.
5. Se puede reinventar patrimonio. Nuevas base de actuación. Nuevas demandas, el pasado no es enemigo. No debemos someternos a ello. En el presente actuamos con la memoria. Intervenir en el patrimonio, heredar patrimonio. Mayor reto, incorporar agua, energía, etc. Arquitectura a pesa de atributos físicos, materiales, espaciales, portadores de memoria. Son los puntos que pondo para debatir.

Intervenciones de panelistas
A continuación, Fernanda Goyos hace breves presentaciones de los panelistas: Marcos Castaings, Lucía Fernández, Pedro Livni, Laura Alemán y Adriana Goñi. Y expone la primera cuestión a analizar por ellos y el conferencista invitado. En el marco de la era de antropoceno o capitaloceno en que estamos inmersos, cuál
es el rol de lo humano en la transformación del paisaje. De los procesos ecológicos modificados: pérdida de diversidad, de paisaje. Son desafíos permanentes. ¿a problemas globales, respuestas locales? O ¿Respuestas globales?.

Castaings inicia su respuesta caracterizando las cuestiones como grandes preguntas. Es un sí a ambas. Lo local en un marco de reflexión global. Se liga a la temática de la arquitectura. La concepción del arquitecto sigue vigente. Y en relación al patrimonio. Y se pregunta: ¿una nueva visión a construir? Abrirse a otras visiones/perspectivas. Analiza el rol de la arquitectura y el arquitecto, en particular en lo ambiental. Y los intangibles, no sólo producción y materiales. Incorporar en nuestra práctica en lo que hace a los patrimonios. Los intangibles con lugar en la producción. Fernández aclara que los panelistas no tenían las preguntas y que se nos plantea un desafío enorme, pro lo
que se plantea tratar de modificar el planteo. Local es una teoría clave de respuestas. Y en clave de preguntas: ¿cuál es la pregunta? Nos lleva al campo del espacio concebido para llevar a la planificación. Se pregunta: cuál es el plano global en que dar la respuesta. Una clave el capital. Lleva a pensar extremos.
Demasiado complejo en plano de respuestas. Reafirma: no dejar nadie atrás. Y se pregunta: ¿quiénes son? Y nuestra respuesta. Más responsable tomarse tiempo en la pregunta. Una multiplicidad de ciudades posibles. Livni destaca el panel tan afín en cien por ciento de las conversaciones previas. También que inhibe
respuestas preguntas tan trascendentes. Según el ámbito importancia de lo local, lo intermedio, etc. Difícil propio. Tantas respuestas que resulta difícil el abordaje. Cuesta reflexionar sin trabas. Sobre lo existente en dimensión física. Energía capitalizada lleva a valor de uso. Continuidad de la economía y los recursos. Acción
apropiada. Dimensiones más amplias. Hora para escalonar respuesta. Alemán analiza que tiende a coincidir. Las preguntas suponen ciertas premisas. A partir del paradigma de la complejidad. ¿Qué quieren decir las preguntas? Una reflexiones demasiado livianas no ayudan. Un manto de presupuestos que no ayudan. Cuidado con la grandilocuencia por definición. Tensión global- local se revela en las respuestas. Toda respuesta local es global. Si son globales se tienen que territorializar. No sé si es falsa
oposición. No es ilustrativa. Lo que pasa son especificaciones de lo global para otros lados. En lo local está anidado lo global. En sus aspectos sociales, económicos, ambientales. Hay bastante unidad en los problemas. Devolución entre global y local.
Goñi (en forma virtual, desde Buenos Aires) plantea su intento de unir experiencias a mirada global. Para pensar el territorio como bien común colectivo. Observa el fracaso de la ciudad como la pensamos. Ve que para nosotros no está la contradicción. Anticapitalismo y capitalismo. Pasar a pesar intereses de otro tipo.
Artefactos urbanos, a lo largo de los siglos, lugar de concentración del conocimiento. El capitalismo tomó las riendas, si bien se mantuvo arquitecturas. Trata de bienestar. Planificación instrumentación. Modelo económico y social instalado en el siglo XXI. Se pasa a pensar sobre urbanizar es el modelo para frutos del capital. Ciudad lugar de segregación, no de bienestar. La ciudad falló. La ciudad está muera: viva la ciudad.Quienes son quieran ciudad de lo común, de quiénes estamos hablando. Desafío de grandes inversiones. Desafío del Congreso del año que viene.
Ferraz, finalmente, afirma que todos hablaron de temas importantes. Local-global es universal. No se habló de planificación. Planificación para quién. La arquitectura tiene limitación de acciones. Son necesidades a nivel del cuerpo humano. Necesidades humanas son las mismas. Trabajo con proyecto a escala del humano, casi como uno en planta. Planificación para quién, para qué. Solo a mercancía. Mercancía o abrigo. La arquitectura es abrigo, familiar o urbana, de grupos. El arquitecto debe devolver a los colectivos iniciales. Limitados por las políticas. Más allá de lo que podemos. Cita a Glauber Rocha que en 1963 dimensionó, creo, el rumbo. Diábolo, alambre de púas. Ricos y pobres: se evidencia en la ciudad. La ciudad es un artefacto fantástico. Se extiende sobre la destrucción de la naturaleza. Mucho más inteligente.
Rey encara una segunda pregunta, aunque se pregunta a sí mismo si no es una participación como panelista. A partir del planteo de Marcelo Ferraz: cuestión de los paradigmas. El uso social se presenta con valor superlativo. Manejo de bienes patrimoniales sobre edificaciones del pasado. Recapitalizar usos sociales.
Intervenciones que han enriquecido. Clave de puesta en valor. Enriqueciendo o empobreciendo. ¿De qué hablamos con valor de uso? Revisión del paradigma de percibir del moderno. Salvamos bienes del pasado con usos. Dar lugar a la dimensión simbólica. Lugar de la belleza. Valor de lo que gusta. ¿Puede o no puede
formar parte?
Castaings, para comenzar, se confiesa lego en la materia. Sí el patrimonio tiene valor de uso y capacidad de ser transformado. El valor simbólico es central. No como algo inmutable. Es un activo y todo lo que construimos es patrimonio. ¿Estamos pensando en construir patrimonio nuevo? Los que actúan dejan de lado que es construir patrimonio nuevo. El patrimonio que es también nuevo va ser insignificante. ¿Patrimonio sólo lo que tiene molduras? No tendríamos ejemplos. ¿Cuál capacidad de transformación y cuáles patrimonios futuros? Otros patrimonios: patrimonio ambiental, patrimonio intangible. ¿Centrado en patrimonio de cincuenta años? Esto con rescate (de hace cincuenta años=.Fernández recomienda no entrar en patrimonio. Interesa el valor de uso lo que la lleva al valor de cambio. Clara dicotomía. Importancia del estado, de lo público. La realidad está cooptada por el capital. Resulta difícil patrimonializar. Si en pro de valor de uso se necesita aparto que pueda defender frente al valor de cambio. Mercantilización de los bienes es lo que nos da trabajo. Fuente de empleo, etc., a costa del valor de uso. Se requieren condiciones para que el valor de uso pueda prosperar. Livni considera que tanto la temática como la pregunta, son pertinentes. Patrimonio sobre lo existente está asociado a la memoria. Como trabaja en término de dimensión física, de dimensión material. El valor del proyecto se base en su capacidad transformadora. Tanto en sentido positivo como negativo. Se abren ciertas
aristas. Extremo que modifica. En otro extremo, la sustitución. Por no consideración de la realidad existente. Se necesita mayor precisión en instrumentos normativos. Clave de esas capacidades del proyecto, sustituido por instrucciones. Rémora patrimonial, ejemplo en los fragmentos de fachada. En términos de integración brutal. Decidir dónde no dejar. Porque si no frankestein urbano. Mirada sobre lo que hacemos, debe ser revisado. ¿La ciudad fracasó? Es muy desilusionante. Incapacidad de nuestras autoridades en planificar la ciudad. Ejemplifica con Milano que negocia lote a lote sobre lo que uno decido lo que se hace. Montevideo se transforma por la excepción. Reivindica que se debe ir más allá del lote ¿por la manzana? Cómo pensamos otra forma. Hechos patrimoniales insertos, incorporar los testimonios del pasado. Dimensión que problematiza. Trabajar bienes, caso arquitectura de Valparaíso, frente a monumento. La presión del valor de cambio abre más preguntas que respuestas. Dimensión social del proyecto, que puede dar escala en manejo que es lo que somos: arquitectos.
Alemán afirma que da para conversar mucho. Pero por oposición valor de uso – valor de cambio. En arquitectura cobra valor muy especial. La arquitectura como arte. Presionada por el valor de uso, hace que la arquitectura no sea escultura. Presiones que enfrenta todos los días. Cita a Alvar Aalto en cuanto la función
sicológica de la arquitectura, no sólo función a secas, que incluye aspectos no estructura funcional: simbólica. El bienestar más allá de ingenieril. Ampliación del concepto de valor de uso, superadora de la función material. Manifiesta su desacuerdo con ‘construir patrimonio’. Patrimonio es la sanción que hace la sociedad sobre bienes que ya tiene. Necesita maduración, tiempo. Las generaciones futuras decidirán sobre bienes que consideren valiosos. ¿Puede serlo lo que se construye en signo de? Es intangible, lo que es un acuerdo social. Manda hacia atrás. Construir patrimonio futuro es un error conceptual. Acuerdo con el valor del proyecto. Aunque se habla de proyecto para hablar de diseño. Lo que condensa una cantidad de variables que se buscan. Al campo del diseño. El proyecto incluye dimensiones mucho más amplias.
Goñi plantea la necesidad de considerar el patrimonio en diálogo con el resto de la ciudad. El valor de la memoria, retrospectivo. Cierta singularidad. Técnica de dimensión monumental. Palimpsesto, algo que sobrepasa. Necesita resignificar: ex fábricas, ex varios. Entre abandono y demolición. ¿Sólo monumentos históricos? Como no podemos financiar, se demolerá. Y queda algo que testimoniará. Ni lo público podrá hacerse cargo. Compara con la casa de la abuela. La sociedad un poco igual. Sensibilidad difusa. Menciona que trabajó en Ciudad Vieja, que está paralizada por miedo. Quien compra inmuebles está esperado y no siempre con sensibilidad. Patrimonio afectivo. Con qué grupos de actores. No sólo institucionales. Arriba de la mesa otros pactos, otros actores. Grupos de la sociedad organizada: artistas privados en consorcio. Cómo
trabaja en su conjunto. Porcentaje de acceso social. Cooperativas de vivienda para bienes abandonados. Sistema de cuidados de lo material, en arquitectura los usos. Sólo la ganancia tendrá carácter patrimonial. Innovar en lo tecnológico. Uso de ciudad más colectiva. Qué clase de arquitectura hoy, dando contribución a
la ciudad. Teatros, centros culturales, necesitamos muchos. Ejemplifica con la isla en Montevideo ¿contribución a la arquitectura, a la ciudad? En cincuenta años todo va a cambiar. Valores de vanguardia. Discusión necesaria.
Ferraz plantea recuperar la idea de urbanismo de uso. Los usos son todos. ¿Dónde está lo simbólico? Cómo pan de todos los días. Parte de los documentos del pasado deben ser preservados. Instrumento utilizado como cheque. Si puede, vive con otros usos, relación difícil. Algo simple lo que se argumenta. Arquitecturas son terribles: pésimos edificios utilizando trozos de patrimonio, como decoración. Siempre limitados por instrumentos normativos. Proyecto siempre orgánico. Porque no se puede destruir. Proyecto que proponga algo mejor para la sociedad, para la ciudad. El proyecto siempre en visión como ayuda. Cambia pesa al cambio de la realidad. Hay que discutir cada caso. Cita a Lucio Costa cuando expresa que cada caso es el caso. Se puede reinventar cualquier cosa. Compara con el guión de cine. Puede tener sentido. Hace distintos
sentidos. El proyecto tiene la capacidad de contener. La arquitectura no es exacta. Es arte con responsabilidad civil.
Goyos, después del breve corte, plantea una reflexión. El territorio como concepto complejo. Sujeto y objeto, soporte. Sugiere brindar la impresión sobre el modelo de desarrollo. Y responder sobre el lugar del patrimonio.
Ferraz se disculpa por tener que hablar primero y luego retirarse, ya que tiene un vuelo. Plantea el lugar del territorio. Con territorio hablamos del lugar. Con Álvaro Siza propone que el proyecto es conocer el lugar. Es proyectar el lugar. Al comenzar el proyecto estamos conociendo, proyectamos. Seleccionamos lo que queremos: dejar, cambiar, destruir. En 2 manos: va y viene. Es el misterio del proyecto. A cada decisión cambia la realidad. Al trabajar saber entender el territorio, la geografía física y humana. Comprender si hay patrimonio, de diferentes tipos. Considerarlo para para devolverlo en forma de proyecto. Arquitectura sin uso no es nada. Construir poesía. No se vive sin poesía. Cambia con tiempos culturales. Proponer más allá. Las personas se transforman por el proyecto: papel de la arquitectura. Proyectar mal, bien ¿por qué? En patrimonio histórico importa la gestión. Y hay un rótulo de valor mayor para lo existente, recuperarlo. Para más gente, para quien ahí vive. Es un territorio muy pantanoso, muy difícil. Así es la arquitectura. Abrazar con humildad, no como demiurgos. Bajar los tacares para ser servidores de la sociedad. No está muy claro para los arquitectos, que buscan colocar su marca. Colocar más. Patrimonio viene después. Si la sociedad decide. Arquitectos un poco más humildes.
Castaings plantea aclarar alguna cosita. Construir patrimonio es una metáfora. Entiende que el sentido es que en el futuro haya patrimonio para reconocer. Que se reconozcan en el futuro lo que antes no había. Qué patrimonio natural tiene Montevideo, por ejemplo el arbolado, asesinado. Es hacer las cosas bien, ¡es eso!
Vuelve a la pregunta: la idea del territorio como campo complejo. No construir territorio sino construir paisaje. Fundiendo prácticas más condición poética. Paisaje es una extensión ambigua del territorio, inherente a territorio. Construir paisaje es reciclaje.
Fernández agradece y trae de Marcelo Ferraz. Territorio como expresión de modelos de desarrollo. De Toni Negri la idea de ciudad como nueva fábrica. La necesidad que en el mundo esquemas diferentes, no son todo los mismo. Ejemplifica con el incendio del hotel y lo refiere al lema “no dejar nadie atrás”. Qué respuesta proyectual en un mundo en que no hay más fábricas. ¿Qué tipo de espacios no podemos pensar? No podemos pensar más que: para cada familia, otro trabajo, otro recreo. Lejos de estar muerta la ciudad está más viva que nunca. Tengo que cuidar coches, recoger basura. Frente al ingreso muy bueno: no todo está perdido, lado B del muy bien. Gente común uso el espacio que consideramos para esparcimiento. Nos cuesta mucho pensar cuál es el abrigo que tenemos que pensar. Otro tipo de claves, de relaciones. Cómo vive el otro, que tiene otras formas. Desafíos a pensar.
Livni reputa importante la capacidad de reconocer. La ciudad es muy linda pero también es capital suelo. Los arquitectos hacen proyectos buenos y malos que construyen peor ciudad o mejor. Está faltando planificación territorial. La ciudad se construye por proyecto en negociación. Los municipios son brokers para capitalizar, cruzar el puente de Carrasco. Sectores de balnearios vueltos residencia permanente, construyen una ciudad. En Montevideo, en carrasco al norte emula barrios privados. Si donde es diez metros me dejan treinta. Los encargados de proteger el bien común no co hacen. A nivel territorial y a nivel urbano, condescendencias que hacen pesar el interés, que atentan contra el bien común. Se traduce en el paisaje. El paisaje se construye, no existe. Sus calidades excepcionales. Una ciudad en deuda cautelar para real acceso al pasado.
Reclamo como un puro actor. Alemán plantea la existencia de una dicotomía. Aunque reivindica un claro marco de referencia. En el par desarrollo – patrimonio se generan grandes tensiones en el territorio, el proyecto entre las más potentes. En el territorio se plantea un tema de falsa oposición, aunque todo se puede articular. Es un oposición real, genuina. Hay que tomar partido. Se intenta disolver del poder público. Se expresa en algún edificio. ‘Desarrollo’, progreso, avance, perversas palabras. Unos sí, otros hundidos. Verdaderas oposiciones y animarnos a elegir. Oposición público – privado. Gran respeto al poder público. Interés público, interés privado. No son los privados que deben proteger. La defensa del patrimonio es parte del bien común. No es patrimonio de los que viven ahí. Destruir patrimonio es destruir belleza. Grave desde el punto de vista social. Desidia o negligencia. Cita a Graciela Silvestri que plantea la distribución social de la belleza. Vamos mal. Tiene que ver con el cuidado del patrimonio.

Intercambio
Goyos plantea el espacio de preguntas. Refiere a un estudio de caso en particular que parece interesante. En Intendencia de Montevideo son escasas las capacidades. ¿Cómo gestionar mejor?.

Alemán señala la carencias normativas. Cierta burocratización. Ejemplifica con lo sucedido a la Solana del Mar. Nada le da atribuciones al funcionario que si cumple la norma.
Livni se pregunta ¿cómo pensamos las cosas? Muy perentorio como hacemos las cosas. Cómo se piensa en Berlín, cómo se piensa en Montevideo. Pensar la manzana o pensar el lote. El funcionario está guiado por la norma. Los individuos que se guían por sensibilidad. Ejemplifica con Carrasco. Asumir el pensamiento de los
valores. Alemán interviene para pronunciarse por no a la discrecionalidad, sino marco normativo. Castaings, reitera desde su posición de no especialista, destaca la herramienta del inventario. Pregunta cómo puede ser que no se lo tenga en tantos años, que esté incompleto. Cómo que se tengan que anotar gente con cartel.
Rey considera que es un tema importante y riesgoso, no sólo. Un debe en formación. Más allá de una clase. Más allá de inventariado y catalogación. El funcionario requiere formación y el profesional actuante también. Los mejores funcionarios y suficientes fondos. En función del cumplimiento de la norma, no aceptando cualquier cosa, cuidar la excepción. Advierte sobre algo que se mantiene como fetiche. Livni señala que el patrimonio es un Caballo de Troya para lo inverosímil y menciona como ejemplo lo
sucedido con el Hotel San Rafael. El patrimonio como excusa para el disparate. Lo que se hace en un lado se permite en el otro. Lo que nos gobiernan no defienden el bien común, estamos fritos. Goyos encara una última pregunta. ¿Cómo los modelos de desarrollo condicionan el ambiente? Del objeto a la escala urbana. Lo local es local en relación a lo global. Están conectados. A las lógicas regionales y nacionales. Procesos de acumulación del capital. Proceso de agrupamiento a las distintas escalas.
Alemán llama a atender las presiones de capital internacional. La regulación podría tener rol, sola no puede. Mundo de estrategias, con alianzas. Capacidad de alinear.
Livni afirma que siempre hay etapas para eso.

Cierre
Finalmente, Natalia Brener, saluda a todos los que participaron y les agradece, particularmente al conferencista invitado, a los panelistas, a los moderadores y a los asistentes. Compendia algunas de las temáticas, particularmente los usos del espacio público y su vínculo con el ejercicio de la democracia. Y da paso a breves palabras de los integrantes del equipo relator. Villarmarzo hace mención a que registra una gran heterogeneidad y cierta dispersión en la enorme apertura temática en las posturas registradas a lo largo de las cuatro mesas de las jornadas. Se pregunta si corresponderá a una desorientación colectiva. O será una señal de los tiempos, lo que compara con
congresos anteriores organizados por SAU. Vera Ocampo destaca lo que es éste evento, centrando en una síntesis en la obscenidad del capital. Y el verdadero rol a cumplir. La ciudad se ha convertido en funcional a la rentabilidad del capital. Se pregunta qué rol vamos a cumplir para enfrentar esta situación. Atados a nuevos paradigmas. Ridao, finalmente, refiere a las condiciones de contexto, la arquitectura en la sociedad. Requiere romper con la realidad Montevideo céntrica. Culmina con la lectura de un borrador de poema manuscrito por Idea Vilariño, reproducido en el panel que preside la sala: Como si el dios, si el viento | si la mano que abre |que destraba al destino | nos concediera un día.

Relatoría a cargo del Arq. Andrés Ridao, vicepresidente de SAU, con los aportes de los asesores de la institución Arqs. Gustavo Vera Ocampo y Roberto Villamarzo.

COLOQUIO 2022 PREPARATORIO CONGRESO SAU 2023: MESA TEMÁTICA 3 – ESPACIO PÚBLICO / ESPACIO PRIVADO

COLOQUIO 2022 PREPARATORIO CONGRESO SAU 2023: MESA TEMÁTICA 3 – ESPACIO PÚBLICO / ESPACIO PRIVADO

Sala Idea Vilariño, ANTEL, Montevideo – 11 de octubre de 2022

Inauguración
La Presidenta de SAU, Natalia Brener, dio inicio a la actividad saludando a los asistentes, presentes en sala y en forma virtual. Encuadró este tercer taller de los “Coloquios sobre arquitectura, ciudades y territorios del Uruguay” en las actividades de preparación del Congreso de Arquitectura y Urbanismo que SAU organizará en 2023, en el marco del Congreso de la UIA a realizarse en Copenhague con el lema: “Futuros sostenibles: no dejar a nadie atrás”. Introduce brevemente la temática de los territorios públicos en relación el espacio privado. Seguidamente, presenta a los moderadores que conducirán la actividad: Alma Varela y Salvador Schelotto.
Este último enmarca la temática aduciendo que no supone exclusivamente una preocupación académica, pero, sobre todo, un asunto del ejercicio, que es el centro de la acción de SAU. Se busca ubicar la relación espacio público/espacio privado en una perspectiva global. Y menciona algunos contenidos en la temática a
abordar. Varela, a su vez, explica la mecánica de funcionamiento de la actividad. Para, a continuación, presentar a la expositora invitada, María Cristina Cravino.

Exposición de la invitada
La Antropóloga Cristina Cravino inició su exposición, acompañada por una presentación gráfica, estableciendo un punto de partida con tres aspectos a considerar. En primer lugar que muy pocos (especialistas de urbanismo) tienen una perspectiva completa de las ciudades. No hay espacios de deliberación abiertos y participativos para discutir, aunque menciona un ejemplo en contrario: los presupuestos participativos. Finalmente, sostiene que las desigualdades urbanas están naturalizadas. Y
ejemplifica al respecto. Sigue luego con algunas reflexiones. Encuentra una tendencia a la homogeneización de zonas y segregación, propia de las ciudades capitalistas.
Las diferencias económicas tienen expresión espacial. Las acciones urbanísticas tienden o bien a amortiguarlas o, más frecuentemente, a reproducirlas.
Los barrios cerrados, que son la anticiudad, generan externalidades tanto urbanas como ambientales y sociales. No ahorran costos y atención al gobierno de la ciudad, como dicen, sino que desatienden la ciudad. Y afirma: debieran estar prohibidas por norma. Sobre el rol del diseño de la arquitectura, analiza que se esperan cambios, fisuras, que generen modificaciones sociales, en una visión optimista. Que una mejor solución genere espacios participativos.
Aunque el diseño urbano resulta relevante para prefigurar el futuro. Pero naturalizamos que los bienes y servicios urbanos sean distribuidos en forma desigual. No resulta diseñar la ciudad por fragmentos, propia del urbanismo neoliberal, sin visión integral. Sólo genera espacios para favorecer desarrolladores urbanos.
La lógica financiera amenaza la dinámica urbana. Mucho más en las ciudades turísticas. Lo que ejemplifica con Bariloche y Carlos Paz. Y se pregunta qué estamos haciendo para revertirlo.

Apunta luego a las infraestructuras y servicios urbanos. Y se pregunta dónde invierte el estado. Para concluir que siempre en sectores de alta y media renta.
Y reconoce la tendencia a la homogeneización de los mobiliarios urbanos. Sin estética que atienda a las identidades. Creando una ciudad distante y hostil.
También apunta a la función social y ecológica del suelo. Se debe establecer mayor limitación a la propiedad privada.
Y la necesidad de creatividad y no copiar modelos. Siendo la inclusión la variable central. Al considerar la accesibilidad y movilidad, parte de que la ciudad no es algo estático. El transporte público es modal para habilitar el uso. La movilidad accesible desde el punto de vista de los ingreses. En este aspecto, destaca la relación con las
mujeres. Reconoce que la movilidad universal está mejor resuelta en los centros. Es necesaria la valorización de los espacios verdes. No sólo en abstracto. Reconoce sutiles barreras que sectores perciben que son excluidos. Cita a Durkheim y Giglia. En particular de ésta las reglas del desorden. Todas las ciudades tiene un orden:
reglas formales y reglas tácitas. Contextos urbanos y conflictos. Introduce una matriz que refiere a cuatro contextos: espacio disputado (ibérico), contexto homogéneos (ciudad jardín suburbana), espacio colectivizado (funcionalismo) y espacio negociado (popular, informal).
Analiza la organización del espacio, los conflictos dominantes y la gestión de conflictos, en cada uno de los contextos. Se enfoca sobre todo en el espacio colectivizado.
Cita a Borja, cuando expresa que las ciudades son equivalentes al espacio público. Y cierra refiriendo a Corti, en su planteamiento que ninguna ciudad es mejor que su peor barrio.

Intervenciones de panelistas
A continuación, los moderadores hicieron breves presentaciones de los panelistas: Eduardo Bertiz, Federico Bervejillo, Álvaro Sorrondegui, Carolina Lecuna, Marcelo Pérez y Raúl Vallés. Varela plantea, seguidamente, la primera cuestión a abordar que resume en si la ciudad orienta a la arquitectura o viceversa. Cómo se relacionan la arquitectura y la ciudad. La arquitectura en la ciudad. Y sugiere que los panelistas intervengan a propia iniciativa. Sorrondegui propone su mirada desde una cierta práctica. Y parte de concebir que sí es posible arquitectura sin ciudad pero no es posible ciudad sin arquitectura. La ciudad es la “amenidad” más importante para cualquier edificio. Tenemos la responsabilidad de aportar a la ciudad. Cada arquitectura conformado ciudad. Operando en los límites para mejor espacio público. En cada propuesta hay una oportunidad. Dotar a la ciudad de un mejor espació público que antes.
Vallés se pregunta quién orienta. Existe un equilibrio deseable entre ambas, afirma. El peso de la arquitectura o de la ciudad puede ser orientador. Subraya el programa habitacional como el de mayor peso en la conformación de la ciudad. Resalta su papel en la configuración urbana. El orden debe ser las normas.
Ordenamiento reglamentario, normas punitivas o no punitivas. Y remite a ejemplos. También menciona la ley de vivienda promovida como originadora de gentrificación y otros efectos. Y la informalidad, peso de la vivienda informal, la construcción informal (arquitectura no profesional), rol desorientador.
Bertiz se plantea un trabajo de traducción para contestar. Menciona a Miralles y Guas. Afirma que trasporte y ciudad son un par imperfecto. Hasta hace poco se planteaba como una relación de causalidad. Hoy hay un consenso que se trata de una relación dialéctica. Se empiezan a generar otras realidades de movilidad
urbana. En una dimensión primario, no podemos pensar en la ciudad sin pensar en esto. También refiere a los efectos de la saturación vehicular. Lo más interesante no proviene de la arquitectura.

Bervejillo plantea que la ciudad es diferente según el modo de su producción y el entorno. La arquitectura de relleno no define. La ciudad es estructurante. Las arquitecturas singulares, por escala, por destino, por agrupamiento. La arquitectura crea códigos por acumulación. Puede definir nuevos caracteres a la ciudad.
Son ineludibles las articulaciones: el tipo y la morfología. La arquitectura responde al tipo y se encastra en la morfología. Es permanente y sólo cambia por rupturas, por elementos disruptores. El urbanismo, en muchos casos, emplea mal la relación. Cuando por simple regulación y ¿cómo se inserta? Es una reflexión necesaria: sobre el tipo y las normativas. Con la norma de mayores alturas en Montevideo, por ejemplo, se perdió la oportunidad de hacerlo. Estamos en una época en que apreciamos cambios de escala. En el tipo de operación. El tipo de inversión es el que genera, al mismo tiempo, arquitectura y ciudad de escala intermedia.
El Licenciado en Ciencias Políticas Marcelo Pérez propone la visión de un movimiento dialéctico. A la ciudad la orienta el capital y las disciplinas son orientadas por el capital. El estado tiene un rol vital. No sólo en la lógica de planeamiento del siglo XX. Pensar la ciudad en un contexto, no pensar aisladamente, que es un error. El urbanismo está en un proceso de neoliberalismo urbano. Y no ciudad en la lógica de derecho a la ciudad. Existen claros indicadores. La investigación que concluyó que son muchas más hectáreas las de los barrios privados por sobre las de los asentamientos irregulares, con mucho mayor consumo de tierra.
También que uno de cada cuatro pesos se los llevan las exoneraciones fiscales por la ley de vivienda promovida. Y que el cincuenta por ciento del stock de vivienda necesita intervención. El mercado no lo resuelve. Sí avanzar para la ciudad social. Lecuna plantea que se trata de un asunto sugerente, el término ‘orienta’. Entiende se debe hablar de lo procesal. Antes de pautar, reconocer la naturaleza del proceso urbano. Detectar y acompañar procesos. No existe un única manera. Detectar procesos, no sólo lo participativo. Observación sistemática. Ver tensiones débiles. Dar datos cómo. Línea de trabajo para hacer. Detectar la manera de actuar en ellos.
Schelotto introduce la segunda cuestión. Sobre cuáles son las principales tensiones entre los ámbitos públicos-privados. Y cuáles las oportunidades, las relaciones. Cómo mejorar las condiciones de vida. Bertiz aborda las principales tensiones de la movilidad. Cita la situación de Capurro, donde se suman los accesos, el Bulevar Artigas, el nuevo puerto pesquero y la faja edificable contra la Bahía. Ya estaba dificultado, ahora más: trinchera de Capurro, etc., con nuevas inversiones como Montevideo Harbour y su rambla propia. Dicho sin juicio de valor, subraya. Va a generar espacio que se apropian privados. No se arregla con normativa.
Pérez plantea que se trata de una discusión cada vez más tensa: cuánto toleramos de la segregación. Se deben tomar decisiones a desanudar. Actuando con gradualidad. Importa la función social del suelo que no ha sido avanzado. La propiedad privada sobre bienes comunes difícil de urbanizar. El estado se ha acostumbrado a la regulación por excepción, para generar mayor rentabilidad. Para que la máquina funcione. Con argumentos de trabajo, empleo, inversión. Debe orientar en sentido de intervenir y fiscalizar. Normas antes y se desentiende después. Y encara la accesibilidad y movilidad. Importancia del transporte público en la accesibilidad. Como forma de incluir. Destaca el tema de género en la movilidad. También el tema ambiental, y se pregunta ¿valor o etiqueta de mercado? Se mercantiliza lo sustentable y también la
inteligencia. Lecuna refiere a la tensión de homogeneizar con lo que se diluyen. Sacarlo de agenda y buscarlos en la cancha. Quiénes lo usan, quiénes habitan. Qué rasgos etarios, por ejemplo. No sólo que nosotros podemos decidir, podemos formar. Refugio en el espacio público.
Vallés puntualiza que son las tensiones clásicas, casi del siglo XIX en Europa. Esa ciudad la rompió el movimiento moderno. Los conjuntos habitacionales generaron gran fragmentología. En los 80 y 90 del siglo XX el modelo era Barcelona. Castells aporta la concepción de espacios de los flujos en contraposición a espacios de los lugares. Lo virtual en la apropiación del espacio público. Intensificación urbana: mejor intensidad de calidad de vida. Rol del estado potenciada. El gran tema de lo común. El tema género es una deuda. Y la frontera público-privada.

Sorrondegui expone sobre la relación público-privado. Hay que pensar en qué parte de la ciudad: céntrica pensando en ciudad consolidada. Caso de grandes conjuntos habitacionales que identifica con la promoción privada Diamantis. La relación público-privada que tenemos que cuidar. Tenemos leyes de operar. Ejemplo de Ciudad Vieja y la 19 de Junio, del BROU, que no generan ningún tipo de vínculo. Dos oportunidades de trabajo. Costo-plazo de cada intervención. Otro: pensar a largo plazo, generar trama. Para ser rápido hay que ser flexible. Normas con incentivos y premios, para que vayan en el sentido esperado. Bervejillo se plantea si las dicotomías, como la planteada, son útiles. Y concluye en que no lo son. Y sugiere ir más allá: esquemáticamente propone reconocer lo privado particular, lo privado colectivo y lo público estatal, en su interacción social. No tanto por propiedad sino por práctica. Son los espacios comunes o de lo común. Grupo que comparte reglas, solidaridad. La ciudad es más compleja. Ve procesos preocupantes. La segregación socio espacial, con las particularidades de Montevideo. Marco de segregación socioespacial en Montevideo: se reconocen tres ciudades. La ciudad intermedia que se debilita, la ciudad costera y la ciudad de la periferia. Las familias en las tres ciudades viven sin conocerse. Se trata de una tendencia robusta que
se genera en la ciudad de bienestar actual y que no se ha modificado con los gobiernos de izquierda. Otro proceso robusto es la erosión de lo público, en especial en los espacios públicos. En las periferias no existen prácticamente condiciones de seguridad, no sólo de seguridad policial, faltan condiciones de infraestructura.
Que permitan controlar el espacio, en que la erosión del espacio público constituye un problema. En tercer lugar menciona la pérdida de la condición urbana. Y da como ejemplo la calle vecinal. Reconoce la erosión de las bases para la función de lo común. Todo se vuelve politización, mercantilización.
Schelotto lee un par de mensajes que llegaron por el chat: Rosario Etchebarne destaca la existencia de sectores de la clase media que optan por las periferias.
Mario Bellón subraya el rol de los ciudadanos, la participación directa en los cambio y su participación en el mejoramiento del hábitat.
María Cristina Cravino plantea que el estado tiene la obligación de regular el espacio público y el espacio privado. Reconoce los conflictos en el espacio público por el uso de éste y del privado. Es un espacio de conflicto. Se pregunta cómo debe articularse ese cambio. El espacio público está vivo: manifestaciones culturales, políticas, sociales. No sólo esporádico. Se establecen relaciones espaciales. Está vivo y muy fuerte. El estado debe considerar los usos en ambos. En una situación de economía global, con el peso de lo financiero. El desarrollo urbano es parte de la economía, es objetivo de ésta. Con los capitales extranjeros, como el lavado y las grandes inversiones. El neoliberalismo. También la excepción en inversiones muy importantes. En urbanismo no hay modo alternativo. No pueden ideas de igualación y otras. Los modelos
neo desarrollistas que han gobernado no llegaron a propuestas en urbanismo. Se generan ciudades segregadas. Con gobiernos alternativos siguen igual. En el neodesarrollismo se reconocen consecuencias contradictorias en lo urbano. Consecuencias de precariedad social que aparecen. La inestabilidad y la
exclusión persisten. Varela introduce la tercera cuestión, con unas preguntas que se pueden resumir en: qué desafíos, qué oportunidades ven para los que actuamos profesionalmente. Sorrondegui distingue dos ámbitos de actuación para nosotros. En lo cotidiano, en los trabajos que tenemos,debemos hacerlo lo mejor posible. Incluso en el desarrollo, en la normativa, con características nodeseables. Con ayuda de los colaboradores en las ciudades. Tenemos desarrolladores, estado, marcado. Hay
a alguien que lo quiere, que lo pide. Operar sobre eso, generar cambios que ayuden a productos finales mejores.
Lecuna plante que se trata de oportunidad de incidir, que algo sea mejor. Acompañar los procesos porque van a suceder. Detectar puntos y activaciones concretas. Cita la revisión del plan de Camino de los Horneros. En particular la acotación al área de los barrios. Hacer trama urbana, tejido público. Agrega el tema de las edades, con recomendaciones para espacio habitables. Ciudad de los cuidados. Y la actividad no productiva no se ha reglamentado. Acompañar esos procesos. En la intervención urbana, diseñándola con la naturaleza. Lo ambiental como matriz. Más la justicia social.

Bervejillo registra lo mucho para hacer. Dos asuntos centrales. La ciudad metropolitana requiere una estrategia central para contrarrestar la segregación urbana, que hoy no existe. Sí ha habido consolidación puntual de periferias. Por ejemplo con la extensión de la red de saneamiento. En un enfoque remedial. No, por ejemplo, la transformación de la movilidad. Falta inversión, en especial en la infraestructura de espacio público. Con lo hecho no se está revirtiendo la segregación. Se pregunta por las estrategias. Para un mix social más distribuido. Sacar las clases medias de la costa, intensificar el mix real. Dos grandes tipos de procesos de cambio: consolidación y completamiento en las periferias, junto con regeneración urbana en áreas consolidadas. Se requiere poner bastante imaginación para recomponer. Ha habido algunas en direcciones adecuadas. Ejemplifica con Barrio Goes, lo que demuestra que se pueden hacer cosas. Y se pregunta cómo puede pasar a ser una realidad extendida. En la periferia se requieren centros de otra calidad. No se están fortaleciendo centralidades en la periferia. Destaca la importancia de seguir mejorando.
En términos de diseño de cómo se conforman nuevas realidades. Macro estrategias a largo plazo. Trabajar más en relación de ciudad y arquitectura, en términos tipológico y morfológico. Vallés también propone tomar como ejemplo Goes. Conjunción de políticas: los esfuerzos locales y nacionales. Presencia del estado, proactiva y virtuosa. Y las cooperativas de vivienda como paradigma urbano habitacional. También en barrio sur o Paylana en Paysandú. Que esa intensificación vaya a la
periferia. Paradigma también habitacional. Revalorización de lo común. No sólo un espacio. Cómo la gestión de bienes comunes puede contribuir.
Pérez afirma que el campo de lo urbano dejó de ser de la arquitectura. El urbanismo en la encrucijada respecto a el papel en el proyecto de sociedad. Componentes políticas, trascendiendo lo inmediato. Es necesario retomar algunos debates. Cuáles elementos de la disciplina. No hay proyecto de ciudad democrática. Impuesto por ciertas coaliciones. Posibilidad de suponer extractivismo urbano que la izquierda consolidó. La justicia social es imposible sin justicia espacial. Consolidan en lo físico lo que está en el imaginario. Vaciada de la calle y del centro. Construcción de la ciudad. ¿Proyecto de ciudad democrática? ¿Cuáles son los límites? Destaca la postura de SAU sobre el proyecto “El Milagro”. Frente a las coaliciones dominantes: capital económico, político. Las soluciones técnicas mueren detrás de la coalición. ¿Cómo se configura el capital? ¿Que tenemos configurando los proyectos? En las apropiaciones de las plazas, por ejemplo. Blanqueamiento urbano. Regularizar lo que el capital hacía. La arquitectura de la felicidad. Capacidad de ser feliz mediado por la capacidad económica.
Bertiz refiere al estatus de las ideas. Menciona a Alison y Peter Smithson. Se trata de una muy buena idea mal ejecutada. El espacio público de propiedad privada. Cita 1961 en New York. Permeabilidad y porosidad de la ciudad, una opción más rica. Peatonalización de 18 de Julio ¿por qué? NO podemos dejar a la arquitectura las decisiones urbanas, sobre otros colectivos. El 65% de las líneas de transporte (Ciudad Vieja, Aduana, Río Branco, Plaza España, etc.). Transversalidad y negociación. Generar sinergia entre espacialidad pública y movilidad. Espacios públicos inclusivos y de calidad. En esta oportunidad, por la prolongación de las intervenciones, no existió oportunidad para el intercambio con comentarios y preguntas de los asistentes.

Cierre
Alma Varela, al iniciar el cierre de la actividad, agradece a la expositora invitada, María Cristina Cravino, y a los panelistas. Destaca que importa, no tanto las respuestas sino las preguntas. Los límites son débiles. Resulta necesaria la reflexión sobre las prácticas. Se requiere dotación de servicios de calidad, repensar las lógicas. Especialmente el rol de los proyectos de arquitectura. Como actividad interdisciplinaria. En proyectos posibles de ciudad vinculados a proyecto de sociedad. Necesitamos replantearnos de cara al Congreso del próximo año. Schelotto, por su parte, destaca lo diverso en los enfoques. Tanto en esta mesa como en las dos anteriores. El siglo XXI registra cierta predominancia de escepticismo respecto a las herramientas de la arquitectura y el urbanismo. Pero registra, en los panelistas, cierto optimismo. Sobre la importancia de transformar las cosas. Habría confianza en las herramientas que se ha diluido. Necesidad urgente de ir avanzando. En esa dirección.
Finalmente, Natalia Brener, como en oportunidades anteriores, saluda y agradece a todos los que participaron, a María Cristina Cravino, a los panelistas, a los moderadores y a los asistentes, presenciales y a través de las facilidades virtuales instrumentadas. A su vez, invita a participar de la Mesa 3, que se llevará a cabo el sábado 22 de octubre, también en Montevideo, en la misma Sala Idea Vilariño de ANTEL.

Relatoría a cargo del Arq. Andrés Ridao, vicepresidente de SAU con aportes de los asesores SAU, Arqs. Roberto Villamarzo y Gustavo Vera Ocampo.

COLOQUIO 2022 PREPARATORIO CONGRESO SAU 2023: MESA TEMÁTICA 2 – TERRITORIO RURAL – TERRITORIO URBANO

COLOQUIO 2022 PREPARATORIO CONGRESO SAU 2023: MESA TEMÁTICA 2 – TERRITORIO RURAL – TERRITORIO URBANO

Comisión Delegada Departamental SAU Durazno
Sala Lavalleja, Durazno – 24 de setiembre de 2022

Presentación
En la inauguración, a cargo de la Comisión Delegada Departamental de Durazno y el Comité Ejecutivo, se dio la bienvenida a los participantes, junto con el repaso de los objetivos de los “Coloquios sobre arquitectura, ciudades y territorios del Uruguay”. Se recordó el objeto de los cuatro coloquios, que apuntan a la preparación del Congreso de Arquitectura y Urbanismo que SAU organizará en 2023, en el marco del Congreso de la UIA, a realizarse en Copenhague con el lema: “Futuros sostenibles: no dejar a nadie atrás”. La conducción de la actividad queda a cargo de los moderadores: Adolfo García da Rosa y Mercedes Medina. El primero de los nombrados, García da Rosa, presenta al expositor invitado, Jorge Pérez Jaramillo y los panelistas. A su vez, Mercedes Medina realiza una breve presentación conceptual de los contenidos de la jornada: “territorio rural – territorio urbano”.

Exposición del invitado
El Arq. Pérez Jaramillo, desde Medellín, inicia su disertación explicando por qué realiza su exposición sin presentación visual, para, seguidamente, felicitar a la organización por la iniciativa, ya que, explica, se trata de una reflexión necesaria, en un continente cada vez más urbanizado. El hábitat es el territorio, donde se registran cambios dramáticos particularmente en urbanización precaria, con problemas ambientales. El desarrollo del territorio se vincula con la iniciativa de ciudades saludables. Y la nueva agenda urbana con los objetivos de desarrollo sostenible de Naciones Unidas, que no han conseguido la importancia que tienen. Nuestras formas de habitar el mundo lo afectan. Y la interacción urbano-rural constituye uno de los retos más importantes. La pregunta es cómo gestionar. Propone dos conceptos.
Uno. Encarar la gestión en una aproximación multiescalar. En general procedemos desde los municipios, en una visión desde lo local, en la urbanización social. Pero la consideración debe ser en una escala: barrio – municipio – metropolitano – regional. La urbanización de proximidad impacta en la región. A los planificadores, a los urbanistas y a la sociedad. Dos. El impacto de la urbanización es mayúsculo, las selvas de cemento. Ciudad compacta – ciudad dispersa o difusa. Éstas últimas tienen apariencia como de baja huella. Pero consumen suelo. Los efectos son: destrucción de bosque, de suelo, de acuíferos, etc. Habitar en suelos periféricos. Se afectan el bienestar territorial. Realiza una comparación entre las ciudades de Atlanta y Barcelona, en cuanto a superficie y población. Y agrega observaciones sobre la capacidad de gobierno de esos territorios. Sobre todo por la enorme autonomía de los municipios. Acompañada por la limitada capacidad de las regiones.
Se pregunta, entonces, cómo articular el desarrollo. Sobre todo por la presión de los desarrolladores urbanos para la expansión.

Dos.El equilibrio rural – urbano es imprescindible. Por la necesidad de producir alimentos y la producción de servicios ambientales. Que ejemplifica con el caso Medellín. La huella de la expansión de la urbanización y la generación de conflictos. Para una reflexión final, apunta a ciudades compactas. Diferencia ciudad de aglomeración urbana. Valora la llamada ciudad de los quince minutos. La necesidad de la proximidad para que puedan ser viables. Subraya la gestión de riesgo. Para que podamos vivir mejor. Vuelve al concepto de ciudades saludables. El futuro de la salud humana depende del hábitat seguro y sostenible.
Es la clave para el futuro. Intervenciones de panelistas.
A continuación, los moderadores hicieron breves presentaciones de los panelistas: Laura González, Leonardo Altmann, José Pedro López y Walter Castelli.
Mercedes Medina introduce la primera ronda de intervenciones, con conceptos de aplicación a nuestras ciudades. Describe brevemente algunos caracteres de las ciudades complejas y los procesos territoriales. A qué apuntan los procesos de planificación y el rol de nuestras profesiones en el nuevo contexto. El rol de nuestras profesiones, el rol del arquitecto y de nuestra disciplina. Y resume las preguntas para el debate. Cómo avanzar en el desarrollo equilibrado.
La Ingeniera Agrónoma MSc. Laura González, plantea que su visión es desde lo territorial, de lo rural y la interfaz. El tema se reduce a usos redituables para el capital, a nivel global. Sobre todo desde 2008. En un modelo con consecuencias: e genera concentración y exclusión. Primero, el modelo de desarrollo. Que no alcanza por eso con el apellido: sustentable, como modelo de desarrollo. Se producen transformaciones invisibles, cambios en el medio rural y cambios en los modelos de producción. La cuestión es evitar rezagos, reducir los impactos negativos. Teniendo en cuenta percepción y usos.
El tema de la participación. ¿Cómo lograrla? Desde la escucha y la construcción de alternativas. La cultura territorial. Altmann inicia su exposición caracterizándola como un tema complicado. De cómo mejorar la calidad de vida de la gente. Cómo distintos modelos de gestión pueden traccionar procesos. Plantea valorar la múltiple escala en la urbanización planetaria. En despliegue de un tejido. Es un proceso multiescala permanente. Cómo son las interfaces. Pensar los bordes. Cita la escala de Chicago y su gradiente. Es lo más complejo de la ciudad – territorio. Desde los viejos ejidos a lo actual: lugares muy residuales. Los bordes como una nueva oportunidad. Logística, urbanizaciones precarias. Aunque sin la dinámica de actores, igual se producen transformaciones. La urbanización periférica ¿tiene herramientas? Si las categorías de suelo son suficientemente adaptativas.
López considera fundamental los territorios saludables. Enmarca en el país y enfatiza en el cambio climático y las condiciones de inundabilidad. En una estructura autista y macrocefálica. Enumera algunas amenazas. Ejemplifica con los sucesos en Maldonado y Rocha de desconocimiento de la LOTDS. Propone enfrentar el mapa de la pobreza con el mapa de riesgos, para revertir. Resalta la cultura democrática y valora el recurso humano. Subraya que existe un marco regulatorio abundante: LOTDS, legislación ambiental, ley de agua, ley de suelos, etc. Recuerda las experiencias productivas. Las potencialidades de construcción de capital social, no basado en los nudos sino en los vínculos. Apuesta a la densidad sostenible urbano – rural. Debe hacerse una apuesta a la construcción de ciudadanía, los espacios públicos. En desarrollo del marco legal vigente. Para la construcción de territorios democráticos.

Tres. Castelli plantea la distinción entre formas arquitectónicas y otras, a través de la ecología del paisaje. Conectar en lo rural. Territorio agrario, el “vegetal artificial”. Poco estudiado. El arquitecto debe observar más y mejor. Se trata de una construcción específica del territorio rural. Cada lugar tiene su historia. El proyecto del territorio es más que el ordenamiento o zonificación. Escenario de generar las transformaciones. La capacidad de transformar suelo agrario. Ejemplo de contar agua. Es urgente dar enfoque de cuencas. Ciudades agrarias. Como pensar lo urbano agrario. Proyectar creciendo en altura. ¿Por qué crecer por extensión? No solamente vivienda suntuaria o colectiva. Y
rehabilitar lo existente. García da Rosa introduce una nueva consigna para el conversatorio. Desde la heterogeneidad ¿Cómo deberían ajustarse estrategias y acciones?
González razona que no deberían alterar cargas identitarias. Gestionar con ética. Reitera su visión de la idiosincrasia. Ve necesario ajustar el paquete normativo. Debe tenerse en cuenta las leyes que acotan, restringen, como la ley de riego, a vía de ejemplo. Incluso las vinculadas a los centros poblados. Considera el rol de los actores territoriales, despertar el poder. No sólo agricultura, forestación y ganadería, para la exportación. También la producción familiar, que genera alimentos, seguridad alimentaria. Qué son los lugares más frágiles que existen en el territorio.
Altmann afirma que, a veces, pensamos que la normativa es la panacea. Ve la contradicción en el siglo XX con la expansión indiscriminada. En el siglo XXI sigue igual, lo que cuestiona las capacidades. Involucra acuerdos a distintos niveles. Recurrir a la gobernanza de actores. Las temáticas exceden las competencias específicas. Es una cuestión de interacciones. Porque hay asimetría del estado con los actores privados. Al progreso no lo detienen las ordenanzas. Y existen atajos por obtener niveles de inversión. Ojo el sesgo en la contradicción urbano – rural. Entender las dinámicas, trascender el territorio que queda articulado más allá de las normativas. En procesos que son integrados.
López, a partir de algunas preguntas, reflexiona sobre la relación con la producción. La necesidad de directrices que atiendan el desarrollo. La existencia de polos científico tecnológicos, el teletrabajo. La ruralidad en tensión. Se requiere definición de conjunto. La articulación resulta fundamental. Es necesario planificar la interfaz, para una ruralidad sustentable. Ejemplifica con el INAC. Hacia una nueva ruralidad que respete el medio ambiente. Visión rural con urbanidad en el territorio.
Castelli propone aprender a observar. El paisaje dentro de su historia. Historia de vínculos con la tierra, del saber hacer. Ejemplifica con los asentamientos de emigrantes, italianos, rusos, etc. Es necesario proteger el patrimonio. Que es distinto al sistema de áreas protegidas. Atención al patrimonio rural, más allá de su valor turístico. Resalta el actual paisaje amarillo de la colza que contrasta con el intenso verde del trigo y que pasará a marrón y el dorado de los trigales. El paisaje vegetal con su gran transformación contemporánea. Menos planificación, ordenación. Se requiere incorporar gubernativas, el territorio municipal. Frente a la contaminación de diferente tipo. Importancia de criterios desde cuencas hidrográficas.
Pérez Jaramillo considera fundamental atender los retos de la urbanización precaria. Que entiende no son solamente las villas, asentamientos irregulares, etc., sino que también los barrios cerrados, segregados. A partir de los desarrollos sobre integración social. Se trata de situaciones de mayor consumo de recursos. Con gran inequidad. Se debe considerar la capacidad de soporte del territorio frente a la urbanización. Analizar la posibilidad de los ecosistemas frente a la huella de la urbanización. Exige contar con recursos: agua, alimentos, servicios y bienes ambientales. Hacia la prevalencia de estructura ecológica. Urbanizar atendiendo también el valor de la gestión de riesgo. Enfrentar el desafío de los objetivos de desarrollo sostenible ODS. Lo esencial son las personas y el concepto integral.
Luego del corte, Medina, propone, en base a lo discutido, hasta aquí, que los panelistas reflexionen sobre qué temas incorporar en el próximo congreso que organizará SAU el año que viene. ¿Cuáles son los deberes y cuestiones que no deberíamos dejar sin atender?
Pérez Jaramillo reafirma que resulta vital que acordemos sobre la mirada multiescalar. Sobre la concurrencia desde múltiples escalas. Al proyectar desde una pequeña parcela en el marco de las escalas superiores.

Cuatro. Recuperar la confianza en la relación uno a uno. No podemos seguir esperando los ODS en el marco del cambio climático. Ser responsables del estado evolutivo. Se trata de asumir conciencia individual. González se plantea varios asuntos. El entorno agronómico y las aplicaciones. La transdisciplina, que no es pluridisciplinar. Se trata de trabajar sobre una base de complementariedad y cooperación. Son espacios comunes con otras disciplinas, otros saberes. Se pregunta si todos usamos la misma definición de territorio. Resulta necesario acumular saberes. Y el conflicto. Las disputas centradas en la gestión de los recursos naturales. Y asociado, la ética.
Altmann plantea recuperar la noción de territorio como espacio de producción. Central la agenda en múltiples escalas y el territorio. Racionalizar cuestiones urbanas y particularidades del país. La macrocefalia y el pluricentrismo. Descentrar la agenda urbana uruguaya. Rescatar el conocimiento del interior. Dos geografías regulatorias en el espacio existente descentralizado. Con gobernanza. Mirada crítica a la aplicación de la LOTDS. Para la integración social en el territorio. Ver el programa nacional de integración d asentamientos irregulares. Cómo se ha actuado con informalidades. Y con las urbanizaciones cerradas o semicerradas. La agenda del territorio es la agenda de la sociedad. Ecualizar el desarrollo. Sin menospreciar ningún aporte.
López acuerda con rescatar la interescalaridad, junto con la transdisciplina y la gobernanza. Estamos capacitados para aportar. Tenemos un rol y papel importante. Para aportar a la rentabilidad también y la calidad de lo urbano. Es necesario capacitar en la LOTDS y desarrollar herramientas, que están a mitad de camino. Existe conocimiento acumulado, también sobre sostenibilidad. La Universidad de la República ha desarrollado conocimiento. Rol a cumplir como SAU, tenemos obligación, reivindicar el rol y la participación. Reitera lo expresado respecto al rol del turismo en relación con la producción. No sólo eficacia funcional.
También la belleza juega. La producción rural asociada a otras actividades, por ejemplo: deportivas, etc. Importancia de la identidad y lograr que las nuevas generaciones se queden en el campo. Hacer valer la función del arquitecto. La informalidad cuestiona. Debemos hacer un cambio fuerte. Están planteados nuevos papales.
Castelli coincide con los temas que han sido planteados. Entiende que la reflexión más importante, en la agenda de congreso, es prepararse para la incertidumbre. Preparar para lo ambiental como prioridad. Cómo tenemos que seguir, desde los problemas, no desde las áreas. La mirada territorial ayuda enormemente.
Imagina un congreso en fuerte vínculo con otras disciplinas, las otras carreras de nuestra FADU, de agronomía y otras. Con lo histórico, en apreciación personal. Importa esa opinión. Y participación de ecología del paisaje. Un gran problema es el asunto del relacionamiento técnico-político. Se requiere mejorar muchos aspectos en los técnico-administrativo. La calificación de quienes actúan, que sean técnicos residentes permanentes especializados. Con las distintas disciplinas. Y teniendo en cuenta las cuencas
hidrográficas.

Intercambio entre panelistas

Medina hace referencia a preguntas y comentarios en el chat de la participación virtual. Y lee dos preguntas de los participantes por esa vía.
Matilde Jorge, por chat, pregunta si se puede pensar por fuera de la ciudad territorio no solo una urbanización de lo rural sino también una ruralización de lo urbano.
Pérez Jaramillo, también por chat, sugiere siempre, considerarlo en un marco de equilibrio con la prevalencia de los ecosistemas estratégicos y la estructura ecológica así como la gestión del riesgo … "la ruta es el agua " y la vida.
Jorge Nudelman, por chat, comenta que seguir planteando la frontera de lo rural/urbano como centro del problema, parece todavía weberiano… Esa frontera se ha impuesto como algo ideológico/político /estético, donde las palabras como "macrocefalia " se remiten a un debate que en Uruguay viene desde que los
partidos blanco y colorado se autoidentifican con lo rural y urbano respectivamente. Recordemos consignas como la oposición a "darle la espalda al campo", etc. que se ponen en la misma familia ideológica, ¿acaso no deberíamos considerar el sistema como único?
Rosario Etchebarne, asimismo por chat, felicita a este panel. Y, como integrante de SAU desde casi 40 años, pregunta: ¿ven necesario, visibilizar de otra forma, como una herramienta de cambio, de regeneración sustentable, a lo informal? Ve necesario dar visibilidad a la emigración que se está dando, de jóvenes que
deciden habitar trabajar lugares no metropolitanos. Esto es un uso nuevo del territorio. Y pide disculpas porque no sabe si fue muy claro.
Medina, luego, da paso a las intervenciones de los asistentes en sala. Manuel Román recuerda la presencia en Durazno de un grupo de estudiantes en 2008, que analizaron que las ciudades de Durazno y Paysandú registran la misma superficie urbana y, sin embargo, tienen muy diferente población, Paysandú más que duplica la de Durazno. Comenta sobre el trabajo de la gente del MVOT y las posibilidades de la infraestructura de saneamiento. Importa la profundización y estudio.
Pregunta qué se puede plantear y que podemos aportar. Andrés Ridao se dirige a los compañeros de Durazno para plantearles que la respuesta la tienen ellos. Y
afirma la importancia que tiene el fortalecimiento. En el marco de las modificaciones territoriales que se están dando. La realización de esta mesa del Coloquio en Durazno no es casual. Destaca la importancia de los arquitectos como actores de la sociedad civil. Reputa necesario el fortalecimiento de estos espacios. Y vincularlos con las sociedades. Más allá de la posición académica. Necesario trasladarlo a otros colegas.
Pasar eso al Congreso. Las delegadas departamentales tienen un rol fundamental en esa construcción. María Jorge destaca la visión íntegra de Pérez Jaramillo. Y de Castelli la identificación del paisaje agrícola como patrimonial. Los usos productivos demandan. Resolver por visión de eficiencia. Tener en cuenta que lo residencia tiene poca extensión relativa. Asumir el punto de vista de la naturaleza, que se coloquen en la naturaleza.
José Pedro López subraya lo muy bien que se hace acá. Recuerda los trabajos Uruguay 2030. Recuerda que Durazno, Florida, Flores, son la parte más jodida, pospuesta. Sumar a materia del arquitecto. Qué futuro podemos armar. Para región centro. Con pluri y multi escala. Proceso fundamental.
Walter Castelli se plantea agregar lo expresado por Manuel Román. Y advierte que lo expuesto previamente por él, no son certezas. Requiere que debe extenderse en la calificación técnica, la capacitación. Enfatiza el gran apoyo de DINOT, pero que, al fin, lo concretan quienes están en territorio. Destaca la existencia de cantidad de magister y que se debe contar con ellos, a nivel departamental y municipal. Porque es necesario cambiar la perspectiva, arrancar de esos territorios municipales. En proyectos adecuados, incorporar el diseño del paisaje, el ambiente, la historia, el patrimonio. Con relacionamiento con los gobiernos departamentales.
Leonardo Altmann plantea la cuestión geográfica, el vacío demográfico en la región central. Y la inercia de los procesos productivos. El importante direccionamiento de inversión pública a la región, con la UTEC por ejemplo, junto con la privada: UPM, ferrocarril central, forestación, ganadería. La reconversión foresta. Pero la base demográfica no ha cambiado. El tema es cómo distribuimos los tres millones que fuimos, somos y seguiremos. Aplicado a estos diferentes estamentos, se pregunta qué mueve la aguja. Ejemplifica con lo sucedido en los setenta, que cambiaron el país, el boom de Punta del Este, Salto Grande y Palmar. Se ha tratado de aprovecharlo. Pero sin fortalecimiento institucional. Profundizar en los procesos existentes. Los estudios territoriales desde los lugares. Recuperar esa dimensión. No se forman recursos humanos en el vacío.
Laura González propone retomar el tema de los equipos técnicos, formando capacitación en intendencias y municipios. Resume su experiencia en el plan Ruralidades Canarias, que fue para ella, crecimiento y aprendizaje. El trabajo interdisciplinar. Espacio de construcción colectiva y con organizaciones de la sociedad civil. Tema necesario. Intervención de la Universidad de la República, con investigación y extensión. Involucrarse desde la ética. Dar continuidad a los IOT desde la perspectiva política.

Jorge Pérez Jaramillo agradece por permitir participar en estas reflexiones. Además de la transdisciplina, mayor conciencia en las personas, de la sociedad. En escenario de cambio climático y necesidad de superación de las brechas sociales. No sólo con políticas de gobierno. En comportamiento asumido individualmente. En interacción con la comunidad. Necesario colectiva como individual. Necesidad de cambiar comportamientos y hábitos territoriales. La temporalidad de las políticas del estado son más lentas.

Cierre
García da Rosa agradece en su nombre y el de Mercedes Medina. Y luego aporta algunas reflexiones propias que aportan a la síntesis del debate y se puedan reflejar de la mejor forma en el Congreso del año que viene. Nada es más integrador que el territorio y que comprende a los ciudadanos en las ciudades. Siempre operativo institucional y no desde la gente.
Medina agrega también su aporte. Incorpora algún tema no profundizado. El tema de la formación y capacitación permanente, con el desafío de qué manera abordarlo para la gente que está actuando en el territorio. La necesidad de la interdisciplina. Recuerda que el territorio marítimo uruguayo es mayor que el territorio terrestre, lo que hay que incorporar junto con el asunto de los litorales, la interfaz tierra-agua. Ir hacia una planificación abierta y adaptable a nuevos desafíos y la profundidad de los cambios. Y el valor de lo local: territorio e identidad.
Finalmente, Natalia Brener cierra la actividad con los agradecimientos: a los moderadores, al expositor invitado Jorge Pérez Jaramillo, a los panelistas, a la Comisión Delegada Departamental de Durazno y a la Intendencia de Durazno. Recuerda el papel de la presente Mesa 2 e invita a participar en la Mesa 3 a desarrollarse el 11 de octubre en la Sala Idea Vilariño de la Torre Antel, en el proceso de preparación del Congreso Nacional de Arquitectura y Urbanismo que se realizará en 2023 en el marco del Congreso de la UIA “Futuros sostenibles: no dejar a nadie atrás”.

Relatoría a cargo del Arq. Andrés Ridao, vicepresidente de SAU con apoyo de los asesores SAU Arqs. Gustavo Vera Ocampo y Roberto Villamarzo

COLOQUIO 2022 PREPARATORIO CONGRESO SAU 2023: MESA TEMÁTICA 1 – REAL STATE o UNREAL STATE

COLOQUIO 2022 PREPARATORIO CONGRESO SAU 2023: MESA TEMÁTICA 1 – REAL STATE o UNREAL STATE

Comisión Delegada Departamental SAU Maldonado
Hotel AWA, Maldonado – 10 de setiembre de 2022

Inauguración:
En la inauguración de la actividad hicieron uso de la palabra Fernando Martínez, Presidente de la Comisión Delegada Departamental de Maldonado, quien dio la bienvenida a los participantes, y Natalia Brener, Presidenta de SAU, que agradeció la organización llevada a cabo por la Comisión Departamental y describió los objetivos de “Coloquios sobre arquitectura, ciudades y territorios del Uruguay”. Según expuso, los cuatro coloquios apuntan a la preparación del Congreso de Arquitectura y Urbanismo que
SAU organizará en 2023, en el marco del Congreso de la UIA a realizarse en Copenhague con el lema: “Futuros sostenibles: no dejar a nadie atrás”.
Seguidamente, Stella Zuccolini, Secretaria General de SAU, introduce el coloquio de la fecha, que apunta a un debate que trasciende la arquitectura y el urbanismo, y permea la sociedad. Describe el tema a debatir en esta oportunidad e introduce los futuros coloquios. Finalmente presenta a los moderadores que conducirán la actividad: Constance Zurmendi y José Luis Olivera. Este último presenta al expositor invitado, Fredy Massad.

Exposición del invitado

El Arq. Massad inició su presentación indicando que se propone llevar la cuestión al campo más global, no local, con el objetivo de cómo se construye la ciudad contemporánea. Para ello se apoya en una imagen que califica de “efectista” del mundo en que estamos. Tras la pandemia hay un mundo terminado, terminado en la periferia. Una “cultura wake”, de destruir la historia, con cierta barbarie. Llegando a un “punto de difícil retorno”, delicado. Contra la arquitectura y las ciudades, en un eterno presente. En una realidad en que aceptamos ideas sin reflexión profunda. Y muestra una fotografía de Foster, de su propio Instagram, dibujando flotando en un gigante unicornio multicolor inflable, en su piscina. Lo que expresa el estado de la cuestión. Simultáneamente con personajes fanáticos, como Greta Thunberg -emotiva, sentimental-, con lo que evade el problema real, en un bucle sentimental, sin validez científica, para comprender la sociedad y la ciudad. Agrega una imagen la ciudad de Foster, Masdar City, la ciudad del futuro creada por él en los Emiratos Árabes, hace quince años, para los petroleros árabes. Y que hoy está abandonada. La sostenibilidad como
herramienta de marketing. Ciudad o huella con fantasmas. Luego una fotografía de los arquitectos suizos Herzog y de Meuron, en una fiesta-orgía, en Pekín, cuando la
construcción del estadio. Y relata los cuestionamientos para el blanqueo de las dictaduras, que significan, china y árabes. Los paraísos artificiales. Paraísos artificiales que contrasta con el espíritu pobrista. Cuestiona el tercer mundo “anecdótico”. Superficial, frívolo, propaganda. “Learning from favelas”.

Son las dos caras de una misma moneda. Como Bjarke Ingels, arquitecto estrella, superhéroe con mamotretos como la pirámide en Manhattan que muestra. Y después de 2008, la consolidación de la informalidad. La otra cara que ejemplifica con Alejandro Aravena, “arquitectura para miles de millones”. En un culto a la informalidad, en una suerte de experimento. Construcción de ciudad informal, como las imágenes que aporta. En un pérdida de conciencia de qué arquitectura, qué entornos. Falsario. Viviendas
infrahumanas. Lo ejemplifica con la Torre David en el Caracas, de oficinas invadida en tiempos de Chávez y convertida en un asentamiento irregular vertical (luego desalojada por Maduro), que obtuvo el León de Oro de la Bienal de Venecia, presentado por el colectivo Urban Think Tank. No los sueños de comienzos del siglo XX, como Fritz Lang: metrópolis autoritaria. Lo muestra en barrios de Angola. La ciudad financiera. Culmina con una extensa cita de Nicolás Olivera, Intendente de Paysandú, tomada de la prensa. En ella justifica la contratación de Rem Koolhaas. El “me, me, me, de Koolkaas (yo, yo yo)”.

Intervenciones de panelistas

A continuación, los moderadores hicieron breves presentaciones de los panelistas: Carlos Mendive, Isabel Gadino, María Jorge y Carlos Ponce De León. Constance Zurmendi propuso una primera cuestión disparadora para las intervenciones, refiriendo a la capacidad de absorber por la ciudad, la existencia de cierta fragmentación o fronteras.
El Ec. Mendive inició la ronda con el planteamiento de la idea de “anticipación”. Que lleva al concepto central en la Ley de Vivienda Promovida y su aplicación en Montevideo. Sobre la necesidad de dirigir la inversión privada. Sobre las dinámicas de inversión: mayor velocidad en mayores ingresos y negativa en los de menores. Lo que lleva a la necesidad de implicación con el mercado. La política pública estableciendo metas en dirección de anticipación. Actuar con el capital para actual con él. Atraer inversión en sitios céntricos e intermedios. Con retroalimentación positiva. Necesidad de política pública con reglas de mercado. Gadino plantea un breve análisis territorial y urbano. Ejemplifica en Punta del Este donde desembarcan propuestas fantasmas como la de San Rafael. Para una ciudad semi fantasma. Entregando valores, en
particular ambiental, en fase de cambio climático. Todo por la única identificación: desarrollo igual construcción.
Jorge, a su vez, pregunta ¿Cómo la planificación enmarca? Ejemplifica con Salto y “El Milagro”, que ignora la planificación. La planificación resulta endeble frente a los empujes del capital. ¿La planificación respecto a la calidad de vida? ¿Para los sectores de bajos y para los de mucho más bajo ingreso? Las inversiones siempre van un poco más arriba. Se trata de un mercado imperfecto, no se regula a sí mismo. La presión del capital termina modificando el marco normativo, se elastiza.
Ponce de León como asunto previo afirma que se siente una hormiguita frente a los CVs de los otros participantes. Propone, luego, reflexiones sobre la evolución de las ciudades. Afirma que el campo se va vaciando y que la costa es preferida a nivel mundial. Dentro de poco, la humanidad va a estar viviendo en las
costas. Y las costas están protegidas. Menciona que le tocó hablar en unas charlas en Canelones sobre ramblas y lagos, la tendencia de “todo hacia el este”. Relata su participación en uno de los equipos invitados a presentar antecedentes en Paysandú (con Salvador Schelotto y Carlos Ott) y que fueron desechados con el
argumento, que les transmitió el Intendente Olivera, de son “un vendedor de autos de segunda clase”. Massad acota que el mundo está lleno de arquitectos y arquitectura “de marca”. Querían la firma, está demostrado.
Zurmendi introduce nuevas cuestiones al debate, a partir de que hacer obra da mucho trabajo y más cuando es sobre lo ya construido. Asistimos a la instalación de un mundo de hábitat resultado de lo financiero. Rinde a quien invierte y menos a la construcción. Y pregunta: ¿Cómo podría manejarse la sustitución? ¿Es necesario reforzar la normativa de reciclaje? ¿Mediante flexibilidad normativa? ¿Si la población no crece? ¿El monoambiente como modo de habitar? Aunque anota que se verifica mejora calidad en la arquitectura. Mover capital y la construcción y también dar trabajo.
Mendive explica la lógica de la ley de vivienda promovida (aunque, afirma, sigue llamándose de vivienda de interés social). Sigue la lógica de actuar sobre la ciudad. Donde existen servicios con precios adecuados. El problema es el precio en relación al ingreso de las familias. La clave es actuar sobre el stock a precios accesibles. En la lógica de mejora del stock. Mover la oferta, que es inelástica. Proveyendo nueva oferta, en alquileres, incluye mover stock, lo que afecta lo existente. Bien básico hacia la inelasticidad del precio. No baja el precio, pero mejora el producto para igual precio. No tope de precio sino ajuste de zonas, no avanzar hacia áreas costeras privilegiadas.
Jorge manifiesta que ha existido poca atracción en áreas no centrales. Se logró mayor inversión y mayor índice en oferta de alquileres. Pero, se observa altísima movilidad, la gente se muda con frecuencia, con lo que existe baja interacción social por no permanencia en el lugar. Contrasta con la iniciativa de la Intendencia en el Barrio Sur, con mayor permanencia y heterogeneidad. Tener en cuenta que todo lo que se construye es porque está favorecido por quitas fiscales (por la ley de vivienda promovida o por la ley de promoción de inversiones.
Gadino se pregunta si el sistema funciona. Y se contesta que da resultado a cortísimo plazo, da trabajo y sobre todo, hacer plata. En lo ambiental no da resultado. Es cortoplacista en lo económico. Se produce la mercantilización de la naturaleza, en una forma de extractivismo: vendemos naturaleza. Prima la financierización, vendo metros cuadrados que no van a ser ocupados. Valorización por pasaje de rural a urbano. No se requiere ni construir. La gestión puede no ser buena. Muchas Evaluaciones Ambientales Estratégicas son engañosas, malas. Los departamentos son de las excepciones con exoneraciones tributarias.
En Rocha se logró parar. Los servicios ecosistémicos pasaron a ser valor de mercado. Ponce de León expresa que ha trabajado en vivienda promovida. Las viviendas se han comercializado, aunque no llegan a quien no tiene. La vivienda en asentamientos irregulares sigue igual, pasan los gobiernos y sigue parecido. El vaciamiento no es sólo por los que quieren costa. El gobierno debe tener objetivos en común con los desarrolladores: invertir juntos. Montevideo les dice que no y Canelones sí, van para ahí. Los
departamentos no están haciendo las inversiones que tiene que hacer. Al retorno de un breve corte, Olivera incorpora una nueva cuestión: ¿Si existe una ética para el proyecto? A partir de la realidad de mayor beneficio para el inversor, nos estamos quedando en la ciudad costera. Y se pregunta: ¿Uruguay adentro? ¿Por el fortalecimiento de los gobiernos departamentales? Parece la disyuntiva: respetar normativas contra captura de inversiones. Massad reflexiona que no somos héroes, sino que hacemos lo que podemos. Aunque Herzog & de Meuron tratan de engañar. También el pobrismo como Aravena y otros ¿Ellos creen en su propia mentira? Lo que prima es crecer la cultura de engaño. Ponce de León afirma que la arquitectura y el diseño van de la mano. Ética es una: si no estoy de acuerdo, no lo hago. No hago lo que donde no viviría o donde no trabajaría. La gente se ve engañada por proceso que no se concretan. Los profesionales tenemos que creer en lo que hacemos.
Jorge por su parte, alega que la ética es intrínseca a cada actor. Se ha escrito bastante sobre la economía del ego. Cuando el arquitecto es proyectista es así, cuando es planificador la decisión es colectiva. Se verifica que se están atenuado los ámbitos de planificación. Es necesario mirar el territorio en políticas de evaluación estratégica.
Gadino aclara que está en lo académico. Debe aceptarse la interdisciplina y no banalizar el conocimiento científico. Lo ecológico debe estar en la base de todas las actuaciones del territorio. Cita a Ramón Margalef, cuando afirma que los humanos también formamos parte de lo ecosistémico.
Mendive, propone la visión desde lo económico sobre la regulación. Alerta sobre que las regulaciones pueden inhibir otros procesos como la inversión, como el caso de arrendamientos. Advierte que la ley de vivienda promovida no buscaba apoyar la tenencia sino sólo la construcción de viviendas. Cuestiona la aplicación de la ley en la zona de avenida de las Américas (Ciudad de la Costa), que, en este caso, solamente retroalimenta tendencias dinámicas propias que no tienen sentido sean apoyadas. Y genera vivienda para sectores de altos ingresos. Lo mismo que trasladar el límite de aplicación en Montevideo, de Requena a Cassinoni.

Intercambio
Olivera traslada alguna de las preguntas recibidas de los asistentes virtuales. Comienza por una que plantea la temática de la captura de plusvalías que se podrían aplicar al desarrollo urbano ¿O en cualquier otra política departamental?
Mendive entiende que lo pueden usar en lo que creen es el mejor destino. Está bien que la política defina y no que esté preestablecido. Interesa que la inversión no esté inhibida. Funciona si la economía de aglomeración es mayor que la inversión. Está bien que el suelo se valorice, es positivo. Ponerle captura de plusvalía puede inhibir.
Jorge se pronuncia a favor del impuesto a los baldíos. Ejemplifica con el edificio Fórum, tanto tiempo vacante. E l peligro es que no importe pagar frente a tener menos oportunidades, creando desagregaciones. Sobre la política de arrendamientos entiende necesario garantizar la permanencia. Olivera interrumpe para preguntar si la plusvalía también empuja hacia el este. Ponce de León afirma que si la política es rígida todo sigue igual. Si se abre una rendija, es natural que la inversión trate de hacerlo. La plusvalía es algo natural, el mercado trata de ir y es por algo. Las familias son más pequeñas, los hijos se van antes.
Olivera plantea la cuestión de si se puede formular una visión concreta sobre el futuro. Massad propone apostar por el conocimiento local. El conocimiento, que es rigor, por encima de los demás. Contra lo que viene de fuera como panacea. Realiza un halago para Uruguay. Plantea que evitemos márquetin, el comprar afuera. Pensar la ciudad desde dentro. Olivera resume lo enviado por Federico Bervejillo, que propone que no es suficiente el dotar de mayor edificabilidad en áreas deprimidas y que la captura de plusvalías no es compatible en todo lugar. Gadino recuerda que en Maldonado se renuncia a la captura de plusvalías y en Rocha también. Y que esta
política tiene mayoría creciente en la población. Expresa su acuerdo con Fredy Massad. Requerimos bichos menos mercantiles. Apostar a la reconstrucción y la recuperación. No nuevos metros cuadrados de un millón de dólares.
Olivera pide opinión sobre la anunciada modificación de la Ley de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible.
Jorge recuerda que el festejo no es unánime, que es necesario acompañar la gente. Apunta que la participación es costosa. Que tiene que haber difusión y que es necesario creer en nuestra propia capacidad. Pensar en evaluación estratégica.
Ponce de León afirma que debemos pensar qué tipo de territorio queremos, qué ciudad, qué barrio en que la gente viva. Debemos mejorar globalmente.
Mendive insiste en que la política habitacional debe hacerse en acuerdo en lo urbano, que es lo fundamental. Ya que las necesidades van cambiando. Debe anticiparse a las jugadas, ya que se trata de un juego complejo, de alto riesgo, pero de alta rentabilidad política pública. El problema básico es de ingresos y de su distribución.
Zuccolini interviene para subrayar la necesidad de actuar sobre el stock. Recuerda el instrumental de la ley específica de 2019 sobre inmuebles abandonados. No busca otra cosa que los inmuebles se pongan en el mercado.

Olivera resume un planteamiento escrito de Micaela Sosa que refiere a que no se puede actuar sólo por presiones de inversores, así resulta difícil salir de la situación actual.
Jorge plantea que las intendencias tienen el concepto de mejor uso para valorizar. Llama la atención sobre la zona del ex Mercado Modelo en Montevideo, que está en un impasse, siempre a la espera, lo que perjudica como usamos el territorio. Es necesario mirar el suelo integral. Zurmendi sintetiza dos intervenciones recibidas. De Ana Rey, que plantea que la planificación debe ser desde dentro, con técnicos locales. Y de José Freitas que expresa que la captura de plusvalías forma parte de la caja
de herramientas de gestión del territorio y que es inadmisible renunciar y dejar al mercado. Plantea que la construcción debe ser colectiva. Que el entorno es de muchísima calidad, en cuanto al ambiente, movilidad, economía, capital humano, espacio público. Y que tenemos un costo de construcción muy caro.
Cierre

Relatoría a cargo del Arq. Andrés Ridao, vicepresidente de SAU, con los aportes de asesores  Arqs. Gustavo Ocampo y Roberto Villamarzo.